Ye Buzhi sent铆a que Qin Gu estaba raro, doce veces m谩s raro de lo habitual.
—ZhiZhi, come esto —En la mesa, Qin Gu le sirvi贸 un trozo de carne de res.
Por la noche estaban cenando con el abuelo Qin; despu茅s de comer, regresar铆an a casa. El estado de Qin Gu parec铆a normal, pero Ye Buzhi sent铆a que era demasiado normal.
Se hab铆a despertado tarde esa ma帽ana y, al abrir los ojos, vio a Qin Gu sentado correctamente al borde de la cama. Ye Buzhi, a煤n somnoliento, estir贸 los brazos pidiendo un abrazo, y Qin Gu efectivamente se inclin贸 para abrazarlo. Pero fue un abrazo breve y lo solt贸 enseguida.
¿?
Normalmente, los abrazos de Qin Gu eran abrazos de oso, y una vez que lo atrapaba, era inevitable que empezara con besos y arrumacos de los que no pod铆a escapar. Ye Buzhi pensaba en lo ocurrido durante el d铆a mientras masticaba la carne, mirando de reojo a Qin Gu de vez en cuando; era extra帽o.
—Xiao Zhi, tienes un car谩cter demasiado blando. No consientas las tonter铆as de Qin Gu. Si hay alg煤n problema, ll谩mame directamente y yo vendr茅 a darle una lecci贸n —le dijo Qin Baoguo a Ye Buzhi con una sonrisa amable.
En una familia de alfas, el propio nivel de feromonas de Qin Baoguo no era bajo, y habiendo vivido muchos m谩s a帽os que estos j贸venes, era obvio que pod铆a ver que Qin Gu se estaba conteniendo al m谩ximo.
Esa sensaci贸n de tener las feromonas vaciadas y luego sentir c贸mo resurgen y se disparan r谩pidamente no debe ser agradable, pens贸 Qin Baoguo mientras miraba a su nieto, quien normalmente era tan arrogante que no respetaba a nadie, riendo para sus adentros. Por miedo a no poder controlar sus feromonas y herir fren茅ticamente a su omega, Qin Gu hab铆a optado por cerrarse por completo y no dejar escapar ni una pizca.
Qin Baoguo lo encontraba divertido; era digno de la familia Qin, una estirpe que ha dado muchos grandes rom谩nticos empedernidos. A un alfa arrogante y prepotente solo puede domarlo un omega suave que le guste.
—Qin Gu solo parece feroz, en realidad es muy buena persona —Ye Buzhi no capt贸 el significado profundo de las palabras del abuelo y segu铆a defendiendo a Qin Gu.
De repente, Qin Gu le tom贸 la mano por debajo de la mesa. Ye Buzhi no dijo nada, dejando que Qin Gu jugara apretando sus nudillos. Al levantar la vista, vio que Qin Gu com铆a en silencio, con la mirada baja y una expresi贸n algo deca铆da. Antes de venir, Ye Buzhi le hab铆a tomado la temperatura; ten铆a un poco de febr铆cula.
—He o铆do que su compatibilidad de feromonas alcanza el 99%. Que Qin Gu te haya encontrado, Xiao Zhi, es un golpe de suerte para 茅l —coment贸 Qin Baoguo casualmente. Conoc铆a un poco los antecedentes familiares de Ye Buzhi y sab铆a de sus excelentes notas; tras conocerlo en persona, le gustaba a煤n m谩s este futuro "nieto pol铆tico" de temperamento limpio y educado.
No hab铆a duda; el viejo comandante hab铆a visto un par de casos con una compatibilidad tan alta, incluso en los campos de batalla de anta帽o. Ni siquiera la muerte pod铆a romper ese v铆nculo natural; si uno se iba, el otro pronto lo segu铆a, algo que causaba l谩stima y envidia a la vez. Para un alfa de alto nivel como Qin Gu, a medida que creciera, sus feromonas internas se acumular铆an con m谩s densidad y su inestabilidad solo aumentar铆a; un omega de constituci贸n d茅bil realmente no podr铆a soportarlas. Encontrar a un Ye Buzhi que encajara casi al cien por cien era una bendici贸n del cielo.
