Lin Qinghuai pas贸 dos d铆as terminando los bocetos de aquellas piedras. Ten铆a la intenci贸n de pulirlas 茅l mismo, pero al enterarse de que el grupo ten铆a una monta帽a de dise帽os pendientes, no tuvo m谩s remedio que dejar la tarea en manos de los maestros de la f谩brica.
Tras varios d铆as de trabajo fren茅tico, Lin Qinghuai casi olvida el asunto del acuerdo matrimonial, hasta que el jueves por la noche, Lin Ze le envi贸 un PDF.
[Ya est谩 redactado el acuerdo matrimonial, 茅chale un vistazo.]
Fue entonces cuando Lin Qinghuai record贸 que a煤n no sab铆a qu茅 aspecto ten铆a su futuro c贸nyuge. Estaba a punto de preguntar cuando lleg贸 otro mensaje de Lin Ze: [Si hay algo que quieras cambiar, ven hoy a casa para hablarlo; el abogado tambi茅n estar谩 aqu铆].
Lin Qinghuai borr贸 lo que hab铆a escrito en el cuadro de texto y respondi贸 con un simple: [Est谩 bien].
Ante la perspectiva de volver a casa, a Lin Qinghuai le invadi贸 un repentino e inexplicable brote de procrastinaci贸n. Sus colegas ya se hab铆an marchado, pero 茅l segu铆a sentado frente a la computadora. En realidad, no ten铆a inspiraci贸n, simplemente no quer铆a volver tan temprano.
Se demor贸 hasta las siete u ocho de la noche para evitar la hora pico y, finalmente, baj贸 las escaleras de mala gana. Para su sorpresa, el ascensor ven铆a de nuevo desde el 煤ltimo piso. Cuando las puertas se abrieron, lo primero que not贸 fue un abrigo gris de excelente textura y, al levantar la vista, se encontr贸 con Ji Jianci.
A su lado estaba una chica bastante joven, con un maquillaje impecable y vestida de marca, que hablaba con 茅l.
Estos 煤ltimos d铆as, Lin Qinghuai no se hab铆a quedado hasta tarde; se iba en cuanto llegaba la hora de salida. Resultaba ir贸nico que, justo el d铆a que se quedaba a "hacer horas extras", se tropezara con el jefe, como si estuviera intentando ganar puntos deliberadamente.
Al abrirse la puerta, la chica se gir贸 y Ji Jianci cruz贸 miradas con Lin Qinghuai, frunciendo ligeramente el ce帽o.
—Director Ji —salud贸 Lin Qinghuai por iniciativa propia.
Ji Jianci hab铆a estado fuera unos d铆as. Seg煤n Zhao Chen, Lin Qinghuai hab铆a sido el primero en irse estos 煤ltimos dos d铆as, y justo ahora que 茅l regresaba, se lo encontraba "casualmente" trabajando tarde.
Era demasiado obvio. Ji Jianci solt贸 una risita leve: —¿Otra vez horas extras? ¿Tanto trabajo tiene su grupo?
Ji Jianci conoc铆a perfectamente la carga de trabajo del equipo. Estaba d谩ndole la oportunidad de quejarse y hacerse la v铆ctima, pero Lin Qinghuai neg贸 con la cabeza y dijo: —No son horas extras, yo...
La excusa se le qued贸 trabada en la punta de la lengua. De repente, no sab铆a qu茅 decir. ¿Decir que no quer铆a volver a casa? Sonaba demasiado absurdo.
Antes de que pudiera inventar una raz贸n convincente, la chica pregunt贸 de repente: —¿Es un empleado nuevo? No lo hab铆a visto antes.
—Hay mucha gente en la empresa. Como siempre est谩s fuera, es normal que no lo conozcas. —Pensando en la identidad de Lin Qinghuai, Ji Jianci lo present贸—: Ella es mi hermana, Ji Xinyan.
Lin Qinghuai se sorprendi贸, pero reaccion贸 r谩pido saludando a Ji Xinyan: —Hola, soy Lin Qinghuai, del segundo grupo de dise帽o. Por favor, deme sus consejos.
