Ye Buzhi tuvo fiebre repentinamente a mitad de la noche. Estaba tan caliente que todo su cuerpo se puso rojizo; gem铆a entre sue帽os con el ce帽o fruncido sin poder despertar, mientras rascaba la gl谩ndula de su nuca.
Cuando Qin Gu despert贸 sobresaltado y detuvo a ZhiZhi, la gl谩ndula ya ten铆a varias marcas rojas por los rasgu帽os.
En realidad, que ZhiZhi enfermara esta vez estaba dentro de lo esperado por Qin Gu. 脷ltimamente, ZhiZhi hab铆a tenido demasiada presi贸n, y 茅l siempre ten铆a esa personalidad de reprimir su estr茅s de forma inconsciente.
La cuerda en su mente estaba demasiado tensa; siempre llega un momento en que no se puede aguantar m谩s y se rompe.
Antes de que su mente colapsara, su cuerpo no pudo resistir m谩s y empez贸 a protestar.
Ye Buzhi estuvo aturdido todo el tiempo. El calor lo hac铆a fantasear en su mente; imaginaba que pod铆a lanzarse al agua helada para darse un ba帽o fr铆o, pero su cuerpo estaba tan d茅bil que no pod铆a moverse, ni siquiera abrir los ojos.
Cuando el frescor deseado lleg贸 como una cita acordada, Ye Buzhi sinti贸 que hasta sus poros se relajaban y abr铆an.
Alguien lo sosten铆a y acercaba el borde de un vaso a su boca. Bebi贸 much铆sima agua caliente a grandes sorbos; la sensaci贸n de sed se alivi贸, como una planta que est谩 a punto de marchitarse en el desierto y recibe de pronto el riego de la lluvia.
Hab铆a un aroma familiar a feromonas de p贸lvora en su aliento. Qin Gu estaba cerca de 茅l; ese pensamiento hizo que Ye Buzhi se sintiera en paz.
Cuando Ye Buzhi despert贸 a la ma帽ana siguiente, vio primero la luz brillante fuera de la ventana y not贸 que algo andaba mal. Al mirar la hora y ver que ya eran las once de la ma帽ana, su coraz贸n dio un vuelco. Su cuerpo se incorpor贸 r铆gidamente de la cama antes que su cerebro, pero nada m谩s tocar el suelo con los pies, sus rodillas se debilitaron sin control; se tambale贸 un par de pasos y por poco no cay贸 de rodillas.
Le dol铆a la cabeza, como si estuviera borracho.
¿D贸nde estaba Qin Gu?
Hab铆a que ir a la escuela. ¿Acaso Qin Gu olvid贸 llamarlo hoy y se fue solo? Imposible.
Ye Buzhi pensaba en mil cosas mientras pon铆a pasta en el cepillo y se lavaba los dientes r谩pidamente en el ba帽o. Primero envi贸 un mensaje a su tutor pidiendo disculpas, diciendo que se hab铆a quedado dormido y que ir铆a a la escuela de inmediato.
Tras cepillarse los dientes, el tutor, el viejo Xia, todav铆a no le hab铆a respondido.
Ye Buzhi se lav贸 la cara y sinti贸 que estaba mucho m谩s animado, pero frente al espejo not贸 que su cara todav铆a estaba un poco hinchada, aunque sus mejillas y labios estaban bastante rosados; parec铆a que ten铆a mucho mejor color.
Cierto, ten铆a que preguntar d贸nde estaba Qin Gu.
Ye Buzhi caminaba hacia la puerta con la mochila a la espalda. Antes de que pudiera enviar el mensaje a Qin Gu, se encontr贸 de frente con 茅l, que sal铆a de la cocina con un cuenco de sopa en las manos.
—Qin Gu, no cocines m谩s, llegamos tarde. Compraremos unos bollos por el camino —dijo Ye Buzhi.
Qin Gu mir贸 a ZhiZhi, listo para salir con la mochila puesta, y sinti贸 gracia y resignaci贸n a la vez.
