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Cap铆tulo 32: Te amo, soy confiable, te dar茅 el amor y la atenci贸n que deseas

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Los dos alfas se quedaron esperando junto al camino.

—T煤 tienes una muy buena relaci贸n con Xiao Zhi y Chen Chen, ¿verdad? —pregunt贸 Zhang Chuan a Qin Gu, buscando un tema de conversaci贸n.

Qin Gu asinti贸, siendo sumamente escueto, y luego a帽adi贸: —Si alguien se atreve a molestarlos, soy capaz de matarlo a cuchilladas.

Zhang Chuan se ech贸 a re铆r. —Jajaja, definitivamente ya no puedo competir con la pasi贸n de ustedes los j贸venes.

—Me alegra que lo sepas, viejo —respondi贸 Qin Gu con una risa fr铆a.

Sin esperar que Qin Gu fuera tan directo, la sonrisa de Zhang Chuan se congel贸, aunque mantuvo sus modales educados. —Pens谩ndolo bien, esta es la primera vez que nos vemos. ¿Podr铆a preguntar a qu茅 se debe esta hostilidad tan fuerte hacia m铆?

—¿T煤 qu茅 crees? —le devolvi贸 Qin Gu, mir谩ndolo fijamente a los ojos.

Zhang Chuan se neg贸 a admitir que la mirada de Qin Gu lo intimidaba. Tras sostenerle el contacto visual durante unos segundos, apart贸 la vista lentamente con una sonrisa forzada. —S茅 que no estoy a la altura de Chen Chen, pero...

—Es bueno que lo tengas claro —interrumpi贸 Qin Gu al ver que ZhiZhi y el otro regresaban, caminando hacia ellos para recibirlos.

Zhang Chuan observ贸 la espalda arrogante de Qin Gu y entrecerr贸 los ojos. Respir贸 profundo un par de veces mientras su pecho sub铆a y bajaba; por poco no logra mantener su fachada de hombre generoso.

Chen Chen ven铆a con el rostro sombr铆o. Al cruzar miradas con Qin Gu, ya no ten铆a ese aire impetuoso de antes; result贸 que los insultos de Qin Gu hab铆an sido acertados. Ahora Qin Gu tendr铆a material para burlarse de 茅l durante mucho tiempo.

—Chen Chen, has vuelto —dijo Zhang Chuan acerc谩ndose con una sonrisa.

—S铆, v谩monos, la pel铆cula est谩 por empezar —respondi贸 Chen Chen con una sonrisa fingida. Su voz, que hab铆a mantenido aguda y tierna todo el d铆a, finalmente volvi贸 a la normalidad.

Llegaron al vest铆bulo del cine.

Zhang Chuan fue r谩pido y, nada m谩s entrar, divis贸 al omega con el que hab铆a tenido una cita el d铆a anterior. Se le subi贸 el coraz贸n a la boca; no esperaba que este lugar fuera tan peque帽o. A pesar de haber cambiado de cine a prop贸sito, se los hab铆a encontrado por casualidad. ¿No hab铆a dicho ese omega que se quedar铆a en casa todo el d铆a?

—Chen Chen, he estado pensando —dijo Zhang Chuan d谩ndole la espalda al mostrador, sinti茅ndose muy inquieto. Pens贸 que si no llegaban a encontrarse, a煤n pod铆a salvar la situaci贸n—. Parece que esta pel铆cula no tiene muy buenas cr铆ticas. Dos horas es un poco una p茅rdida de tiempo y adem谩s no se puede hablar. ¿Qu茅 tal si vamos a pasear a otro lado?

—¿Ah, s铆? ¿Pero no fuiste t煤 quien eligi贸 esta pel铆cula? Dijiste que te encantaban estas cintas art铆sticas con un toque de melancol铆a porque hac铆an que tu alma resonara y te recordaban los bellos tiempos pasados —dijo Chen Chen. Al decir esas palabras, sinti贸 ganas de golpearse la cabeza con un ladrillo; ¿acaso estaba bajo un hechizo antes? ¿A qui茅n se le ocurre decir semejantes tonter铆as?

Qin Gu le se帽al贸 discretamente a ZhiZhi cu谩l de las personas en el mostrador era el otro omega enga帽ado por Zhang Chuan.