—Ella ni siquiera se ha graduado de la universidad, no puede darte consejos —intervino Ji Jianci de inmediato.
—Hola —dijo Ji Xinyan sonriendo, y luego brome贸—: Parece que los est谩ndares de Recursos Humanos son cada vez m谩s altos; el departamento de dise帽o tambi茅n filtra por apariencia, ¿eh?
Si no fuera por asuntos de trabajo, Lin Qinghuai no entend铆a por qu茅 Ji Jianci se molestar铆a en presentarlos. Mientras le daba vueltas a eso, Ji Jianci volvi贸 a preguntar: —¿Has cenado?
Lin Qinghuai: ¿?
Hab铆a escuchado de sus colegas que Ji Jianci nunca se met铆a en la vida personal de sus empleados, que separaba dr谩sticamente su trabajo de su vida privada y que hablaba lo m铆nimo indispensable; algunos llevaban dos a帽os en la empresa y no hab铆an cruzado palabra con 茅l. Sin embargo, tras estos pocos encuentros, Lin Qinghuai sent铆a que Ji Jianci no era como dec铆an los rumores.
—¿Y bien? Te estoy preguntando —insisti贸 Ji Jianci al no recibir respuesta.
—No —dijo Lin Qinghuai—. No tengo hambre.
Ji Jianci mir贸 a Ji Xinyan y, soltando un suspiro de resignaci贸n, le pregunt贸 a Lin Qinghuai: —¿Qu茅 quieres comer?
—Comer茅 en casa —respondi贸 茅l—. Gracias por su preocupaci贸n, Director Ji.
Ji Jianci frunci贸 el ce帽o. Iba a decir algo m谩s, pero el ascensor lleg贸 a la planta baja. Lin Qinghuai se despidi贸 y se alej贸 r谩pidamente. Las puertas empezaron a cerrarse, pero Ji Jianci extendi贸 la mano para detenerlas, clavando la vista en la espalda de Lin Qinghuai.
A pesar de llevar ya varios d铆as trabajando, segu铆a yendo a la oficina con su estilo particular: sudaderas con capucha, como un estudiante de secundaria.
—Hac铆a meses que no te ve铆a, ¿desde cu谩ndo te preocupas tanto por los empleados? —Ji Xinyan agit贸 una mano frente a los ojos de su hermano. Al notar su mirada, su expresi贸n se volvi贸 suspicaz—: Es muy guapo, ¿es tu tipo? Pero no me parece que le gusten los hombres.
Ji Jianci esper贸 a ver a Lin Qinghuai subir a un taxi antes de soltar el bot贸n del ascensor. —¿C贸mo lo sabes?
—Cuando hablaba conmigo, no me miraba a los ojos —Ji Xinyan se encogi贸 de hombros—. En cambio, cuando hablaba contigo, te miraba de frente.
Ji Jianci frunci贸 el ce帽o: —Vaya criterio m谩s absurdo.
—Eso se llama timidez. Anda, b煤scate un novio ya —dijo Ji Xinyan con desd茅n.
—¿Por qu茅? ¿Te interesa? —pregunt贸 Ji Jianci.
—Es guapo, pero demasiado tierno, no es lo m铆o.
—Ah —Ji Jianci entrecerr贸 los ojos—. Pues mejor as铆, porque 茅l es tu futura cu帽ada.
—¿¡Ah!?
...
Lin Qinghuai lleg贸 a casa casi a las ocho. Al igual que la vez anterior, Lin Ze y Song Zhiyuan lo esperaban en la sala, pero esta vez los acompa帽aba un abogado. Al abrirse la puerta, la conversaci贸n ces贸 y tres pares de ojos se fijaron en 茅l.
—¿Has cenado? ¿Por qu茅 has vuelto tan tarde? —pregunt贸 Song Zhiyuan.
Lin Qinghuai no ten铆a mucha hambre, o m谩s bien, no ten铆a apetito, as铆 que asinti贸 y dijo: —Hab铆a cosas que hacer en la empresa.