Acababa de tomarle la temperatura por la ma帽ana y todav铆a ten铆a fiebre; ¿c贸mo era posible que estando enfermo todav铆a no se hubiera dado cuenta?
—¿Tengo fiebre? —Ye Buzhi se toc贸 la frente con el dorso de la mano, pero no pudo notar nada.
Qin Gu llev贸 a ZhiZhi al sof谩 para que se sentara y le quit贸 la mochila de la espalda.
Al momento de sentarse tras haber estado de pie, Ye Buzhi realmente sinti贸 que la cabeza le daba vueltas; 茅l pensaba que era por haber dormido demasiado.
Justo en ese momento, el viejo Xia le respondi贸 el mensaje dici茅ndole que se quedara en casa a descansar todo el d铆a, ya que Qin Gu ya hab铆a pedido el permiso por 茅l.
脷ltimamente hab铆a pedido demasiados permisos; Ye Buzhi se sent铆a ansioso e inquieto.
Qin Gu quiso preparar comida nutritiva desde temprano para que ZhiZhi se recuperara, pero su habilidad en la cocina era limitada. Normalmente, cocinar fideos o preparar un hot pot se le daba bien, pero guisar sopa o picar carne lo hac铆a de forma torpe. Al final, le pidi贸 a la asistente que lo preparara y lo enviara al patio; 茅l solo se encarg贸 de pasar la sopa del termo al cuenco.
Sopa de pich贸n, sopa de gallina negra y verduras salteadas.
Originalmente Ye Buzhi no ten铆a apetito, pero al ver a Qin Gu sirviendo la sopa en el cuenco blanco y limpio, y al oler el aroma intenso, sinti贸 hambre de repente.
Qin Gu tom贸 a ZhiZhi y, entre tirones, hizo que se sentara de lado sobre su regazo.
Luego sostuvo el cuenco y, como si cuidara a un ni帽o peque帽o, llen贸 una cuchara de sopa y se la dio a probar a ZhiZhi.
—Puedo hacerlo yo solo —dijo Ye Buzhi en voz baja, sinti茅ndose avergonzado de que Qin Gu lo tratara como a un beb茅.
—Come ya, ZhiZhi peque帽o beb茅 —Qin Gu no lo solt贸.
Le dio de comer bastante, bocado a bocado.
Varias veces durante el proceso, Ye Buzhi quiso tomar la cuchara o los palillos, pero Qin Gu se neg贸.
Cuando ZhiZhi estuvo lleno, Qin Gu lo solt贸 y 茅l mismo se termin贸 el resto de la comida r谩pidamente de cualquier manera.
—Come despacio —dijo Ye Buzhi apoyando los codos en las rodillas y sosteniendo con las palmas su cabeza, que sent铆a algo pesada, mientras miraba a Qin Gu comer con ese estilo tan rudo.
—En cuanto te tomes la medicina, te dar茅 clase —Qin Gu sab铆a perfectamente lo que ZhiZhi estaba pensando y enfatiz贸—: Con un "Dios del estudio" como yo d谩ndote clase, el resultado est谩 garantizado.
La base de ZhiZhi ya era muy s贸lida; ahora lo que le faltaba era un sistema estructurado para resolver problemas y tambi茅n un poco de confianza en s铆 mismo.
En comparaci贸n, lo segundo era m谩s grave, por eso ZhiZhi siempre estaba ansioso; incluso estando enfermo y pidiendo un d铆a libre, no pod铆a estarse quieto.
Al escuchar las palabras de Qin Gu, Ye Buzhi se tranquiliz贸 bastante. Mir贸 a Qin Gu con sus ojos brillantes por la fiebre, con una mezcla evidente de admiraci贸n y agradecimiento.
El aroma dulce a rosas de las feromonas del omega flotaba en el aire; por la enfermedad, las feromonas ten铆an un ligero toque amargo.
La gl谩ndula de ZhiZhi estaba algo inflamada y las marcas de los rasgu帽os de anoche segu铆an ah铆, aunque por suerte no se hab铆a lastimado la piel.
