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Al regresar a la escuela tras las vacaciones de invierno, faltaban exactamente 120 d铆as para el Gaokao.
El regreso implic贸 ex谩menes inmediatos; la escuela organiz贸 una sesi贸n siguiendo estrictamente los protocolos oficiales, con ex谩menes repletos de preguntas rebuscadas, dif铆ciles y extra帽as. El objetivo no era medir el nivel de los estudiantes, sino obligarlos a concentrarse tras el descanso.
Las preguntas eran tan dif铆ciles que Ye Buzhi tuvo que emplear toda su atenci贸n, hasta el punto de que, a pesar del fr铆o, sus manos y pies sudaban por el esfuerzo. Normalmente, Ye Buzhi se enfocaba en tener una base s贸lida, por lo que, al enfrentarse a problemas complejos que requer铆an transformaciones flexibles, su capacidad flaqueaba un poco. En ese momento, no hac铆a el examen por la nota, sino por la satisfacci贸n y el placer de resolver cada problema.
—ZhiZhi, estoy acabado. Puede que esta vez no llegue ni a los doscientos puntos —se lament贸 Chen Chen al ver a Ye Buzhi en el pasillo tras terminar. Se acerc贸 lloriqueando y lo abraz贸 con fuerza.
—Estos ex谩menes no tienen nada que ver con el Gaokao, parece que la escuela los hizo dif铆ciles a prop贸sito. No te desanimes, Chen Chen —le consol贸 Ye Buzhi, d谩ndole palmaditas en la espalda.
Justo antes hab铆a estado discutiendo los problemas finales con Qin Gu. Solo de escuchar el proceso de resoluci贸n de Qin Gu, Ye Buzhi sent铆a que apenas pod铆a seguirle el ritmo, lo que confirmaba que la dificultad de esta vez estaba fuera de lo normal.
Chen Chen apoy贸 la cabeza en el hombro de ZhiZhi y, desde un 谩ngulo donde este no pod铆a verlo, arque贸 una ceja con aire desafiante hacia Qin Gu, que estaba detr谩s.
¿Lo ves? Zhizhi todav铆a me prefiere a m铆.
Qin Gu chasque贸 la lengua y, de mala gana, le extendi贸 una botella de agua que acababa de comprar en la tienda; sab铆a que ZhiZhi siempre pensaba en Chen Chen al comprar algo.
—Zhi'er, tengo un secreto que contarte —le susurr贸 Chen Chen al o铆do, sin parecer ya preocupado por sus notas.
—Qin Gu, vuelve t煤 primero al aula. Chen Chen y yo vamos a ir juntos al ba帽o —dijo Ye Buzhi, comprendiendo al instante. Los dos omegas chismosos se alejaron brazo con brazo, con una alegr铆a que se notaba incluso de espaldas. Antes de irse, le dejaron las botellas de agua a Qin Gu para que las llevara al sal贸n.
No pasa nada, no pasa nada, hay que ser un Alfa generoso, se repet铆a Qin Gu para calmarse. Chen Chen era el mejor amigo de su esposa, lo que lo convert铆a en su amigo tambi茅n; ser mezquino solo har铆a enojar a ZhiZhi. Aunque ese omega de Chen Chen comiera con ZhiZhi, durmiera con 茅l, fuera al ba帽o con 茅l, caminaran de la mano e incluso se besaran en la mejilla... ¡茅l segu铆a siendo el 煤nico Alfa de ZhiZhi! Jajajaja.
En su vida pasada, Qin Gu y Chen Chen pelearon constantemente, y quien terminaba sufriendo en medio de todo era ZhiZhi.
Olv铆dalo; solo un Alfa generoso se gana el amor de su esposa. Si era bueno y paciente, luego podr铆a pedirle recompensas en privado. Adem谩s, durante el tiempo que 茅l y ZhiZhi no estuvieron juntos en la preparatoria —los d铆as m谩s dif铆ciles de ZhiZhi—, fue Chen Chen quien estuvo a su lado. No era de extra帽ar que el ZhiZhi de la vida anterior considerara a Chen Chen m谩s importante que a 茅l.