—Si茅ntate, el abogado Zhou te explicar谩 todo con calma.
Lin Qinghuai se sent贸 y mir贸 al hombre de unos treinta a帽os vestido de traje. Este le dedic贸 una sonrisa antes de hablar: —Hola, Sr. Lin. Esta es la primera versi贸n del acuerdo matrimonial; puede decirme si hay alg煤n problema.
—Est谩 bien.
La secci贸n de propiedades ocupaba una p谩gina entera; en resumen, no era m谩s que un "beneficio mutuo" escrito en letras grandes. Las responsabilidades posteriores tambi茅n estaban claramente delimitadas.
"Quinto: Comportamiento. Ambas partes deben convivir durante la vigencia del matrimonio, pero no interferir谩n en la vida privada del otro. El plazo fijo es de tres a帽os; tras este periodo, si cualquiera de las partes tiene una pareja sentimental, el contrato se disolver谩 autom谩ticamente."
El abogado Zhou cerr贸 la carpeta, se la entreg贸 a Lin Qinghuai y se acomod贸 las gafas. —¿Hay algo que desee a帽adir?
Lin Qinghuai se qued贸 pensando en la 煤ltima frase, con expresi贸n seria: —¿Por qu茅 tres a帽os?
—Porque en tres a帽os este matrimonio habr谩 resuelto la mayor铆a de los problemas. Si para entonces tienes a alguien a quien quieras, no habr谩 necesidad de continuar —explic贸 Lin Ze.
—De acuerdo, no tengo m谩s preguntas.
Ninguno de los tres esperaba que fuera tan f谩cil. El abogado Zhou tambi茅n se sorprendi贸 y, mientras sacaba su tel茅fono, dijo: —Entonces me pondr茅 en contacto con la otra parte. Si no tienen inconveniente, podemos firmar esta semana.
Mientras el abogado se alejaba para llamar, Song Zhiyuan se sent贸 m谩s cerca de Lin Qinghuai. Tras dudar un momento, le dijo: —Si alguna vez te sientes maltratado o triste all谩, vuelve cuando quieras.
Ese tono de "madre despidiendo a su hija" hizo que Lin Qinghuai soltara una risita: —No se preocupe, soy un hombre, ¿qu茅 tan mal me pueden tratar?
—Siempre has sido muy sensato, apenas nos has dado preocupaciones. Que te vayas a casar tan de repente se me hace extra帽o —dijo Song Zhiyuan con los ojos empa帽ados por alg煤n recuerdo. Respir贸 hondo y a帽adi贸—: El tiempo vuela.
—Es verdad —secund贸 Lin Ze—, el ni帽o ya es todo un hombre.
—Pap谩, mam谩, gracias por todo —dijo Lin Qinghuai tras un largo silencio, con tono solemne—. De todos modos, es un matrimonio por contrato; cuando tenga tiempo, vendr茅 a verlos a menudo.
—Bien, bien. Ya es tarde, sube a descansar.
—De acuerdo, buenas noches.
Lin Qinghuai se dispon铆a a subir cuando el abogado Zhou regres贸 de su llamada: —El Presidente Ji dice que no hay problema, que podemos firmar directamente.
Lin Qinghuai se qued贸 helado: —¿El Presidente Ji?
Al o铆r esto, Lin Ze se sorprendi贸: —¿El viejo Ji acept贸 as铆 de golpe? No, tengo que llamarlo. Qinghuai, ven a sentarte un momento.
Lin Qinghuai obedeci贸, mientras en su mente aparec铆a la imagen de Ji Jianci y Ji Xinyan en el ascensor. Con raz贸n Ji Jianci lo hab铆a presentado de la nada y lo hab铆a invitado a cenar; probablemente lo sab铆a antes que 茅l.
—Por mi parte no hay problema, 茅l tambi茅n lo ha revisado. Si no estuvi茅ramos tan ocupados, habr铆amos organizado una reuni贸n para que los chicos firmaran cara a cara. Que firme Qinghuai primero y que el abogado se lo lleve. Que busquen un hueco para cenar juntos, total, est谩n cerca.