—Xiao Ye, el abuelo te lo dice de verdad: si tienes alg煤n problema, ll谩mame o m谩ndame un WeChat para pedirme ayuda. Incluso si decides no seguir con Qin Gu, el abuelo estar谩 de tu lado —dijo Qin Baoguo con franqueza.
Qin Gu le lanz贸 una mirada "afable", pero el anciano hizo como si no lo viera. Ye Buzhi sonri贸 sin responder; las promesas de estar juntos para siempre suenan huecas al decirlas, mejor dejar que el tiempo lo decida. Por su parte, Ye Buzhi apret贸 la palma de la mano de Qin Gu.
—ZhiZhi, hace un momento en la mesa no me defendiste —dijo Qin Gu apoyado en el hombro de ZhiZhi en el coche de regreso a casa, murmurando con los ojos cerrados. Su cuerpo estaba ardiendo.
Ye Buzhi sonre铆a sin hablar, amasando la cara de Qin Gu como si fuera masa de pan; sab铆a que Qin Gu estaba por entrar en su periodo de sensibilidad. Pero era muy extra帽o: no pod铆a oler nada de feromonas con olor a p贸lvora. Incluso en el espacio cerrado del coche, Ye Buzhi olfateaba con fuerza, peg谩ndose al cuello y al cuello de la camisa de Qin Gu, pero aparte del olor a detergente igual al suyo, no hab铆a nada m谩s.
Ye Buzhi pens贸 originalmente que Qin Gu sent铆a que un lugar extra帽o no era seguro y por eso reprim铆a la llegada del periodo de sensibilidad. Pero ya en casa, cuando Ye Buzhi liber贸 lentamente sus feromonas de consuelo de omega, Qin Gu solo lo abraz贸 y las oli贸 perezosamente un rato.
—¿D贸nde est谩n tus feromonas? —Al momento de dormir, Ye Buzhi no pudo aguantar m谩s y toc贸 el hombro de Qin Gu en la oscuridad—. Dame un poco.
Qin Gu, a quien siempre le gustaba dormir con el torso desnudo y se negaba a vestirse por mucho que se lo dijeran, hoy llevaba manga larga y pantal贸n largo, como si fuera un alfa casto y puro. Los besos que Ye Buzhi iniciaba solo recib铆an una respuesta m铆nima.
—ZhiZhi —Qin Gu us贸 brazos y piernas para enredarse con Ye Buzhi, apretando con tanta fuerza que casi lo deja sin aliento. Ye Buzhi tuvo que darle unos golpecitos en el hombro para que lo soltara un poco.
—En el grupo de la clase dijeron que ma帽ana saldremos todos a cenar —Qin Gu busc贸 una excusa.
—Se puede faltar por causas especiales —dijo Ye Buzhi algo preocupado, tocando la gl谩ndula detr谩s del cuello de Qin Gu; esa peque帽a zona estaba especialmente caliente—. No te aguantes m谩s, ya te he acompa帽ado en un periodo de sensibilidad antes. ¿Quieres que te haga una marca temporal? ¿No quieres el consuelo de mis feromonas? Qin Gu, dime algo.
Ye Buzhi sacudi贸 el brazo de Qin Gu, sin ser consciente de lo peligrosa que era su conducta. Aquella vez que acompa帽贸 a Qin Gu en su periodo de sensibilidad, fue al final del proceso, despu茅s de que Qin Gu hubiera resistido solo dos semanas. Aun as铆, Qin Gu casi no pudo frenar a tiempo; cuando su conciencia se excitaba, el deseo de estrujar a ZhiZhi era incontrolable. El anterior periodo de sensibilidad fue por una pelea con siete u ocho matones, donde las feromonas se descontrolaron ligeramente. Pero esta vez, Qin Gu se hab铆a enfrentado seriamente a un equipo de militares, y la explosi贸n de feromonas no hab铆a dejado margen alguno.
Espera un poco, Qin Gu respir贸 hondo, al menos hasta que llegue el celo de ZhiZhi; as铆, el estado f铆sico de ZhiZhi tambi茅n estar铆a en el nivel m谩s adecuado.
