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Cap铆tulo 22: Ayudando a la esposa

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"¿Pero esto no afectar谩 tus estudios? Adem谩s, te quitar谩 tiempo de descanso" pregunt贸 Ye Buzhi con vacilaci贸n.

Si realmente pudiera estudiar con Qin Gu todas las noches, ser铆a lo mejor del mundo. A Ye Buzhi le encantaba escucharlo explicar los problemas; siguiendo el ritmo de Qin Gu, sus progresos siempre eran r谩pidos.

Y ahora que Qin Gu era su novio, Ye Buzhi, secretamente, tambi茅n quer铆a pasar m谩s tiempo con 茅l.

"Esposa~" Qin Gu, sin una pizca de verg眉enza, se inclin贸 para frotar su rostro contra el hombro de Ye Buzhi "¿Me veo como alguien que se siente interrumpido?"

Qin Gu insisti贸 con entusiasmo: "Zhizhi, ¿quieres quedar en primer lugar? Si aceptas, tu hombre te ayudar谩 a ser el n煤mero uno sin falta."

¿Qu茅 quieres decir con "tu hombre" o "mi hombre"?

Ye Buzhi quer铆a ponerse serio y decirle que dejara de decir esas cosas tan informales, pero al encontrarse con la mirada de Qin Gu, su determinaci贸n se rompi贸 y solt贸 una carcajada.

Qin Gu se acerc贸 cada vez m谩s y, en el momento en que las comisuras de los labios de Ye Buzhi se elevaron, lo bes贸 tiernamente.

El plan comenz贸 a ejecutarse esa misma noche. Qin Gu dijo que se colar铆a en la habitaci贸n de Ye Buzhi, pero en realidad fue de lo m谩s abierto.

"¡Abuela! ¡He venido de nuevo a estudiar con Zhizhi!" grit贸 Qin Gu nada m谩s entrar, dirigi茅ndose a la abuela que estaba ocupada preparando una cena ligera para Ye Buzhi.

La abuela no o铆a bien, as铆 que el volumen de Qin Gu era perfecto para ella. Se dio la vuelta con alegr铆a: "Gu-er ha llegado, ven a comer fideos con Zhizhi."

Qin Gu no se comport贸 como un extra帽o y comparti贸 un taz贸n de fideos con Zhizhi. ¿C贸mo podr铆a realmente robarle la comida a su esposa? Simplemente se sentaba a su lado y, de vez en cuando, abr铆a la boca para que Zhizhi tomara un poco con los palillos y lo alimentara directamente.

"Huelen delicioso, esposa" susurr贸 Qin Gu.

Ye Buzhi mir贸 nerviosamente hacia la habitaci贸n contigua donde estaba la abuela y le lanz贸 a Qin Gu una mirada sin mucha autoridad: "Si sigues diciendo tonter铆as, te echar茅."

Qin Gu sonre铆a con picard铆a; ver a un Alfa tan grande sentado en un peque帽o taburete era algo que a Ye Buzhi le gustaba. Sin embargo, el tiempo de la noche era valioso; terminaron de comer en diez minutos y se sumergieron intensamente en el estudio.

Qin Gu no estaba ocupado con lo suyo, su prioridad era observar el estudio de Ye Buzhi. Gracias a que en su vida anterior fue due帽o de una empresa de tutor铆a y pas贸 toda su vida lidiando con la educaci贸n, el examen de ingreso nacional le resultaba pan comido. Incluso, debido a esto, Qin Gu a煤n recordaba los tipos generales de preguntas y los puntos clave de los ex谩menes de su generaci贸n.

"Mi esposa se ve tan bien cuando estudia en serio", pens贸 Qin Gu con alegr铆a. La habitaci贸n de Zhizhi no era grande, pero era acogedora y limpia; las s谩banas de color amarillo brillante se ve铆an muy suaves. Instalaron una mesa peque帽a junto a la cama para estudiar.

Mientras Zhizhi estaba concentrado resolviendo ejercicios, Qin Gu mir贸 varias veces hacia la peque帽a cama y no pudo contenerse; aprovechando un momento de distracci贸n de Zhizhi, se inclin贸 en silencio y olfate贸 la s谩bana a los pies de la cama.

Ol铆a bien, igual que Zhizhi. "¿Cu谩ndo podr茅 finalmente casarme con mi esposa y llevarla a casa?", pens贸 Qin Gu con el coraz贸n inquieto; ya casi no pod铆a esperar m谩s.

Eran las doce de la noche cuando Qin Gu abandon贸 el patio de mala gana, y solo porque Ye Buzhi lo inst贸 a irse.

Era demasiado tarde. Ye Buzhi vacil贸 antes de proponerle: "¿Quieres... descansar aqu铆? Pero tendr铆as que dormir en el suelo."