El m茅dico vino a verlo y dijo que la enfermedad original de la gl谩ndula ten铆a algunas reca铆das; como nunca se cur贸 del todo, era f谩cil que brotara de nuevo cuando el cuerpo estaba d茅bil.
Qin Gu recibi贸 la mirada de admiraci贸n de su esposa y, con una leve sonrisa, acarici贸 la cabeza de ZhiZhi. Ten铆a el pelo revuelto y era suave al tacto, como acariciar a un perrito.
Si le dijera a ZhiZhi ahora que, en el futuro, 茅l no entender铆a ni el t铆tulo de los temas de investigaci贸n que ZhiZhi estudiar铆a, no sab铆a qu茅 cara pondr铆a su esposa.
Despu茅s de tomar el antipir茅tico, Qin Gu hizo que ZhiZhi se sentara en la cama para repasar y resumir. Ye Buzhi se apoy贸 en el cabecero, sintiendo que su cabeza se balanceaba; nunca hab铆a tenido tanto sue帽o.
Las densas feromonas de consuelo del alfa actuaban m谩s como un somn铆fero. Ye Buzhi se oblig贸 a mantenerse despierto, pero la voz profunda de Qin Gu tambi茅n sonaba como una canci贸n de cuna.
Sin darse cuenta siquiera, Ye Buzhi se qued贸 dormido.
Qin Gu se hab铆a dado cuenta hace rato de que ZhiZhi estaba dando cabezadas. El antipir茅tico realmente ten铆a componentes que daban sue帽o. Ve铆a que ZhiZhi ni siquiera pod铆a abrir los ojos, pero aun as铆 intentaba mirar las notas de repaso en su mano y asent铆a diciendo "mjm" para seguirle la corriente.
Tan adorable; daba l谩stima y era tierno a la vez.
Anoche ZhiZhi tuvo fiebre y en la segunda mitad de la noche tuvo sudores fr铆os; el pijama se le empap贸. Qin Gu le limpi贸 el cuerpo y le cambi贸 la ropa r谩pidamente, temiendo que el cambio de temperatura empeorara su enfermedad.
Luego vino el m茅dico, tom贸 la medicina y despu茅s le cambi贸 otra vez el pijama y las s谩banas por unos secos; solo entonces ZhiZhi pudo dormir tranquilo.
En su vida pasada no lo necesitaba cuando enfermaba, siempre se cuidaba muy bien solo. En esta vida parec铆a haberse vuelto mucho m谩s torpe: tuvo fiebre toda la noche y al levantarse por la ma帽ana ni siquiera se dio cuenta; antes de que le bajara la fiebre ya quer铆a irse directo a la escuela con la mochila.
Resulta que no se nace sabiendo c贸mo cuidar de todo perfectamente.
Qin Gu sonri贸, pero luego su sonrisa se congel贸 un poco. Se arrepent铆a infinitas veces de haber perdido la oportunidad con ZhiZhi en la preparatoria de su vida anterior, y se sent铆a afortunado de tener esta oportunidad para compensarlo.
Abraz贸 a ZhiZhi, oliendo la fragancia a rosas con ese ligero toque amargo, y aprovech贸 el momento de calma para dormir un poco con 茅l.
En la fase final del Gaokao, el estado de Ye Buzhi se estabiliz贸 gradualmente.
Aunque bajo el estricto control de Qin Gu sus horas de sue帽o incluso aumentaron, Ye Buzhi sent铆a que su rendimiento estaba mejorando.
Qin Gu lo acompa帽aba a repasar ex谩menes y problemas, haci茅ndole observar todo el proceso de su propia l贸gica y m茅todos de resoluci贸n.
Qin Gu era como su amuleto de tranquilidad.
Al mediod铆a, Chen Chen ya no volv铆a a su casa a comer; com铆a con ellos en el comedor y luego los tres estudiaban juntos al regresar.