—Mejor vamos a la reuni贸n, ZhiZhi. Es la 煤ltima cena grupal completa, todos ir谩n, no dejes que queden arrepentimientos —A Qin Gu no le importaba nada la cena de graduaci贸n, pero habl贸 con tal sinceridad que parec铆a que realmente quer铆a ir.
—Pero tu cuerpo... —Ye Buzhi se dej贸 convencer, dudando. Los libros de fisiolog铆a dec铆an que en el periodo de sensibilidad, el instinto territorial y de control del alfa se disparaba, y no les gustaban los lugares concurridos y ruidosos.
El aliento que exhalaba Qin Gu era abrasador. Sus colmillos sent铆an un cosquilleo de picor; incapaz de resistirse m谩s, le dio un mordisco suave en la punta de la oreja a ZhiZhi. Disfrutaba de esa tortura de "probar y detenerse", encontrando algo de placer en el autocontrol. Si bajo la excusa del periodo de sensibilidad ni siquiera pod铆a controlar sus propias feromonas y se comportaba de forma salvaje con su omega perdiendo el juicio, no ser铆a diferente de una bestia, ¿y qu茅 sentido tendr铆a entonces hablar de amor o cuidado?
—Tu alfa es el m谩s fuerte —le respondi贸 Qin Gu.
—Dame un beso —Ye Buzhi tom贸 la cara de Qin Gu en la oscuridad, rode贸 su cuello y lo bes贸 por iniciativa propia.
El aroma dulce de las rosas llen贸 el dormitorio; al estar al borde de su propio celo, Ye Buzhi tambi茅n anhelaba constantemente a Qin Gu. Sobre las cosas que deb铆an hacer al estar juntos, Ye Buzhi solo ten铆a conceptos vagos y evitaba pensar en ello por instinto, pero sab铆a que estaba dispuesto. Al besarlo, Ye Buzhi siempre soltaba unos gemidos suaves sin darse cuenta. Esos gemidos hac铆an que Qin Gu sintiera que iba a explotar.
Por suerte, el aroma a rosas que tanto anhelaba lo ayud贸 a estabilizar un poco las feromonas de alfa que se revolv铆an en su interior. Era como la calma antes de la tormenta.
Esa noche, Qin Gu pas贸 toda la madrugada abrazando al suave y fragante ZhiZhi sin pegar ojo. Aun as铆, al despertar al d铆a siguiente, segu铆a en un estado de hiperactividad. Muy temprano, antes del amanecer, baj贸 al gimnasio del primer piso y sud贸 a mares en la cinta de correr; despu茅s estuvo golpeando el saco de boxeo un buen rato, hizo flexiones, abdominales, dominadas...
Qin Gu era como un toro salvaje incansable, disipando la energ铆a acumulada que no pod铆a desahogar. Solo cuando estuvo empapado y el sudor goteaba desde sus pesta帽as, se detuvo y solt贸 un largo suspiro frente al sol que asomaba por la ventana. Antes de que llegue el periodo de sensibilidad, los cinco sentidos se vuelven extremadamente agudos; Qin Gu not贸, por un leve movimiento de sus orejas, que su omega tambi茅n hab铆a despertado.
Ye Buzhi busc贸 por h谩bito el otro lado de la cama, pero no encontr贸 a Qin Gu. Al abrir los ojos vio que no hab铆a nadie. El lado donde dorm铆a Qin Gu estaba fr铆o bajo las mantas; deb铆a llevar tiempo levantado. Pero al mirar la hora, eran apenas las seis de la ma帽ana.
¿Por qu茅 tan temprano? Probablemente est茅 haciendo el desayuno abajo, pens贸 Ye Buzhi. Se desplaz贸 lentamente hacia la almohada de Qin Gu; se estaba tan bien bajo las mantas que, sin la presi贸n del Gaokao y con un descanso temporal del trabajo, se relaj贸 por completo de golpe. En la almohada quedaba un rastro de feromonas con olor a p贸lvora; Ye Buzhi sac贸 una pierna delgada de entre las s谩banas, abraz贸 el edred贸n y, oliendo ese tenue aroma de alfa, sinti贸 un cosquilleo en el coraz贸n.