La casa del patio solo ten铆a unas pocas habitaciones y solo dos dormitorios; Qin Gu tendr铆a que dormir en el cuarto de Ye Buzhi. Qin Gu ya hab铆a visto la peque帽a cama; aunque no le importar铆a apretarse y abrazar a Zhizhi, sab铆a que este se sentir铆a muy inc贸modo. Incluso dormir en el suelo no era apropiado; todav铆a no ten铆a un estatus oficial y no era el momento de dormir en casa de Zhizhi.

"Me encanta estudiar contigo, de verdad, pero no dormir茅 en el suelo. Esperar茅 a que nos casemos para dormir en la cama de mi esposa de manera oficial" dijo Qin Gu con descaro en la puerta del patio.

Tras soltar esa frase, intentar besar a su esposa antes de irse fue imposible. A Ye Buzhi le ardi贸 la cara por sus palabras; sinti贸 alivio pero tambi茅n una pizca de expectativa, feliz de que Qin Gu ya estuviera pensando en su futuro juntos. Olvid贸 por completo que, al aceptar la confesi贸n, se hab铆a dicho a s铆 mismo que solo era un impulso juvenil para probar.

Solo despu茅s de ver a Qin Gu desaparecer de su vista, Ye Buzhi cerr贸 la puerta del patio y regres贸 a la casa caminando lentamente con una sonrisa. Al entrar, vio a la abuela sentada en el sof谩 de la sala, mir谩ndolo con una sonrisa.

"Abuela, ¿por qu茅 est谩s despierta otra vez? ¿Te despert茅? "pregunt贸 Ye Buzhi sinti茅ndose algo culpable.

"Ven aqu铆, Zhizhi, habla con tu abuela "dijo ella sonriendo mientras sacaba su pipa. Justo cuando iba a encenderla, Ye Buzhi se la arrebat贸.

"El m茅dico dijo que no puedes fumar. Abuela, lo haces frente a m铆... ¿cu谩nto habr谩s fumado a mis espaldas? "Ye Buzhi puso cara seria, actuando como un peque帽o adulto.

"Ya tengo un pie en la tumba, ¿y todav铆a quieres que deje de fumar? ¿D贸nde est谩 la justicia?" La abuela lo mir贸 con fingido disgusto, pero no intent贸 recuperar la pipa.

"No es as铆, vas a vivir cien a帽os. No digas esas cosas tan tristes" A Ye Buzhi no le gustaba cuando ella hablaba as铆.

Este a帽o, la salud de la abuela no hab铆a sido buena; se quedaba sin aliento tras caminar unos pasos y, al despertar, su rostro y cuerpo sol铆an estar muy hinchados. El m茅dico de la cl铆nica local le pidi贸 que dejara de fumar, diciendo que era un problema pulmonar, e inst贸 a la familia a llevarla a un hospital grande para un chequeo.

Ye Buzhi lo ten铆a presente d铆a y noche, calculando el dinero de sus trabajos a tiempo parcial con la intenci贸n de llevarla al hospital este fin de semana.

"Zhizhi ha crecido, ya le oculta cosas a su abuela" coment贸 ella retomando la conversaci贸n.

Ye Buzhi nunca pens贸 en ocult谩rselo, sab铆a que no podr铆a.

"Abuela, no dejar茅 que afecte mis estudios y tendr茅 cuidado" dijo Ye Buzhi con nerviosismo y timidez.

"¿Qu茅 dices? No entiendo. Soy vieja, no oigo bien" r铆o la anciana. A sus casi ochenta a帽os, casi no le quedaban dientes, pero se ve铆a bondadosa, con esa calidez que solo el tiempo asienta.

El patio estaba en silencio y el ambiente entre abuela y nieto se volvi贸 relajado. La abuela no era de car谩cter tradicional o conservador. Ye Buzhi entrelaz贸 sus dedos y, con el rostro rojo, confes贸: 

"Abuela... Qin Gu dijo que le gusto."

La risa de la anciana fue a煤n m谩s abierta. Ye Buzhi habl贸 muy bajito, pero ella pod铆a entender perfectamente lo que pasaba por la carita de su nieto.

"¿Qu茅 dices? Habla m谩s fuerte, sabes que tu abuela es sorda. S茅 directo"provoc贸 ella.

Ye Buzhi se neg贸 a hablar m谩s; ¿c贸mo podr铆a gritar algo as铆? La abuela dej贸 de re铆r cuando vio que ya lo hab铆a molestado suficiente. Extendi贸 una mano temblorosa y tom贸 la de Ye Buzhi.

"Zhizhi, lo he visto; ese chico, Qin Gu, no est谩 mal" suspir贸 la abuela "Si no fuera porque soy vieja, no dejar铆a que ese muchacho entrara tan f谩cilmente por la puerta. Pero soy vieja, Zhizhi... no le temo a la muerte, pero me preocupa que cuando me vaya, mi Zhizhi se sienta solo."