Ye Buzhi apret贸 los pu帽os. ¿C贸mo se atrev铆a Zhang Chuan a pisotear as铆 los sentimientos de Chen Chen?

—Esposa, qu茅date tranquila, yo estoy limpio de pies a cabeza, paso cualquier inspecci贸n —dijo Qin Gu, ignorando por completo el l铆o de Chen Chen para reafirmar su lealtad.

—¿En qu茅 momento te pones a decir eso? —susurr贸 Ye Buzhi d谩ndole un pellizco en el brazo a Qin Gu. Qin Gu reci茅n le acababa de contar lo de las tres relaciones de Zhang Chuan—. Luego arreglaremos cuentas cuando volvamos.

Que arreglaran cuentas no le importaba a Qin Gu, quien segu铆a sonriendo con descaro. Que ZhiZhi lo pellizcara para pedirle explicaciones era una se帽al de que su relaci贸n avanzaba; ¿con qui茅n m谩s se comportaba ZhiZhi de esa manera?

Por otro lado, Chen Chen no ced铆a e insist铆a en ir al mostrador a canjear las entradas.

—Chen Chen, hagamos esto: ve t煤 a canjearlas, a m铆 me ha empezado a doler un poco el est贸mago, voy r谩pido al ba帽o —dijo Zhang Chuan al ver que el omega del mostrador ya estaba mirando hacia todos lados. En cualquier momento lo ver铆a. Estaba tan desesperado que le brotaba sudor fr铆o, pareciendo realmente enfermo. No debi贸 haber intentado conquistar a dos en la misma ciudad; la distancia es m谩s segura.

Zhang Chuan quer铆a escapar. Pens贸 que m谩s tarde inventar铆a una excusa y comprar铆a un regalo para compensar; despu茅s de todo, los estudiantes de secundaria ingenuos son m谩s f谩ciles de enga帽ar que el resto. Y si no lograba convencerlo, aunque fuera una pena, simplemente lo dejar铆a pasar.

Pero Chen Chen le sujetaba la mu帽eca con fuerza. Al ver la actitud cobarde de Zhang Chuan, la rabia de Chen Chen aument贸. —Zhang Chuan, el ba帽o est谩 hacia all谩 adentro, ¿por qu茅 corres hacia la salida?

—¿Zhang Chuan? —reson贸 una voz extra帽a desde el mostrador. Era el omega masculino que Qin Gu le hab铆a se帽alado a Ye Buzhi. Pregunt贸 confundido—: ¿No hab铆as dicho que ya te hab铆as ido? ¿Por qu茅 sigues aqu铆?

Zhang Chuan intent贸 soltarse de Chen Chen para huir, pero Ye Buzhi y Qin Gu le bloquearon la salida.

—Zhang Chuan, ¿tanta prisa tienes? ¿A d贸nde vas? —dijo una omega de aspecto refinado, con abrigo largo y falda, que se acerc贸 caminando en tacones. Ella era la que peor la pasaba: llevaba un a帽o con 茅l y seis meses viviendo juntos. —¿Un viaje de negocios que termina en el cine? —pregunt贸 la mujer frente a un Zhang Chuan que ya no pod铆a ni sostenerse firme contra la pared.

—Qianqian, d茅jame explicarte, he venido a acompa帽ar a un cliente.

Chen Chen solt贸 una carcajada burlona y se puso al lado de la mujer, se帽al谩ndose a s铆 mismo. —¿Yo soy tu cliente? ¿No hab铆as dicho que eras mi novio?

Zhang Chuan entr贸 en p谩nico total y trat贸 de darle explicaciones incoherentes a la mujer llamada Qianqian. —Qianqian, est谩n inventando cosas, me est谩n tendiendo una trampa. Cr茅eme, hablemos de esto en casa.

El omega masculino tambi茅n se acerc贸. Aunque ya sab铆a la verdad gracias al contacto de Qin Gu, al momento de desenmascararlo, la rabia lo consum铆a. Le dio una patada a Zhang Chuan y luego le solt贸 una bofetada con todas sus fuerzas, gir谩ndole la cara hacia un lado. —¡Ayer fue como si me hubiera besado y acostado con un perro, puaj!

Chen Chen sinti贸 ganas de vomitar. Resultaba que anoche, cuando Zhang Chuan le enviaba mensajes diciendo que nunca hab铆a besado a un omega y que quer铆a probar con 茅l, acababa de terminar de estar con otra persona.