—Qin Gu, ¿est谩s rezando? —pregunt贸 Tang Keming acerc谩ndose por el pasillo lleno de gente. Llevaba rato notando a Qin Gu extra帽o, parado all铆 solo murmurando cosas—. ¿A ti tambi茅n te venci贸 el examen? Rel谩jate, todos sabemos que es dif铆cil ser un Dios del estudio; nadie dir谩 nada si fallas una vez. Mira, esos son Ye Buzhi y Chen Chen, ¿no? Cuando los omegas se ponen pegajosos parecen una pareja de novios.
—¿Quieres agua? —le pregunt贸 Qin Gu entreg谩ndole su botella a煤n sin abrir.
—¡Qu茅 grande, Qin Gu! Justo iba a ir a la tienda.
—Bebe y deja de decir tonter铆as.
Tang Keming: —......
[...]
En el cuarto de las escobas.
—Zhi'er, mira a este tipo —dijo Chen Chen sacando de su uniforme el m贸vil que hab铆a tra铆do a escondidas y abriendo la galer铆a de fotos.
En la imagen aparec铆a un hombre que se ve铆a bastante mayor que ellos. Ten铆a un aspecto honesto, con la chaqueta del traje colgada del brazo y los botones de la camisa blanca abrochados hasta arriba. Parec铆a algo bonach贸n y sonre铆a t铆midamente a la c谩mara.
—ZhiZhi, estoy enamorado —dijo Chen Chen, quien sol铆a ser impetuoso pero ahora se mostraba avergonzado y hablaba en voz muy baja; despu茅s de todo, era su primer amor.
En cuanto Chen Chen lo dijo, Ye Buzhi volvi贸 a mirar al hombre y todo en 茅l le pareci贸 diferente. Esa sonrisa t铆mida ahora le parec铆a malintencionada. Se conocieron jugando videojuegos. Seg煤n Chen Chen, era un Alfa muy tierno y honesto que se hab铆a graduado hac铆a dos a帽os y ya trabajaba. Aunque era de fuera, sol铆a enviarle paquetes con cosas divertidas y comida. Al principio, Chen Chen no sent铆a nada, pero tras medio a帽o de compa帽铆a constante y cari帽osa, finalmente acept贸 ser su novio.
—Dijo que vendr铆a a vernos este fin de semana —dijo Chen Chen emocionado—. Ser谩 nuestro primer encuentro en persona. A煤n no s茅 a d贸nde llevarlo a comer.
Ye Buzhi frunci贸 sus delicadas cejas. Chen Chen not贸 por fin que algo no iba bien: —¿Qu茅 pasa, ZhiZhi? ¿Crees que no es bueno?
Ye Buzhi dud贸, pero termin贸 asintiendo con firmeza. ¿Qu茅 Alfa decente invitar铆a a un estudiante de 煤ltimo a帽o de preparatoria a jugar y a ser su novio sabiendo que tiene el Gaokao encima? Adem谩s, nada m谩s aceptar el noviazgo, el tipo ya quer铆a viajar miles de kil贸metros para verlo.
Dejando eso de lado, ese Alfa no encajaba con Chen Chen ni en edad, ni en apariencia, ni en f铆sico. ¿Ser谩 que el amor lo tiene ciego?, pens贸 Ye Buzhi. Su amigo siempre fue listo, ¿c贸mo no ve铆a el problema?
—Es muy atento, sabe cuidar de la gente y nos conocemos hace medio a帽o. Nunca me ha hablado mal, al contrario, siempre me est谩 mimando —explic贸 Chen Chen.
Estando tan cerca, Ye Buzhi not贸 una mancha oscura debajo de la clav铆cula de Chen Chen.