Las l谩grimas brotaron de inmediato en los ojos de Ye Buzhi. Se arrodill贸 ante ella y apoy贸 la cabeza en su regazo, buscando consuelo como cuando era ni帽o. Al sentir el olor limpio a jab贸n de su abuela y su calor corporal, Ye Buzhi se consol贸 a s铆 mismo.

La abuela falleci贸 durante las vacaciones de invierno del tercer a帽o de Ye Buzhi. Despu茅s de eso, 茅l tuvo que suspender sus estudios debido a una enfermedad de la gl谩ndula que empeoraba. Al menos, as铆 fue en su vida anterior.

Aquel invierno se convirti贸 en una pesadilla que Ye Buzhi nunca pudo sanar. Sus notas cayeron en picada, no pod铆a concentrarse; si intentaba estudiar, pasaba horas sumido en un trance. Para pagar los gastos m茅dicos de su abuela, pidi贸 prestado todo lo que pudo: a Wei Lan, a Chen Chen, incluso al profesor Xia.

Pero la abuela se fue de todos modos; la enfermedad la derrib贸 como una monta帽a. Parti贸 en una noche de ventisca, sin que Ye Buzhi pudiera verla por 煤ltima vez. Esa noche, mientras trabajaba en el bar, rompi贸 inexplicablemente varias copas de cristal; su coraz贸n lat铆a con tal desorden que parec铆a que iba a salirse de su pecho. Pens贸 que era el cansancio de varios d铆as sin dormir, hasta que recibi贸 la llamada del hospital.

Cuando la abuela se fue, Ye Buzhi sinti贸 que toda su fuerza se evaporaba al instante. La enfermedad de su gl谩ndula empeoraba, caus谩ndole un dolor diario que le recordaba que segu铆a vivo. Adem谩s, deb铆a mucho dinero, m谩s de cien mil yuanes. Que sus amigos confiaran en un estudiante de secundaria para prestarle esa cantidad le hac铆a sentir que val铆a algo.

Por eso, ten铆a que moverse; no pod铆a quedarse postrado en la cama. Aunque todos le dec铆an de buena fe que no se apresurara a pagar o que ni siquiera lo hiciera, 茅l no pod铆a aceptarlo. Durante el tiempo que dej贸 la escuela, se sostuvo con la idea de pagar sus deudas. Trabajando sin descanso, y gracias a que Wei Lan le subi贸 el sueldo, pag贸 todo r谩pidamente.

Ye Buzhi tuvo un periodo de vac铆o total. No hizo nada; no fue al bar, no volvi贸 a estudiar, ni se ocup贸 de su gl谩ndula que siempre le recordaba su presencia con punzadas de dolor. Se limit贸 a quedarse acostado en su habitaci贸n del patio, esperando en silencio. Por un momento, sinti贸 que su hora hab铆a llegado y quiso seguir a su abuela. Despu茅s de todo, ella era la 煤nica persona que m谩s lo amaba en el mundo.

Pero no lo hizo. No sab铆a qu茅 lo sostuvo durante ese tiempo. Retom贸 sus estudios, viviendo en los dormitorios de la escuela y visitando poco el patio. Estudi贸 con la misma ferocidad con la que hab铆a trabajado. El cielo recompensa la diligencia: obtuvo una buena calificaci贸n y eligi贸 la mejor universidad. Ye Buzhi pens贸 que vagar铆a como una planta flotante, pero pronto encontr贸 a Qin Gu en la universidad. Por azares del destino, empezaron a caminar juntos paso a paso; se arriesg贸 y result贸 exitoso: Qin Gu lo amaba profundamente.

M谩s tarde, Ye Buzhi se cas贸 y llev贸 a Qin Gu de vuelta al patio. Al abrir la puerta ahora ruinosa y ver las malas hierbas, finalmente pudo decirle a Qin Gu con alivio: "Aqu铆 es donde crec铆; aqu铆 estaba mi familiar m谩s querida"

Sin poder esperar al fin de semana, al d铆a siguiente Ye Buzhi pidi贸 permiso al profesor y, con el dinero que hab铆a ahorrado, oblig贸 a su abuela a ir al hospital grande de la ciudad para un chequeo detallado. Ye Buzhi ten铆a un mal presentimiento, pero deb铆a mantener la calma; ahora 茅l era el pilar de la abuela.

"Soy solo un mont贸n de huesos viejos, si me toca morir, me muero. ¿Para qu茅 tanto alboroto?" se quejaba ella constantemente.

Ye Buzhi la consolaba con paciencia. Al llegar a la puerta del hospital, la abuela se detuvo: "Zhizhi, olv铆dalo. Mira a tu abuela, estoy fuerte como un roble. Ya que estamos en la ciudad, mejor vamos a pasear por ah铆, ¿para qu茅 entrar al hospital?