Ye Buzhi se qued贸 dormido de nuevo en un sue帽o ligero, sin notar en qu茅 momento un Qin Gu empapado en sudor se par贸 en la puerta. Cuando volvi贸 a darse la vuelta y abrir los ojos, descubri贸 a Qin Gu en cuclillas sobre la alfombra al lado de la cama, mir谩ndolo; no sab铆a cu谩nto tiempo llevaba ah铆.
—Te has levantado muy temprano, ¿a d贸nde fuiste? —pregunt贸 Ye Buzhi con la voz algo ronca, desperez谩ndose en la cama y estirando sus pies blancos para tocar cari帽osamente el hombro de Qin Gu.
Lo atraparon: Qin Gu le sujet贸 el tobillo y, a una distancia m铆nima, vio las peque帽as venas bajo la piel del empeine de ZhiZhi; se acerc贸 y le dio un beso. Ye Buzhi sinti贸 cosquillas y solt贸 una risotada, encogiendo el pie y escapando f谩cilmente del agarre.
—Buenos d铆as, cerdito. Lev谩ntate a comer —Qin Gu se inclin贸 para sacar a ZhiZhi de entre las mantas, con una voz evidentemente tierna.
—T煤 eres el cerdo —Ye Buzhi despert贸 por completo y se incorpor贸 en la cama. Era el comienzo de otro gran d铆a.
—Entonces soy un cerdo —consinti贸 Qin Gu.
—¿Te sientes mejor hoy? Si no est谩s bien, mejor no vayamos a la cena —dijo Ye Buzhi tras vestirse y asearse, inclinando la cabeza para preguntar a Qin Gu, quien no dejaba de seguirlo. Se acerc贸 y le acarici贸 la mejilla; Qin Gu frot贸 su cara contra la palma de su mano por iniciativa propia. Al acercarse su periodo de sensibilidad, Qin Gu volv铆a a ese estado de "perrito mimoso y obediente"; Ye Buzhi le rasc贸 la barbilla, le encantaba.
Por la tarde fueron a la reuni贸n. Primero cenaron todos juntos y luego se prepararon para ir a un KTV a cantar. Todos estaban muy emocionados; bebieron cerveza y algunos, aprovechando la ocasi贸n, se confesaron sus sentimientos, llegando incluso a formarse un par de parejas ante el testimonio de todos.
Comparado con el resto, que estaban alborotados como monos, Ye Buzhi se mantuvo tranquilo sentado en un rinc贸n del sof谩 junto a Qin Gu. Hab铆a buscado ese sitio apartado a prop贸sito para no incomodar al sensible Qin Gu. Sin embargo, era imposible que pasaran desapercibidos. Alguien se acerc贸 a pedirle a Ye Buzhi que cantara y bebiera; Qin Gu se adelant贸 y se bebi贸 casi todo el alcohol por 茅l. Para lo de cantar no hubo remedio, as铆 que Ye Buzhi tuvo que pasar al frente; entre tantas canciones de moda, eligi贸 "Coraz贸n Agradecido". Su voz desafinada termin贸 sonando como un recital de poes铆a, provocando las burlas cari帽osas de todos.
Ye Buzhi, en medio de la sala, se sinti贸 muy avergonzado por las risas; sujetando el micr贸fono con ambas manos, gir贸 la cabeza para ver la reacci贸n de Qin Gu. Este, desde el rinc贸n, le aplaud铆a y se re铆a con 茅l.
—¡Ooh...! —alguien empez贸 a abuchear amistosamente, y pronto todos se unieron al coro.
—Zhi'er, ya nos graduamos, dinos la verdad: t煤 y el delegado, ustedes dos... —pregunt贸 alguien con ganas de cotilleo, haciendo gestos. No se atrev铆an a preguntarle a Qin Gu a la cara, as铆 que fueron a por el amable Ye Buzhi.
Ye Buzhi sinti贸 que toda la sangre se le sub铆a al rostro, pero a la vez estaba emocionado. Qin Gu, viendo que la situaci贸n se complicaba, estaba por levantarse a rescatar a ZhiZhi cuando escuch贸 a este decir con firmeza:
—S铆.