Chen Chen sol铆a quejarse de que estudiar con esos dos le daba demasiada presi贸n, pero su actitud se volvi贸 visiblemente m谩s seria. En el nuevo examen mensual, el puntaje de Chen Chen ya llegaba a los cuatrocientos puntos, asegurando con margen la l铆nea de corte para las materias culturales.
Mientras pudiera mantenerlo, Chen Chen estaba lleno de esperanza para el futuro.
Cuando faltaba un mes para el Gaokao, ocurri贸 un peque帽o incidente.
Un alfa vestido de forma muy peculiar lleg贸 repentinamente a la escuela, fue directo al grupo 16 y pidi贸 ver a Ye Buzhi.
Era un fot贸grafo. Por casualidad hab铆a visto el video de la entrevista de Ye Buzhi de tercer a帽o en una plataforma de videos cortos; dijo que el aura de Ye Buzhi encajaba con sus expectativas y le pregunt贸 si quer铆a ser modelo de ropa para 茅l.
El fot贸grafo se llamaba Jian Dan (Simple), pero su forma de vestir era compleja. Era alto y delgado, llevaba el pelo largo y te帽ido de rosa; ten铆a una cara enga帽osa, pero realmente era un fot贸grafo de renombre internacional y dise帽ador de una marca de ropa original.
—Peque帽o estudiante Ye, ser mi modelo te har谩 famoso, te lo garantizo. Eres muy guapo, le gustar谩s a mucha gente y te har茅 ganar una cantidad de dinero que ahora no puedes ni imaginar —dijo Jian Dan con franqueza. Ten铆a la piel blanca y radiante; claramente era un alfa, pero esa cara que pod铆a describirse como seductora ten铆a una sonrisa algo irritante.
Se reunieron en una cafeter铆a, aprovechando el valioso tiempo del descanso del mediod铆a.
Originalmente Ye Buzhi iba a rechazarlo, pero por sugerencia de Qin Gu, acept贸 hablar con Jian Dan en privado.
—Si la actitud del se帽or Jian Dan es esta, entonces no hay nada que hablar —dijo Qin Gu con voz fr铆a. Los dos alfas cruzaron miradas, haciendo saltar chispas invisibles de inmediato, pero eran chispas de querer pelear.
Qin Gu hab铆a investigado sus antecedentes y visto todos sus trabajos; descubri贸 que el hombre realmente ten铆a talento. El estilo de su ropa era puro y sus obras eran un soplo de aire fresco; las fotos de los modelos resultaban muy agradables. El propio Jian Dan sol铆a alardear de que todo su trabajo se resum铆a en dos palabras: pureza.
Jian Dan empez贸 en los videos cortos y 茅l mismo era modelo. En diez a帽os se convirti贸 en un bloguero fen贸meno con millones de seguidores, desafiando fuertemente el estilo de los modelos tradicionales.
Mucha gente en el sector le ten铆a envidia, pero muchos m谩s quer铆an seguirlo, porque cada modelo bajo la mano de Jian Dan realmente se volv铆a un 茅xito rotundo.
Pero Jian Dan, que buscaba la pureza, no solo usaba modelos de estilo inocente; los hab铆a altos, bajos, gordos y delgados, sin l铆mite de g茅nero para los tres sexos ABO. Hab铆a auras salvajes, tiernas o astutas; a primera vista, no estaba claro cu谩l era exactamente la definici贸n de pureza para Jian Dan.
Jian Dan tambi茅n era muy arrogante; dec铆a directamente que la pureza que buscaba era su propia sensaci贸n subjetiva: lo que 茅l sent铆a que era puro, era puro. Era de una arrogancia extrema.
—¿Cu谩nto dinero se puede ganar? —pregunt贸 Ye Buzhi, rompiendo el duelo silencioso de los dos alfas, como si fuera lo m谩s natural del mundo.
Jian Dan se qued贸 at贸nito un momento y luego se ri贸:
—Te puedo dar tanto como quieras.
—¿Cien millones? ¿Mil millones, diez mil millones, un bill贸n? —Ye Buzhi ya no pod铆a imaginar m谩s dinero; parec铆a que cuando una persona tiene dinero a ese nivel, pierde el concepto de lo que representa.