—Me golpe茅 sin querer, no es nada —dijo Chen Chen ajust谩ndose la ropa con indiferencia. Al ver que Ye Buzhi segu铆a serio y callado, a帽adi贸 en voz baja la verdad—: Mi madre me lanz贸 una taza. Ya conoces c贸mo est谩n las cosas en mi casa... pero no hablemos de eso. En cuanto termine el Gaokao, buscar茅 trabajo para ganar mi propio dinero.
Ye Buzhi tom贸 la mano de su amigo sin saber qu茅 decir, mientras Chen Chen segu铆a intentando convencerlo de lo maravilloso que era el Alfa de la foto.
—Este fin de semana ir茅 contigo a verlo —dijo Ye Buzhi. Rara vez hablaba en tono de mando, y con Chen Chen era la primera vez.
Chen Chen se qued贸 at贸nito.
—Zhi'er, s茅 que te preocupas, pero ¿y si es una buena persona? Con este encuentro quiero ponerlo a prueba y ver si es sincero.
Ye Buzhi tuvo ganas de sacudirle la cabeza. ¿C贸mo pod铆a decir "y si es una buena persona"? Cualquiera puede decir palabras bonitas; las acciones de ese hombre no ten铆an por d贸nde cogerse.
—¿Chen Chen se ha echado novio? —pregunt贸 Qin Gu esa noche de camino a casa al ver la cara de preocupaci贸n de ZhiZhi.
—¿C贸mo lo sabes? ¿Qui茅n te lo ha dicho? —Ye Buzhi se sorprendi贸; era un secreto y 茅l no le hab铆a dicho nada a nadie.
—No hace falta que nadie lo diga, se nota a leguas: mira el m贸vil a escondidas con cara de tonto —respondi贸 Qin Gu con un bufido burl贸n.
—No hables as铆 de Chen Chen —suspir贸 Ye Buzhi, agobiado por el tema.
—Ese Alfa no sirve. Es un cobarde, un bueno para nada que se hace el valiente en casa; es de los que maltratan. Dile que no se meta en ese foso de fuego —dijo Qin Gu. Aunque no se llevaba bien con Chen Chen, en temas de principios estaban en el mismo bando.
En su vida pasada, Chen Chen trabaj贸 dur铆simo tras el divorcio para sacar adelante a Tuanzi. En los d铆as m谩s dif铆ciles, cuando los tres com铆an juntos, Chen Chen estaba tan agotado que ni fuerzas ten铆a para discutir con 茅l y se quedaba dormido en la silla. Adem谩s, su cirug铆a de eliminaci贸n de marca no san贸 bien y tuvo que medicarse durante d茅cadas.
—¿C贸mo sabes que ese Alfa es un maltratador? —pregunt贸 Ye Buzhi asombrado.
Qin Gu se qued贸 mudo un momento. Dud贸 si decirle que era un renacido, pero temi贸 que ZhiZhi pensara que estaba loco.
—Es una corazonada. Adem谩s, ¿qu茅 clase de Alfa busca a un Omega de preparatoria para ser su novio justo antes del Gaokao? No puede ser nada bueno.
—Tienes raz贸n —dijo Ye Buzhi, distra铆do por el argumento. Decidi贸 con firmeza—: Tengo que ayudar a Chen Chen. Aunque se enoje conmigo, voy a meterme en sus asuntos; ese tipo va a arruinarle la vida.
—El que ama no ve la realidad, yo me encargar茅 de esto —dijo Qin Gu tomando la mano de ZhiZhi. 脡l tuvo contacto con el exmarido de Chen Chen en la otra vida—. Un Alfa as铆 tiene mil grietas. Deja que Chen Chen est茅 cegado unos d铆as; solo cuando sepa la verdad aprender谩 la lecci贸n.