Ye Buzhi estaba tan nervioso que apretaba el micr贸fono; sus palabras se escucharon claramente sobre la m煤sica de fondo. Todos lo oyeron perfectamente.
—¡Waaa!
—¡Wooo waaa!
La sala se convirti贸 en un caos total de gritos.
—¡Beso, beso, beso...! —empez贸 a corear uno, y pronto todos lo segu铆an. Ye Buzhi se qued贸 petrificado, sin saber qu茅 hacer.
—Ya est谩 bien, no se metan solo con ZhiZhi. A cantar, a cantar —Qin Gu, con una sonrisa de oreja a oreja, camin贸 hacia ZhiZhi.
Como delegado, Qin Gu era de car谩cter relajado; en temas de disciplina y tareas era bastante permisivo e incluso sol铆a interceder por sus compa帽eros ante los profesores. Pero en las tareas que requer铆an esfuerzo f铆sico, nunca se echaba atr谩s: ya fuera cargar libros nuevos al inicio del curso, mover mesas, sillas y garrafas de agua en los festivales deportivos, o participar en m煤ltiples pruebas para llevar a la clase al primer puesto... El grupo 16 respetaba mucho a su delegado, aunque su cara de pocos amigos y sus palabras escuetas a veces les daban algo de miedo.
—Delegado, entonces canta algo para nosotros —pidi贸 alguien.
—No canto bien —dijo Qin Gu, pero su mirada se dirig铆a de reojo hacia ZhiZhi.
Ye Buzhi, con la cara roja y las orejas ardiendo, se escabull贸 de regreso al rinc贸n en cuanto lo soltaron. Al ver a Qin Gu atrapado por el grupo, se encogi贸 de hombros indicando que no pod铆a ayudarlo, con una mirada burlona.
—De verdad que no canto bien —insisti贸 Qin Gu.
Pero ante la presi贸n de todos, termin贸 agarrando el micr贸fono. Por las cervezas que ya llevaba encima, sus mejillas se ve铆an muy coloradas bajo la luz de la pantalla. Eligi贸 la canci贸n "Me gustas". Todos empezaron a tararear la introducci贸n, pero en cuanto Qin Gu abri贸 la boca para la primera frase, se hizo el silencio. El delegado no ment铆a: entre los dos novios, a ver cu谩l cantaba peor. La voz de Qin Gu era dura y pegaba unos gallos y desafines incre铆bles; todos se mor铆an de la risa. Qin Gu termin贸 la canci贸n como pudo y volvi贸 al lado de ZhiZhi. Solo entonces lo dejaron en paz.
—ZhiZhi, he visto que t煤 eras el que m谩s fuerte se re铆a de m铆, no creas que no me di cuenta —le dijo Qin Gu. Hac铆a mucho que no ve铆a a ZhiZhi re铆r con tantas ganas.
—Pensaba que estabas fingiendo frente a los dem谩s, ¿c贸mo es que cantas tan mal como yo? —Ye Buzhi no pod铆a parar de re铆r, le dol铆a hasta el abdomen. Siempre pens贸 que Qin Gu era capaz de todo, pero result贸 que no. Aun as铆, ese Qin Gu que transform贸 una canci贸n pop en algo que parec铆a un canto de monta帽a le result贸 super adorable.
Al terminar, el grupo quer铆a ir a unos puestos de brochetas, pero Ye Buzhi y Qin Gu se despidieron con sonrisas, prometiendo volver a verse pronto. Una vez solos, Qin Gu tom贸 la mano de ZhiZhi; cuando tuvo que ir al ba帽o, oblig贸 a ZhiZhi a esperarlo justo en la puerta. En ese breve intervalo, al salir, vio que un extra帽o estaba molestando a ZhiZhi habl谩ndole. Al acercarse vio que era otro omega masculino, lo que calm贸 su repentino malestar. Cuando Qin Gu lleg贸 frente a ZhiZhi, el extra帽o se despidi贸 con la mano y se fue. Caminaron hasta la calle principal y, al ver que ZhiZhi no le daba explicaciones, Qin Gu pregunt贸.
—No lo conozco, solo vino a decirme un par de cosas.