Qin Gu solt贸 una carcajada, sabiendo que ZhiZhi ya hab铆a tomado una decisi贸n en su interior.
Jian Dan vio la astucia en los ojos de Ye Buzhi, como si lo estuviera provocando en silencio: "¿A que no puedes darlo?". A Jian Dan le pareci贸 interesante.
—Un bill贸n es realmente algo que no me atrevo a imaginar, pero "uno", s铆 te lo puedo dar. Te puedo prometer que, en dos a帽os, te har茅 ganar esa cifra —Jian Dan extendi贸 un dedo.
Ye Buzhi nunca se hab铆a sentido tan valioso, y no sab铆a por qu茅 Jian Dan lo hab铆a elegido a 茅l.
—Viniendo conmigo, no te faltar谩 comida ni ropa, y pronto tendr谩s casa y coche. Tambi茅n puedo buscar los mejores recursos m茅dicos para tu familiar enfermo. He visto ese video tuyo recolectando chatarra y s茅 que siempre has estado trabajando. Si vienes conmigo, todo lo que quieres te lo puedo dar —Jian Dan sab铆a que Ye Buzhi ten铆a una abuela anciana y enferma.
—Se帽or Ye, puede preguntar por ah铆 sobre mi nombre. Yo, Jian Dan, siempre cumplo lo que digo —Jian Dan cambi贸 la forma de dirigirse a 茅l.
Era la primera vez que alguien llamaba a Ye Buzhi de forma tan formal: "Se帽or Ye".
—¿Y qu茅 tendr铆a que hacer yo por usted? —Ye Buzhi sent铆a cada vez m谩s curiosidad. Para un trato tan bueno, qu茅 tendr铆a que entregar 茅l para estar a la altura.
—Tendr谩s que dejar los estudios, aceptar el entrenamiento profesional de mi equipo y convertirte en mi modelo de ropa exclusivo. Te dar茅 la ropa que yo mismo dise帽o, te har茅 fotos y tambi茅n te har茅 desfilar en mis pasarelas.
—Suena como un trabajo bastante bueno, si es que no me est谩 mintiendo. Despu茅s de todo, incluso gradu谩ndome de mis estudios, ser铆a dif铆cil ganar tanto dinero —evalu贸 Ye Buzhi con objetividad.
Ye Buzhi se esforzaba estudiando porque quer铆a entrar en una buena universidad, encontrar un buen trabajo y ganar dinero para curar a su abuela, devolverle el dinero a Qin Gu y acumular el capital para casarse y formar una familia con 茅l.
Se diga lo que se diga, en esta etapa, Ye Buzhi realmente iba tras el dinero.
Pero aun as铆, Ye Buzhi rechaz贸 la invitaci贸n de Jian Dan.
—¿Por qu茅? Tengo curiosidad —dijo Jian Dan apoy谩ndose relajadamente en el respaldo de la silla, soltando un suspiro de alivio en secreto; hace un momento pens贸 que su buen ojo se hab铆a equivocado de persona.
Ye Buzhi mir贸 primero a Qin Gu; Qin Gu ten铆a una sonrisa en los ojos y no le dio ninguna sugerencia a Ye Buzhi.
As铆 que Ye Buzhi respondi贸 con sinceridad:
—Yo tampoco s茅 por qu茅.
Al momento de despedirse, Jian Dan intercambi贸 informaci贸n de contacto con Ye Buzhi y no insisti贸 m谩s.
En el momento en que Ye Buzhi fue al ba帽o, Qin Gu mir贸 a Jian Dan y habl贸 de repente:
—¿Usas este mismo m茅todo para poner a prueba a todas las personas que eliges?
—No a todas, analizo cada caso espec铆fico —respondi贸 Jian Dan con franqueza.
—Realmente me gustan los ojos de el peque帽o Ye; la gente como ellos tiene ojos como los de los animalitos, puros —dijo Jian Dan, y una pizca de melancol铆a apareci贸 en su rostro—. L谩stima que yo no los tenga.