El omega masculino se march贸 furioso, pero antes le dijo a Chen Chen que estudiara mucho y no se dejara enga帽ar m谩s, y a Qianqian le aconsej贸 que cortara por lo sano ahora que hab铆a visto la realidad. Antes de llegar al ascensor, regres贸 para patear el ramo de rosas que estaba a los pies de Chen Chen hacia la basura. 

—Este es el ramo que me dio anoche. No me lo llev茅 por pereza y 茅l lo recicl贸 para hoy.

—¡Idiota! —grit贸 el omega masculino, d谩ndole otra patada a Zhang Chuan en el trasero antes de irse definitivamente.

—Qianqian, me equivoqu茅, de verdad. Fueron ellos, ellos me sedujeron y no pude contenerme. Te juro que no volver谩 a pasar —dec铆a Zhang Chuan de rodillas ante Qianqian, habiendo perdido toda su compostura. Su traje estaba sucio de l谩grimas y pisadas.

Qianqian mir贸 a Chen Chen con una sonrisa amable. Chen Chen se sinti贸 incre铆blemente culpable; aunque fue forzado a ser el tercero, o mejor dicho el cuarto, t茅cnicamente lo fue.

—¿No quieres darle t煤 tambi茅n una bofetada? —pregunt贸 Qianqian suavemente. Ante la sorpresa de Chen Chen, ella continu贸— Hazlo, se lo merece. Si te hizo algo m谩s, iremos juntos a denunciarlo.

La fama de Chen Chen como deportista destacado no era en vano. Toda su furia se concentr贸 en su mano y, ante la mirada aterrorizada de Zhang Chuan, Chen Chen levant贸 el brazo con entusiasmo.

Zhang Chuan huy贸, abandonando incluso a su pareja original, Qianqian. Ten铆a la cara llena de moretones e hinchazones; tem铆a que si no escapaba, lo matar铆an all铆 mismo a golpes.

—Chen Chen, t煤 no tienes la culpa de esto, no est茅s triste, 茅l no vale nada —dijo Ye Buzhi acerc谩ndose para tomar la mano de su amigo, temiendo que esto lo afectara demasiado.

A Chen Chen le temblaban las manos, pero al levantar la vista, estaba sonriendo. —ZhiZhi, no sab铆a que dar bofetadas se sintiera tan bien. Con raz贸n a mis padres les gusta tanto pegarme.

—...

Solo Chen Chen estaba animado. 

—Zhi'er, ¿qu茅 pel铆cula quieres ver? Esta noche invito yo. "No llores por la leche derramada", ¿as铆 dec铆a la profesora de ingl茅s? Da igual. Hermana Qianqian, ven con nosotros.

—Gracias, pero no puedo. Tengo que ir a casa a tirar todas las cosas de Zhang Chuan. Gracias por avisarme, de no ser por esto, habr铆a aceptado que me marcara permanentemente —dijo Qianqian. Ella tambi茅n ten铆a miedo; se hab铆an conocido por una cita a ciegas presionada por su familia y, tras mucho dudar, estaba por confiar en 茅l. Qianqian apret贸 con cari帽o el brazo de Chen Chen. —Tienes un futuro largo por delante, no te desanimes. Como dijiste, no llores por la leche derramada. Me voy, adi贸s.

Chen Chen se limpi贸 los ojos. Ye Buzhi abraz贸 suavemente a su mejor amigo.

—Veamos esta pel铆cula de animaci贸n. Viste la primera parte, esta es la segunda —dijo Ye Buzhi acarici谩ndole la espalda mientras revisaba la cartelera.

—¡Bien! Veamos esa —respondi贸 Chen Chen con voz firme, como d谩ndose 谩nimos—. Ir茅 a comprar palomitas y refrescos.

Ye Buzhi lo observ贸 dirigirse al mostrador con una mirada preocupada.

—Estar谩 bien, no te preocupes, es m谩s resistente que una cucaracha —le dijo Qin Gu para consolarlo.

—¿Qu茅 clase de comparaci贸n es esa? — Ye Buzhi se gir贸 para lanzarle una mirada de reproche y amag贸 con darle un pellizco en la cintura—. Chen Chen debe estar muy triste hoy, no puedes burlarte de 茅l ni usar esto para re铆rte despu茅s.