—No pienses m谩s en otros —suplic贸 Qin Gu fingiendo l谩stima. El tiempo de volver a casa juntos se estaba acabando. El camino estaba en silencio y el aire fr铆o a煤n conservaba un ligero olor a p贸lvora de los petardos de A帽o Nuevo—. Mira a tu novio, ZhiZhi, me has tenido abandonado todo el d铆a.
Qin Gu entrelaz贸 sus dedos y bes贸 el dorso de la mano de ZhiZhi. Durante todo el d铆a, los dos omegas hab铆an estado pegados susurrando y 茅l no hab铆a podido meter ni una palabra.
—Te miro, te miro —rio Ye Buzhi. Tambi茅n le bes贸 la mano a Qin Gu varias veces y luego aceler贸 el paso, planeando repasar todos los ex谩menes de estos dos d铆as y preparar unos apuntes b谩sicos para Chen Chen.
Chen Chen ten铆a talento; sus notas eran suficientes para la l铆nea de corte de los deportistas, pero 煤ltimamente no ten铆a la cabeza en el estudio.
El Gaokao estaba a la vuelta de la esquina y Chen Chen no ten铆a a nadie que se preocupara por 茅l; su familia incluso prefer铆a que dejara de estudiar y se fuera a trabajar. Ye Buzhi, como su 煤nico amigo, deb铆a preocuparse por 茅l.
Al llegar a casa, llam贸 a su abuela para saber c贸mo estaba. Ella necesitaba chequeos regulares y hab铆a vuelto al centro de cuidados de la ciudad el s茅ptimo d铆a del a帽o. La cuidadora le enviaba informes diarios. Aunque su abuela siempre dec铆a que estaba bien, los informes mostraban que su salud empeoraba cada d铆a. Ye Buzhi aprovechaba cualquier tarde libre para ir a visitarla.
—ZhiZhi, b茅bete la leche antes de seguir —dijo Qin Gu dejando un vaso de leche caliente en el escritorio mientras Ye Buzhi terminaba de repasar un examen.
—Gracias —Ye Buzhi se la bebi贸 de un trago. Vio que ya era m谩s de medianoche y apret贸 la mano de Qin Gu—. Ve a descansar, yo ir茅 en un momento.
Qin Gu era muy inteligente y no necesitaba quedarse despierto con 茅l, pero Ye Buzhi sab铆a que 茅l se quedaba cada noche para acompa帽arlo y prepararle algo de comer o beber. Por su parte, Qin Gu deseaba poder pasarle todo el conocimiento de su cerebro a ZhiZhi.
Ye Buzhi se sumergi贸 de nuevo en el estudio. Al lado de su escritorio estaba la cuenta atr谩s para el Gaokao. Aunque a煤n no hab铆an salido las notas de este simulacro, sab铆a que no era suficiente. Todav铆a le costaba mucho cuando las preguntas sub铆an de dificultad o requer铆an razonamientos complejos.
Qin Gu se qued贸 un momento a su lado. Se notaba lo tenso que estaba ZhiZhi, y no sab铆a si eso era bueno o malo.
Se inclin贸 lentamente y, ante la mirada confundida de ZhiZhi, Qin Gu bes贸 suavemente las manchas de leche que quedaban en los labios de Zhizhi. Eran dulces.
La luz de la l谩mpara de escritorio hac铆a que el perfil de Qin Gu se viera a煤n m谩s tridimensional y atractivo.
—¿Qu茅 est谩s haciendo? —Ye Buzhi mir贸 a los ojos de Qin Gu, tan cerca de los suyos, y se sinti贸 un poco avergonzado.
Llevaban mucho tiempo juntos y Qin Gu siempre buscaba excusas para besarlo, as铆 que ya casi nunca se sonrojaba ni sent铆a que se le aceleraba el coraz贸n por un beso.
Qin Gu se alej贸 un poco y se sent贸 en su taburete, apoyando la cara en las manos como si fuera lo m谩s natural del mundo:
—Te ayudar茅 con tus deberes
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