—Cuando el peque帽o Ye termine el Gaokao, ay煤dame a convencerlo. La paga por hacerme el trabajo de verano es mucho m谩s generosa que la de otros empleos —Jian Dan estir贸 el cuerpo y se desperez贸—. Por cierto, ¿c贸mo est谩 la enfermedad de la abuela del peque帽o Ye? Si necesitan algo de mi parte, solo d铆ganlo.
Desde que Jian Dan hizo su investigaci贸n de antecedentes, supo que hab铆a un alfa inseparable de Ye Buzhi, pero no pudo encontrar los antecedentes de Qin Gu de inmediato, lo que significaba que definitivamente no era alguien simple.
—La abuela falleci贸 recientemente. No vuelvas a mencionar este asunto delante de 茅l —dijo Qin Gu con voz fr铆a.
—Lo siento —dijo Jian Dan a Ye Buzhi cuando salieron de la cafeter铆a.
—¿Eh? —Ye Buzhi estaba bastante confundido.
Jian Dan ya caminaba en direcci贸n opuesta, levant贸 la mano para despedirse y dijo adi贸s; realmente, igual que su nombre, desprend铆a un aire simple y despreocupado.
—Es un poco "cool" —dijo Ye Buzhi mirando la espalda de Jian Dan y dirigi茅ndose a Qin Gu.
—¿Te gusta? —pregunt贸 Qin Gu con voz normal, pero con un ligero tono a p贸lvora.
Ye Buzhi sacudi贸 la cabeza r谩pido como un sonajero:
—Solo me gustas t煤.
—Est谩 bien, no vayas a marearte de tanto sacudir la cabeza —Qin Gu se ri贸 por la ocurrencia de ZhiZhi—. Tontito, d茅jame ver qu茅 pasa, parece que cada vez te ves menos inteligente.
—T煤 eres el que no es inteligente. Yo, el gran rey ZhiZhi, soy el m谩s inteligente del mundo.
—Ni帽o inmaduro —coment贸 Qin Gu riendo; le encantaba ver a ZhiZhi cada vez m谩s relajado y sin defensas ante 茅l.
—T煤 eres el inmaduro, t煤 eres el m谩s inmaduro.
—T煤 eres inmaduro.
—T煤 eres inmaduro.
...
El tiempo del descanso casi terminaba; los dos regresaron al aula bromeando y riendo por el camino.
Treinta d铆as, veinte d铆as, diez d铆as, cinco d铆as.
Un d铆a.
Todos los estudiantes salieron de vacaciones; los que iban al Gaokao tambi茅n tuvieron su 煤ltimo d铆a libre para descansar. Las aulas ya estaban preparadas y el cord贸n policial rodeaba todo el campus.
La seguridad p煤blica emiti贸 un aviso prohibiendo tocar la bocina cerca de las escuelas el d铆a del Gaokao.
Las conversaciones en los puestos comerciales cercanos a la escuela giraban en torno al examen. Todos especulaban sobre qui茅n ser铆a el primer puesto de la ciudad; tanto Qin Gu como Ye Buzhi ten铆an el honor de figurar en las listas.
Los genios son escasos; no en cada generaci贸n de estudiantes hay alguien como Qin Gu que saca m谩s de setecientos puntos de forma estable, ni tampoco en cada una surge un "caballo negro" como Ye Buzhi.
Al llegar al lugar del examen, Ye Buzhi ya no estaba nervioso; sent铆a una sensaci贸n natural de que todo flu铆a, estaba tan relajado que 茅l mismo pens贸 que tal vez deber铆a estar m谩s nervioso.
Hacia el final de sus pr谩cticas, los puntajes de Ye Buzhi b谩sicamente superaban siempre los setecientos puntos; aunque la mayor铆a de las veces no llegaba a los de Qin Gu, lo segu铆a muy de cerca.
A 茅l y a Qin Gu les asignaron diferentes centros de examen, que estaban algo alejados entre s铆. El centro de Ye Buzhi estaba cerca de la casa de Qin Gu, por lo que se qued贸 a vivir temporalmente all铆.