—¿Acaso soy esa clase de persona, ZhiZhi? Me ofendes.

—Est谩 bien, te juzgu茅 mal, lo siento —dijo Ye Buzhi. Pens谩ndolo bien, las peleas de Qin Gu y Chen Chen rara vez llegaban a los ataques personales; de hecho, Chen Chen sol铆a ser m谩s duro con Qin Gu, llam谩ndolo presumido y malhablado.

—Entonces me debes una. Sobre c贸mo compensarme, todav铆a no lo he decidido —dijo Qin Gu, aprovechando la oportunidad de inmediato.

—...

—Est谩 bien, est谩 bien, lo que quieras, solo dilo —Ye Buzhi se rindi贸 ante las t谩cticas de Qin Gu. Pensando en sus peticiones habituales, aparte de lo del compromiso, sol铆a aceptar todo lo que le ped铆a. ¿Acaso 茅l no le daba a Qin Gu suficiente seguridad? Ye Buzhi se qued贸 pensando si esa era la raz贸n por la que Qin Gu quer铆a casarse tan pronto.

La pel铆cula result贸 ser muy buena y Ye Buzhi la disfrut贸 mucho. Sin embargo, cerca del final, not贸 por un momento que los ojos de Chen Chen brillaban con el reflejo de la pantalla, aunque en ese momento la escena era c贸mica.

Por la noche fueron a comer brochetas y beber cerveza en un puesto callejero. Chen Chen no paraba de beber una botella tras otra.

—Chen Chen, come esta brocheta de cordero —dijo Ye Buzhi acerc谩ndole la comida a la boca y quit谩ndole la botella de la mano. Chen Chen ya ten铆a siete botellas vac铆as a su lado.

—¡ZhiZhi! —grit贸 Chen Chen de repente tras estar callado toda la velada—. Hice algo est煤pido, algo muy est煤pido. B煤rlense de m铆, me lo merezco.

—Aqu铆 estoy yo para ver qui茅n se atreve a burlarse —dijo Ye Buzhi seriamente.

—¡Pero hoy me llamaste "lech贸n"! ZhiZhi, nunca antes me hab铆as llamado cerdo, ¡hasta t煤 me insultas! —dec铆a Chen Chen cada vez m谩s triste.

Ye Buzhi le acarici贸 la mejilla con ternura. —Pues eres mi lechoncito deportista m谩s guapo, inteligente y capaz.

—¿De verdad? —pregunt贸 Chen Chen sorbiendo por la nariz.

—Claro —afirm贸 Ye Buzhi.

Chen Chen se qued贸 tranquilo un momento y de repente se帽al贸 a Qin Gu con una brocheta. —¡T煤 s铆 que te est谩s burlando!

Qin Gu, que no hab铆a dicho ni una palabra, se qued贸 en silencio. Mir贸 a Ye Buzhi con cara de agraviado y este le devolvi贸 una mirada tranquilizadora.

—ZhiZhi, ¿seguimos siendo mejores amigos para siempre? —pregunt贸 Chen Chen apoy谩ndose en el hombro de Ye Buzhi, sin importarle ya si se le corr铆a el maquillaje—. Qin Gu tiene este secreto contra m铆 y perder茅 en todas las discusiones futuras. ¿Acaso ya no ser茅 tu n煤mero uno? —dec铆a llorando.

Qu茅 infantil, pens贸 Qin Gu, ZhiZhi siempre ser谩 mi n煤mero uno y yo el de 茅l.

Los borrachos no tienen l贸gica. Ye Buzhi trat贸 de calmarlo, pero Chen Chen lloraba con m谩s ganas, como un ni帽o peque帽o.

—ZhiZhi, ¿por qu茅 nadie me quiere? ¿Por qu茅 no puedo confiar en nadie? ¿Acaso pido demasiado? —preguntaba entre sollozos.

—¿Qu茅 dices? Yo te quiero y puedes confiar en m铆. Siempre he guardado amor y atenci贸n para ti.

Ye Buzhi le limpiaba las l谩grimas conmovido. Eran amigos desde el jard铆n de infancia; llevaban catorce a帽os juntos y lo estar铆an por mucho tiempo m谩s.


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