Ten铆a miedo, Ye Buzhi lo sab铆a. Si realmente no tuviera nada, habr铆a entrado con naturalidad. La abuela era terca, pero Ye Buzhi, criado por ella, lo era a煤n m谩s. En la puerta del hospital, la mir贸 fijamente sin ceder ni un paso. Finalmente, la abuela se dio por vencida con un suspiro.

"Zhizhi, ¿crees que no conozco mi propio cuerpo? ¿Para qu茅 molestar? Los hospitales grandes son caros. Aunque sepamos el resultado, nuestra familia no puede costearlo... no puedo dejar que la abuela arruine tu brillante futuro."

Esas palabras fueron como un golpe; a Ye Buzhi le ardieron los ojos. El resultado fue, tal como ella tem铆a, bastante malo. El hospital orden贸 la hospitalizaci贸n ese mismo d铆a, pero la abuela se neg贸. La anciana, siempre tan digna y amable, arm贸 un berrinche en el hospital y oblig贸 a Ye Buzhi a llevarla de vuelta al patio esa misma noche.

A altas horas de la noche, Ye Buzhi estaba sentado solo en la puerta del patio, buscando soluciones en su tel茅fono. La abuela no aguant贸 el ritmo; tras un d铆a entero de viajes, se durmi贸 temprano por el cansancio. Al ver que Qin Gu lo llamaba, Ye Buzhi se limpi贸 los ojos y esper贸 a que el timbre sonara sin contestar, hasta que la llamada se cort贸.

Ye Buzhi record贸 lo que el m茅dico le dijo a solas:

"Es muy probable que sea c谩ncer de pulm贸n, debes avisar a los adultos de la familia".

"Los costos de los ex谩menes no son bajos, y ella es mayor para tanto ajetreo, pero estos chequeos iniciales son necesarios para confirmarlo".

El m茅dico le dio un presupuesto estimado; los diez mil yuanes que ten铆a Ye Buzhi eran apenas suficientes para eso. Pero eso era solo el inicio; el tratamiento posterior era donde realmente se necesitar铆a el dinero.

El timbre de la videollamada son贸 de nuevo; era Qin Gu. Ye Buzhi se dio palmaditas en las mejillas, arregl贸 su expresi贸n y, tras asegurarse de haberse limpiado las l谩grimas, contest贸.

"¡Zhizhi, beb茅, 谩breme r谩pido!" Qin Gu estaba afuera del patio; ve铆a que hab铆a luz dentro. A trav茅s de las rendijas de la puerta de madera, pod铆a ver a Zhizhi sentado justo ah铆. Incluso escuch贸 el timbre de la videollamada, pero Zhizhi no contestaba.

Qin Gu se enter贸 de que Zhizhi pidi贸 permiso hoy al llegar a la escuela por la ma帽ana. Al preguntarle por mensaje, Zhizhi solo dijo vagamente que ir铆a a la ciudad a hacer unos tr谩mites. Pas贸 todo el d铆a sin recibir respuesta a sus mensajes y sus llamadas no eran contestadas. Qin Gu fue al patio al mediod铆a y no hab铆a nadie; no pod铆a simplemente saltar la barda, estaba muerto de preocupaci贸n.

La expresi贸n aturdida de Ye Buzhi apareci贸 en la pantalla y, de inmediato, mir贸 hacia la puerta del patio y corri贸 a abrirla. Qin Gu llevaba su mochila con los ex谩menes entregados hoy y una gran bolsa de comida. Sonriendo, atrajo al Zhizhi que obviamente no estaba bien hacia su pecho y le dio un abrazo.

"A ver, ¿qui茅n es este gatito llor贸n? ¿Qu茅 pasa, Zhizhi? ¿Me extra帽abas?" Qin Gu entr贸 al patio rode谩ndolo con su brazo. Esta vez no entr贸 directamente a la casa, sino que se sent贸 en los escalones exteriores, donde Zhizhi hab铆a estado sentado antes.

Ye Buzhi ya ten铆a preparada una excusa, pero al ser abrazado por Qin Gu, no pudo decir nada. Qin Gu tra铆a consigo el fr铆o del viento nocturno; siendo tan tarde, hab铆a venido espec铆ficamente a verlo. Ye Buzhi hab铆a visto los mensajes durante el d铆a, pero su mente estaba tan revuelta que solo respondi贸 un par de cosas por compromiso. Sab铆a que Qin Gu estaba preocupado, pero por ahora no quer铆a que supiera esto. Al menos, no hasta que 茅l mismo no pudiera resolverlo.