—¿Ya revisaste todo el material que necesitas para el examen? —Qin Gu no parec铆a un estudiante, sino m谩s bien el padre de uno; no paraba de parlotear y de ir de un lado a otro en casa.
—Ya lo revis茅. Yo lo revis茅 dos veces y t煤 lo revisaste tres —dijo Ye Buzhi sentado en el sof谩, abrazando un coj铆n suave.
—Entonces piensa, ¿tienes claros los puntos clave en tu mente? —Qin Gu se refer铆a a los bloques tem谩ticos que le hab铆a ense帽ado a ZhiZhi como refuerzo de 煤ltima hora para cada materia.
Eran los puntos clave de evaluaci贸n del Gaokao de ese a帽o que Qin Gu recordaba vagamente. Aunque no recordaba las preguntas exactas, los temas principales no deber铆an variar mucho.
—Los recuerdo, est谩n todos en mi cabeza —respondi贸 Ye Buzhi. No solo lo que Qin Gu enfatiz贸, sino cada bloque de conocimientos b谩sicos estaba firmemente grabado en su mente; al menos ahora mismo, pod铆a extraerlos en cualquier momento.
—El celo... cierto, ZhiZhi, ¿tienes alg煤n malestar tras tomar la medicina?
El celo de Ye Buzhi coincid铆a justo con los d铆as del Gaokao; no hab铆a otra opci贸n m谩s que tomar supresores para retrasarlo. Pero Ye Buzhi era diferente; 茅l ten铆a una enfermedad de la gl谩ndula y esta era sensible, por lo que los efectos secundarios de estos medicamentos ser铆an m谩s graves que para otros omegas.
Ye Buzhi se puso de pie, tom贸 la mano de Qin Gu y se sentaron juntos en el sof谩. Apret贸 la zona entre el pulgar e 铆ndice de Qin Gu; hab铆a o铆do que eso ayudaba a aliviar la tensi贸n.
—Estoy muy bien, m铆rame, estoy bien por todas partes.
—Tambi茅n revis茅 tu bolsa de materiales. Ma帽ana antes de salir la revisaremos los dos otra vez. Estos dos d铆as no podremos comer juntos; come despacio, hay tiempo de sobra —aconsej贸 Ye Buzhi con paciencia.
—No quiero separarme de ti; ¿por qu茅 nuestros centros de examen est谩n tan lejos? —dijo Qin Gu deprimido.
Ten铆a que irse esa noche al hotel cercano a su centro de examen; estar铆a separado de ZhiZhi durante estos dos d铆as. Su ansiedad no era por el Gaokao, sino por separarse de ZhiZhi; llevaban mucho tiempo sin separarse, com铆an y dorm铆an siempre juntos.
Dos d铆as enteros, dos d铆as enteros sin poder verse y, en un momento tan importante para ZhiZhi, 茅l no estar铆a presente.
—P贸rtate bien. Te har茅 videollamadas. Solo son dos d铆as, en dos d铆as todo pasar谩 —lo engatus贸 Ye Buzhi con voz suave. Qin Gu no hab铆a trasnochado menos que 茅l en tercer a帽o, y sus ex谩menes resueltos tambi茅n formaban una peque帽a monta帽a; el Gaokao era igual de importante para Qin Gu.
Qin Gu solt贸 un lamento, abraz贸 a Ye Buzhi por la cintura y se dej贸 caer en el sof谩. Aunque refunfu帽aba y no estaba contento, sab铆a que no hab铆a otra opci贸n.
—Mejor no hagamos videollamadas, temo distraerte si me pongo pesado.
A Ye Buzhi le hizo gracia; el alfa en sus brazos era cada vez m谩s pegajoso, con ese cuerpo tan grande intentando acurrucarse en su pecho.
—Hay que hacer videollamadas, si no yo tambi茅n te extra帽ar茅 —dijo Ye Buzhi con sinceridad. Llevaban mucho tiempo sin separarse.