Tras colgar, Lin Ze mir贸 a Lin Qinghuai: —¿Has o铆do?
—S铆.
Lin Qinghuai firm贸, estamp贸 su huella dactilar y cerr贸 lentamente la carpeta para entreg谩rsela al abogado. Se qued贸 inm贸vil un instante.
—¿Qu茅 pasa? Ve a descansar —dijo Song Zhiyuan.
Lin Qinghuai se puso de pie: —Tengo trabajo pendiente que debo entregar ma帽ana, tengo que volver.
—Es muy tarde, pedir茅 que alguien te lleve —dijo Lin Ze.
—No hace falta. He estado sentado todo el d铆a, quiero caminar un poco.
Lin Ze no insisti贸 y le dio un par de consejos rutinarios. En cuanto la puerta se cerr贸, solt贸 un pesado suspiro y le dijo a Song Zhiyuan: —Una vez que la boda est茅 arreglada, quiero volver a buscar a An-an.
Song Zhiyuan se qued贸 paralizada, con los ojos rojos al instante. Sorbi贸 por la nariz con fuerza y asinti贸 solemnemente: —Est谩 bien.
Fuera de la puerta, Lin Qinghuai se qued贸 all铆 parado, sin alejarse. El aislamiento ac煤stico era bueno, pero esa 煤ltima frase se col贸 justo antes de que la puerta terminara de cerrarse.
Lin Qinghuai permaneci贸 inm贸vil largo rato antes de soltar la manija y abandonar la villa. El residencial estaba tan silencioso que solo se o铆a el canto ocasional de alg煤n p谩jaro. Al llegar a la salida, sac贸 su m贸vil y llam贸 a Ruan Zhao.
—¿Ya terminaste de trabajar?
Al otro lado se o铆a m煤sica estruendosa. Lin Qinghuai, rompiendo su costumbre, pregunt贸: —¿Unas copas?
—Ven para ac谩.
Al llegar, Lin Qinghuai vio que el reservado estaba lleno de gente, los t铆picos "ricos de segunda generaci贸n" con los que sol铆an juntarse, aunque nadie all铆 conoc铆a su verdadera identidad. Ruan Zhao lo salud贸 y se sent贸 a su lado, preguntando en voz baja: —¿Ya sabes qui茅n es tu prometido?
—S铆.
Al ver que su expresi贸n no era precisamente alegre, Ruan Zhao suspir贸: —Lo sab铆a. No s茅 si darte el p茅same o la enhorabuena.
—Felic铆tame —dijo Lin Qinghuai chocando su copa con la de 茅l—, voy a empezar una nueva vida.
—Ah... cotilleo r谩pido: ¿qui茅n es? Prometo guardar el secreto.
Lin Qinghuai levant贸 la vista y, de repente, vio a Ji Jianci caminando hacia 茅l. Se qued贸 at贸nito.
—Si no puedes decirlo, no pasa nada —Ruan Zhao se encogi贸 de hombros—, mientras seas feliz.
Lin Qinghuai solt贸 una risa leve y se帽al贸 con la barbilla a Ji Jianci, que se aproximaba. Ruan Zhao sigui贸 la direcci贸n de su mirada y casi escupe el trago: —¡Mierda! ¿¡C贸mo va a ser Ji... 茅l!?
—¿Qu茅 pasa con 茅l?
—¡Es famoso por no discriminar g茅neros y jugar sucio, se acuesta con todo lo que se mueve! ¡Cielos, esto es como saltar a un pozo de fuego!
Nota del autor:
Huai Huai be like: "Me da igual con qui茅n me case" [Gafas] No esperaba que el hermano mayor fuera quien se "sacrificara" en el matrimonio (no es cierto).
(Nota: "鏇垮珌" o "t矛ji脿" es un t茅rmino com煤n en novelas chinas que se refiere a alguien que toma el lugar de otra persona en una boda, usualmente una hermana menor por una mayor, pero aqu铆 el autor bromea con que es el hermano mayor quien termina en el compromiso).

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