"¿Has comido?" pregunt贸 Qin Gu tomando la mano helada de Zhizhi. Se sentaron muy juntos y pronto pudieron sentir el calor corporal del otro; esa temperatura era vital para el Ye Buzhi de ahora. Neg贸 con la cabeza y puso su mano en la palma de Qin Gu.

"Hoy hubo un examen importante, ¿fueron dif铆ciles las preguntas?" pregunt贸 Ye Buzhi mientras com铆a la abundante comida que trajo Qin Gu, buscando un tema de conversaci贸n.

"Te los traje, lo sabr谩s cuando los hagas luego" Qin Gu palme贸 su mochila y comi贸 junto a 茅l. En realidad, no era dif铆cil de adivinar; Qin Gu ven铆a del futuro y, en este periodo de tiempo, lo 煤nico que pod铆a hacer que alguien como Zhizhi se desmoronara era ese asunto.

Pero Zhizhi claramente no quer铆a dec铆rselo, as铆 que Qin Gu fingi贸 ignorancia por el momento. No sab铆a exactamente en qu茅 etapa estaba la situaci贸n ni qu茅 tan grave era, pero por la fecha de la muerte de la abuela en su vida anterior, supuso que no ser铆a nada f谩cil. Tambi茅n fue descuido suyo; al renacer, solo pens贸 en Zhizhi. Cada vez que ven铆a al patio, bromeaba con la abuela y, al verla bien, olvid贸 este asunto tan importante.

Despu茅s de comer, Qin Gu insisti贸 por primera vez en que Zhizhi terminara el examen esa misma noche. Tener algo que hacer era mejor que quedarse pensando en la nada. En cuanto a la soluci贸n del problema, 茅l se encargar铆a de pensarla.

Sin embargo, Zhizhi, que siempre ten铆a una concentraci贸n alt铆sima para el estudio, estuvo distra铆do toda la noche. Escrib铆a un poco y se deten铆a, o al o铆r la tos de la abuela sal铆a a servirle agua, o incluso si no hab铆a ning煤n sonido, sal铆a a mirar por alucinaciones auditivas. Estaba en un estado de alerta total y nerviosismo evidente. El examen le tom贸 una vez y media m谩s del tiempo habitual, pero lo termin贸. Qin Gu lo revis贸: estaba bien, salvo por algunos errores en preguntas b谩sicas que Zhizhi normalmente no fallar铆a.

Mientras revisaba, Zhizhi apoyaba la barbilla en su bol铆grafo, mirando la l谩mpara de escritorio con la vista perdida. Qin Gu apart贸 suavemente el flequillo de los ojos de Zhizhi, quien ni siquiera reaccion贸. El Alfa liber贸 lentamente feromonas de consuelo, que se deslizaron hacia la nuca de Ye Buzhi. Debido a su alta compatibilidad, Qin Gu pod铆a sentir claramente a trav茅s del aroma la ansiedad que Zhizhi no pod铆a ocultar.

"Zhizhi, esta noche quiero dormir en el suelo junto a tu cama "dijo Qin Gu cuando vio que ya era m谩s de medianoche.

"No" rechaz贸 Ye Buzhi con cierta dureza. Ma帽ana tambi茅n hab铆a pedido permiso porque ten铆a que salir a resolver cosas, y no quer铆a que Qin Gu viera su situaci贸n desesperada. "Qin Gu, lo siento, pero ahora no se puede" 

Ye Buzhi lo mir贸 con disculpa y se acerc贸 para darle el beso que sab铆a que a Qin Gu le gustaba, como una forma de pedir perd贸n.

Pero, cosa rara, Qin Gu rechaz贸 su beso; gir贸 la cabeza para esquivarlo y luego, sonriendo, rode贸 su torso con los brazos. Se abrazaron cuello con cuello; el aliento c谩lido de Qin Gu rozaba la nuca de Ye Buzhi, y el aroma familiar del Alfa hizo que este se sintiera seguro por un momento.

"Ten cuidado de camino a casa, av铆same cuando llegues" susurr贸 Ye Buzhi, empezando a despedirlo.

Qin Gu no se fue de inmediato. Se qued贸 de pie frente a la puerta del patio durante mucho tiempo; la luz amarillenta de la entrada permanec铆a encendida. Qin Gu hizo una llamada a sus padres y habl贸 con Tong Yue y Qin Bing durante un buen rato. Se qued贸 all铆 hasta que la noche casi terminaba; solo cuando vio que la luz de la entrada finalmente se apagaba, se march贸.

Muy temprano por la ma帽ana, Ye Buzhi sali贸 de casa. Siguiendo la direcci贸n de un paquete previo, parti贸 de nuevo hacia la ciudad. El destino era un complejo residencial de lujo y tranquilo. Ye Buzhi no pod铆a entrar, as铆 que tuvo que llamar para que Zhang Qing bajara a recibirlo.