Qin Gu sonri贸 con suficiencia y, como un gran cerdo hozando la tierra, us贸 su cuerpo robusto para restregarse contra ZhiZhi; los dos se rieron a carcajadas revolvi茅ndose en el sof谩.
Al llegar el momento de la despedida por la noche, Qin Gu todav铆a fue sensato y le aconsej贸 a ZhiZhi que al terminar el examen volviera puntual a casa, que la asistente preparar铆a la comida y que deb铆a comer a sus horas, que al terminar un examen se olvidara de 茅l y no se pusiera a revisar las respuestas con los dem谩s...
Ye Buzhi dec铆a cosas muy parecidas.
Los dos estuvieron parloteando un mont贸n de cosas y al final se sonrieron. Antes de subir al coche, Qin Gu tom贸 a ZhiZhi y lo abraz贸 de nuevo.
—Ha llegado el momento de que muestres de qu茅 eres capaz —susurr贸 Qin Gu al o铆do de ZhiZhi. Nadie sab铆a mejor que Qin Gu lo duro que hab铆a sido este medio a帽o para 茅l.
—T煤 tambi茅n. Siempre recuerdo que eres mi 煤nico rival —dijo Ye Buzhi d谩ndole palmaditas en la espalda, lleno de esp铆ritu de lucha.
Qin Gu solt贸 una risita suave y abraz贸 a ZhiZhi con m谩s fuerza, aspirando el olor a detergente limpio de su ropa; lo oli贸 por un buen rato y finalmente se march贸 sin querer irse.
Esa noche, durmiendo solo en la cama que conservaba el aroma de Qin Gu, Ye Buzhi repas贸 los puntos de conocimiento en su mente por un rato. Antes de dormir, sus pensamientos volaron inevitablemente hacia cierto alfa que estaba a decenas de kil贸metros de distancia, y se qued贸 dormido pronto.
Al despertar, comenz贸 el campo de batalla sin p贸lvora de dos d铆as.
Ye Buzhi estuvo en un estado de entusiasmo constante. Al recibir el examen, primero le dio un vistazo general r谩pido y sinti贸 seguridad en su interior.
En su centro de examen no estaba Qin Gu, pero Ye Buzhi lo llevaba en su coraz贸n; era como si pudiera ver a trav茅s de la distancia a Qin Gu sentado correctamente en su pupitre, con sus dedos largos y fuertes sosteniendo el bol铆grafo, haciendo el mismo examen que 茅l, escribiendo con rapidez.
Ese era su alfa, la persona que le ense帽贸 c贸mo cimentar su base, c贸mo resolver problemas e incluso c贸mo "jugar" con ellos, y ahora era su 煤nico rival.
Son贸 el timbre y los estudiantes dejaron de escribir y salieron del aula.
El timbre volvi贸 a sonar y los estudiantes entraron con sus materiales.
Dos d铆as pasaron en un abrir y cerrar de ojos, descargando en ese tiempo la gran monta帽a que los estudiantes de tercer a帽o hab铆an cargado por tres a帽os. Sin importar c贸mo les hubiera ido, al terminar la 煤ltima materia, todos los que sal铆an del examen estaban rebosantes de alegr铆a.
Ye Buzhi camin贸 hacia casa sin detenerse ni un momento. Esper贸 abajo, preguntando repetidamente a Qin Gu por el m贸vil por d贸nde ven铆a. Incluso pudiendo verse por videollamada, ten铆a prisa, ten铆a much铆sima prisa por ver a Qin Gu en persona.
El coche de Qin Gu acababa de llegar; abri贸 la puerta, puso un pie en el suelo con el otro todav铆a en el coche, y enseguida recibi贸 en sus brazos a un ZhiZhi que se lanz贸 hacia 茅l como un peque帽o proyectil.
Nota de traductor:
Si茅ntanse libres de se帽alar cualquier error en la traducci贸n, ¡Me ayuda much铆simo cuando a veces paso cosas por alto durante el proceso de edici贸n! ☺
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