—¿Qu茅 cosas? —insisti贸 Qin Gu llegando al fondo.
—Me pidi贸 tu contacto, dijo que eres muy guapo.
¿?
Ante la mirada confusa de Qin Gu, Ye Buzhi a帽adi贸: —De verdad, solo fue eso. Le dije que somos pareja, se disculp贸 y se fue.
—Alguien te pide el tel茅fono de tu novio y, ZhiZhi, ¿esa es toda tu reacci贸n? —Qin Gu se sent铆a cada vez m谩s inquieto.
La temperatura de la noche de verano era perfecta. Hab铆a mucha gente paseando, y Ye Buzhi caminaba de la mano de Qin Gu concentrado en pisar las baldosas cuadradas de la acera. Al notar la molestia en la voz de Qin Gu, Ye Buzhi levant贸 la vista confundido para observarlo.
—¿Es que quer铆as que le diera tu contacto? —La l贸gica de Ye Buzhi se fue por las ramas, haciendo que a Qin Gu le saliera humo de la cabeza.
Se rindi贸; seguramente 茅l era demasiado sensible. ZhiZhi confiaba tanto en 茅l que ni sab铆a c贸mo sentir celos, ¿de qu茅 se quejaba? ¡Pero no estaba satisfecho! Qin Gu fall贸 en su intento de autoconvencerse. ¿Por qu茅 su esposa no ten铆a celos?
—Si alguien se fija en tu novio, ¿no deber铆as estar un poco molesta? —insinu贸 Qin Gu.
Ye Buzhi por fin pareci贸 entender un poco y mir贸 a Qin Gu con diversi贸n: —Si le gustas a otros yo no puedo evitarlo, pero ya le dije que eres mi alfa.
—Pero deber铆as mostrar algo de descontento conmigo, como llamarme "atrapa-abejas y mariposas" (zh膩o f膿ng y菒n di茅)...
Ye Buzhi puso el dorso de su mano en la frente de Qin Gu; estaba algo caliente, deb铆a de ser por el alcohol. Qin Gu ten铆a ganas de morder a alguien; apretando los dientes, fue directo al grano:
—ZhiZhi, si no tienes ni un poco de celos, ¿es que te dar铆a igual si me escapo con otro?
—Eso no. Si de verdad le hubieras dado tu contacto, te habr铆a rega帽ado y me habr铆a sentido muy mal.
Ye Buzhi pensaba que, en ese aspecto, Qin Gu a veces parec铆a un ni帽o peque帽o y tonto. Hac铆a mucho que no discut铆an; una peque帽a pelea de vez en cuando era buena para la relaci贸n. Qin Gu solt贸 un bufido, d谩ndose por satisfecho a medias con la respuesta, y camin贸 en silencio el resto del camino. Ye Buzhi, en cambio, volvi贸 a casa sonriendo todo el tiempo; cuanto m谩s lo pensaba, m谩s gracia le hac铆a.
Al entrar en casa, Ye Buzhi sujet贸 la mano de Qin Gu antes de que encendiera la luz. Cerr贸 la puerta y, en la entrada, se puso de puntillas, rode贸 el cuello de Qin Gu y lo bes贸.
—¿Est谩s borracho? —pregunt贸 Ye Buzhi en un susurro, con mirada astuta.
—Con tan poco alcohol, imposible —Qin Gu se dej贸 caer l谩nguidamente sobre el hombro de ZhiZhi, olfateando las feromonas que este liberaba voluntariamente. Quiso estirar la mano para arrancar el parche de feromonas de ZhiZhi, pero la retir贸, sin atreverse a moverse.
—ZhiZhi, ¿cu谩ndo entrar谩s en celo? —Qin Gu estaba "marchito"; dec铆a que no estaba borracho pero su voz era muy suave y cargada de agravio. Al final de la noche no solo bebieron cerveza, sino que abrieron vino tinto y mezclaron. Probablemente s铆 estaba borracho, pens贸 Ye Buzhi; 茅l mismo se sent铆a algo mareado.