Zhang Qing, su madre biol贸gica, era una Omega. Tras divorciarse del padre apostador de Ye Buzhi, conoci贸 a un Alfa que la trataba muy bien y ahora ten铆a dos hijos m谩s, los hermanos menores de Ye Buzhi. Zhang Qing baj贸 apresuradamente, pero no dej贸 que Ye Buzhi entrara; lo llev贸 a una cafeter铆a a cierta distancia.

Ye Buzhi no ten铆a otra opci贸n. Sab铆a que su madre ahora deb铆a tener una situaci贸n econ贸mica holgada; pensaba pedirle prestado algo de dinero, firmar un pagar茅 y promet铆a devolverlo despu茅s.

"Mam谩, de verdad no tengo otra salida, ¿podr铆as ayudarme?" Ye Buzhi apretaba con nerviosismo su caf茅; se sent铆a muy mal, era la primera vez que buscaba a Zhang Qing por iniciativa propia y era para pedir dinero. "La situaci贸n de la abuela es muy mala."

"Zhizhi, ¿cu谩nto dinero necesitas?" El rostro hermoso de Zhang Qing estaba algo tenso; vest铆a de forma elegante y se ve铆a bien, madre e hijo se parec铆an mucho. Zhang Qing nunca le hab铆a dicho a su esposo actual sobre la existencia de Ye Buzhi, y probablemente nunca lo har铆a.

Haber dejado la escuela siendo joven por casarse con un vago y dar a luz a Ye Buzhi para vivir una vida miserable era probablemente lo que m谩s lamentaba Zhang Qing en su vida. En cuanto a esa anciana, Zhang Qing sent铆a un profundo rechazo al mencionarla.

"¿¡Diez mil!?" Zhang Qing alz贸 un poco la voz. "Zhizhi, ¿crees que tu madre es un cajero autom谩tico? Te di a luz en aquel entorno y, para salvarte, todav铆a tengo una cicatriz en la cabeza que no cierra bien; ya no te debo nada."

"S铆, lo s茅, lo s茅 todo... te lo devolver茅, mam谩, te firmar茅 un pagar茅" Ye Buzhi asinti贸. Cuando era ni帽o, su padre apostador lo maltrataba y, con esa idea de preferir Alfas sobre Omegas, lo golpeaba incluso siendo un beb茅; fue Zhang Qing quien lo protegi贸, 茅l mismo se lo hab铆a o铆do contar muchas veces. Al recordar aquello, Zhang Qing no pod铆a calmar sus emociones; mir贸 al inquieto Ye Buzhi con una mezcla de culpa, arrepentimiento y autocr铆tica, pero al final, el resentimiento gan贸 la partida.

Si no hubiera sido por el embarazo de Ye Buzhi, ella nunca habr铆a dejado la escuela tan joven ni se habr铆a casado a toda prisa y sin pensar, entrando directamente en un infierno.

Y ese hogar, Zhang Qing lo sab铆a mejor que nadie, era un pozo sin fondo.

"Zhizhi, puedes odiarme, incluso puedes actuar como si yo no fuera tu madre a partir de ahora. Lo siento, pero no quiero volver a tener absolutamente nada que ver con ese lugar ni con esa gente miserable."

"Lo s茅 todo, mam谩. Nunca te he odiado."

Zhang Qing neg贸 con la cabeza, abri贸 su bolso y le dio a Ye Buzhi todo el efectivo que llevaba. Endureciendo su coraz贸n, a帽adi贸: "No vuelvas a buscarme. No permitas que t煤 tambi茅n arruines la felicidad que tanto me ha costado conseguir ahora."

Zhang Qing no sigui贸 hablando; al ver las l谩grimas en los ojos de Ye Buzhi, se march贸 a paso r谩pido.

Ye Buzhi se sec贸 las l谩grimas y recogi贸 el dinero de la mesa; eran aproximadamente mil y pico yuanes. Se qued贸 all铆 sentado un momento y finalmente abri贸 el chat con Zhang Qing para escribirle:

Ye Buzhi :【Mam谩, gracias.】

Al enviarlo, apareci贸 un signo de exclamaci贸n rojo.

"¡No voy al hospital! ¡Zhizhi, ¿cu谩ntas veces tengo que dec铆rtelo?! ¡No voy y punto! ¡Haz de cuenta que ya estoy muerta, no te preocupes por m铆!" La abuela no se hab铆a enfurecido as铆 en a帽os; golpe贸 el suelo con su bast贸n, provocando un sonido lleno de ira.

Qin Gu frunci贸 el ce帽o nada m谩s entrar al patio al escuchar los gritos de la anciana. ¿Por qu茅 le gritaba a su esposa? ¿Acaso su esposa ten铆a la culpa de algo en esto?

"Abuela, solo vamos a hacer un chequeo, no haremos nada m谩s. Ser谩 igual que cuando ves al m茅dico en la cl铆nica peque帽a, ¿est谩 bien?"

Ye Buzhi no se atrev铆a a hacerla enojar m谩s; la abuela ten铆a hipertensi贸n y no deb铆a alterarse. Solo pod铆a suplicar con voz suave, pero la anciana era extremadamente terca en este asunto.

"Ye Buzhi, ¿acaso quieres matarme de un disgusto igual que tu padre?" pregunt贸 ella indignada.

De repente, Ye Buzhi sinti贸 a alguien apoyarse en su espalda; se asust贸 y al girarse vio que era Qin Gu, lo que lo hizo relajarse. Pero de inmediato se sinti贸 avergonzado.

Qin Gu le dio a Zhizhi una mirada tranquilizadora.

Tra铆a una buena noticia: le dijo a la abuela que hab铆a una oportunidad de hacerse un chequeo gratuito. A Qin Gu no le importaba insistir; mientras Zhizhi estuviera bien, 茅l ten铆a paciencia y tiempo de sobra.

Tras explicarle a la anciana que sus padres eran m茅dicos y darle vueltas al asunto durante un buen rato, ella finalmente acept贸 a rega帽adientes hacerse ese 煤nico chequeo gratuito.

Lograron organizar la hospitalizaci贸n sin contratiempos; el m茅dico era un contacto de Tong Yue y los suyos, un profesional bastante competente en esa 谩rea en la ciudad.

Por la noche, en el pasillo del hospital, Ye Buzhi se apoy贸 contra la pared y finalmente pudo soltar un suspiro de alivio. Todav铆a faltaba un tiempo para conocer los resultados de los ex谩menes. La abuela dormitaba en la cama del hospital.

"Zhizhi, vuelve a la tierra" Qin Gu pas贸 su mano frente al rostro de Zhizhi ". Es un asunto menor, no tengas miedo."

Ya era de noche y no hab铆a mucha gente en los pasillos de la planta de hospitalizaci贸n. Ye Buzhi estir贸 la mano, sujet贸 la de Qin Gu y sonri贸 con cansancio. Justo cuando iba a hablar, Qin Gu lo interrumpi贸.

"Zhizhi, palabras como 'gracias' no las escucho" se adelant贸 Qin Gu. Luego, tom贸 la mano de Zhizhi y camin贸 lentamente hacia el ascensor.

Ye Buzhi ni siquiera pregunt贸 a d贸nde iban, simplemente lo sigui贸. La diferencia de estatus social entre su familia y la de Qin Gu era enorme; Ye Buzhi lo supo desde la primera vez que fue a comer a su casa. Originalmente no quer铆a molestar a Qin Gu, pero al final termin贸 dependiendo de 茅l.

Ye Buzhi pens贸 con gratitud: ¿cu谩ndo llegar铆a 茅l a ser como Qin Gu, capaz de resolver cualquier problema con tanta soltura?

Qin Gu eligi贸 un restaurante que se ve铆a muy limpio cerca del hospital y entr贸 con Zhizhi. Pidi贸 los platos con rapidez y, mientras esperaban la comida, le sirvi贸 un vaso de agua y se lo acerc贸: "B茅betelo."

Ye Buzhi obedeci贸 y se lo bebi贸 todo, como un mu帽eco controlado por Qin Gu; hac铆a lo que 茅l dec铆a, estaba siendo extremadamente d贸cil. Al sentir el frescor en su garganta seca, Ye Buzhi sinti贸 que la opresi贸n en su pecho se disipaba un poco.

Qin Gu miraba a su esposa con pesar, recordando cuando en su vida pasada Zhizhi dej贸 la escuela repentinamente en tercer a帽o. En aquel entonces Zhizhi estaba solo, cargando con toda la responsabilidad; debi贸 ser una 茅poca muy dura. M谩s tarde, desde que se reencontraron en la universidad hasta su matrimonio, Qin Gu le pregunt贸 m谩s de una vez sobre su 茅poca de secundaria, pero Zhizhi siempre pasaba el tema por alto, neg谩ndose a hablar mucho de ello.

As铆 que fue as铆 de doloroso.

"C贸mete esta berenjena "Qin Gu puso un trozo de berenjena con carne picada en el cuenco de Zhizhi, vigilando que se lo comiera antes de servirle otro plato.

Zhizhi dec铆a que no ten铆a apetito y que no quer铆a comer nada, pero ante el tono imperativo de Qin Gu, termin贸 comi茅ndose todo el cuenco de arroz y un plato de sopa, bocado a bocado. Con el est贸mago lleno, se sinti贸 con m谩s fuerzas, como si las dificultades actuales ya no fueran tan imposibles de superar.