—Tontito —Ye Buzhi us贸 las yemas de sus dedos fr铆os para frotar la gl谩ndula de alfa ardiente en la nuca de Qin Gu—. Dame un poco de tus feromonas para oler, ser谩 pronto, puedo sentirlo.
—Tengo miedo de no poder controlarme —dudaba Qin Gu. Al haberse reprimido tanto, sent铆a una frustraci贸n de querer morir, aunque estar al lado de ZhiZhi siempre estaba bien de cualquier forma.
Ye Buzhi sonri贸, encendi贸 la luz y llev贸 a Qin Gu de la mano hasta el dormitorio. Lo hizo sentarse en el sof谩 del cuarto y luego se inclin贸 para morderle la gl谩ndula; Qin Gu frunci贸 el ce帽o y gimi贸. Un alfa nunca se acostumbra a que le muerdan la gl谩ndula.
—¿Otra vez haci茅ndote el pobrecito? R谩pido, entrega tus feromonas —dijo Ye Buzhi fingiendo seriedad.
Qin Gu ech贸 la cabeza hacia atr谩s y se lami贸 los labios; la l谩stima de sus ojos desapareci贸 al instante. Lo hab铆an pillado intentando conseguir beneficios haci茅ndose la v铆ctima. Las feromonas de omega eran densas y pegajosas, en un estado de maduraci贸n total. Qin Gu se dio la vuelta, presion贸 a ZhiZhi y le dio un mordisco; la marca temporal fue un poco ruda. En cuanto sus colmillos entraron en contacto con las densas feromonas de la gl谩ndula del omega, Qin Gu tembl贸 de excitaci贸n.
Un flujo constante de feromonas de alfa con una concentraci贸n excesiva fue inyectado en la peque帽a y delicada gl谩ndula del omega. Ye Buzhi rode贸 los anchos hombros de Qin Gu, alzando el cuello y exponiendo su garganta; no llevaba ni un minuto de marca temporal cuando el calor familiar brot贸 desde su interior. Este era el poder de una pareja AO de alta compatibilidad: Qin Gu pod铆a hacerlo entrar en celo casi en cualquier momento usando sus feromonas.
—ZhiZhi, no vas a ir a ning煤n lado estos d铆as —murmur贸 Qin Gu con ferocidad, apretando a su omega contra s铆; su coraz贸n estaba tan lleno que sent铆a que pod铆a volar.
La respuesta de Ye Buzhi fue morderle con fuerza el hombro a Qin Gu, sin soltarlo hasta que sinti贸 el sabor met谩lico de la sangre en su lengua. Maldito alfa: las feromonas con olor a p贸lvora eran tan densas que lo asfixiaban, pero Qin Gu segu铆a inyect谩ndolas en su gl谩ndula. Por mucho que Ye Buzhi forcejeaba, golpeaba con las manos o incluso pataleaba, no pod铆a zafarse ni un mil铆metro. Pronto su cuerpo se abland贸, perdiendo incluso la fuerza para patear.
...
—No... tengo miedo... mejor hoy no, hag谩moslo en otro momento —Al llegar al momento cr铆tico, Ye Buzhi ya hab铆a llegado al cl铆max varias veces; al ver al "peque帽o Qin Gu" lleno de energ铆a, se asust贸 de verdad y pidi贸 clemencia. No iba a entrar. Pero en ese estado, el alfa no iba a escucharlo; lo enga帽贸 y engatus贸 para que subiera al barco del que ya no podr铆a bajar.
...
—ZhiZhi, quiero beber agua.
—¡¿Te atreves?! No te dejo.
¿No te dejo? De nada sirvi贸.
...
Ye Buzhi llor贸 toda la noche. Cuando finalmente pudo descansar un poco en la segunda mitad de la madrugada, antes de perder el conocimiento, a煤n intent贸 darle una patada a Qin Gu.
Alfa animal.
Logr贸 darle, pero con tan poca fuerza que no parec铆a enfado, sino un mimo. Hasta sus tobillos estaban llenos de marcas de mordiscos del alfa. Qin Gu los sujet贸 con firmeza; realmente quer铆a dejar que ZhiZhi descansara, pero ahora hab铆a cambiado de opini贸n.
Solo entrar铆a.
No se mover铆a.
...
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