Qin Gu esper贸 a que su esposa terminara de comer para empezar 茅l; su forma de comer era mucho m谩s salvaje. Aunque se ve铆a algo refinado, devor贸 todo como un torbellino y pronto los platos quedaron vac铆os.

"Come m谩s despacio, no es bueno para tu salud comer tan r谩pido" le record贸 Ye Buzhi; en la escuela pasaba lo mismo, Qin Gu siempre com铆a a toda velocidad.

Qin Gu obedeci贸 y baj贸 el ritmo. Al terminar, se limpi贸 la boca y bebi贸 el agua que Zhizhi le hab铆a servido. Por fin su esposa notaba su presencia y ya no parec铆a estar con el alma en vilo.

Por la noche, Ye Buzhi quer铆a quedarse a vigilar en el hospital, pero Qin Gu no lo dej贸. Le explic贸 que ya hab铆a contratado a un cuidador y llev贸 a Zhizhi a la habitaci贸n para que lo comprobara con sus propios ojos. Tras confirmar que la abuela estaba estable, ambos regresaron al hotel que Qin Gu hab铆a reservado.

Una habitaci贸n con cama de matrimonio.

Qin Gu no volvi贸 a jugar a ser un caballero. Ahora que su esposa estaba tan triste, ¿c贸mo podr铆a dejarlo dormir solo? Seguramente Zhizhi no pegar铆a ojo en toda la noche y hasta era posible que se escondiera bajo las mantas a llorar a escondidas.

"Cari帽o, has tenido un d铆a agotador. Ve a darte un ba帽o y luego a dormir" le dijo Qin Gu nada m谩s entrar, entreg谩ndole ropa limpia.

Probablemente tendr铆an que quedarse en el centro de la ciudad estos d铆as; en un momento as铆, Qin Gu no hizo ninguna jugada extra帽a: compr贸 ropa, pantalones, ropa interior y calcetines normales de la talla de Ye Buzhi.

El agua caliente elimin贸 el cansancio f铆sico. Ye Buzhi estaba en el ba帽o, con el 煤nico sonido del agua cayendo. En esa misma habitaci贸n hab铆a un Alfa presente, pero Ye Buzhi se sent铆a tranquilo y seguro. Pod铆a sentir todos los cuidados y el afecto de Qin Gu. Siendo solo una pareja com煤n de unos pocos meses, Ye Buzhi nunca imagin贸 que Qin Gu llegar铆a a este extremo por 茅l.

Tem铆a que tardar铆a mucho tiempo en saldar esta deuda.

Esta era la segunda vez que dorm铆a en la misma cama con Qin Gu. A diferencia del caos del periodo de sensibilidad de la vez anterior, esta vez Ye Buzhi se acurruc贸 en los brazos de Qin Gu en silencio, escuchando sus latidos mientras pensaba en mil cosas desordenadas.

"Qin Gu, anota todo el dinero que gastaste hoy y env铆amelo. No puedo pag谩rtelo ahora, pero debes anotarlo para que te lo devuelva despu茅s" susurr贸 Ye Buzhi en la oscuridad.

"Est谩 bien, lo anotar茅 todo. Me lo pagar谩s poco a poco durante toda la vida" acept贸 Qin Gu con facilidad, sin usar frases de cortes铆a.

¿Acaso no conoc铆a a su propia esposa? Ye Buzhi no aceptaba deudas de nadie f谩cilmente; incluso en su vida anterior, solo despu茅s de tener al beb茅 empez贸 a depender realmente un poco de 茅l. Antes de eso, separaba estrictamente lo personal de lo material, prefiriendo salir perdiendo antes que pedirle algo de m谩s.

"Qin Gu, tengo miedo. Si la enfermedad de la abuela es muy grave, ¿qu茅 voy a hacer?" Ye Buzhi no ten铆a a nadie m谩s a quien decirle esto, y realmente se sent铆a muy agobiado.

Tras escuchar c贸mo la abuela le gritaba a Zhizhi en el patio hoy, Qin Gu se hab铆a formado una opini贸n sobre la anciana. El motivo era simple: ella no quer铆a ser una carga para Ye Buzhi, as铆 que no dudaba en usar esa forma hiriente para que 茅l desistiera o incluso llegara a guardarle rencor. Pero Qin Gu pensaba de forma m谩s sencilla: si alguien hac铆a infeliz a su esposa, 茅l se sentir铆a a煤n m谩s infeliz.

La enfermedad de la anciana deb铆a de ser grave, Qin Gu lo sab铆a bien.

"Elegiremos el tratamiento con el que la abuela se sienta m谩s c贸moda y haremos lo que se pueda" respondi贸 Qin Gu tras reflexionar, ya que ella era el familiar m谩s querido de Zhizhi. "Por el dinero no te preocupes, tu hombre tiene algo de capital; pagar el tratamiento y a alguien que la cuide de por vida no es ning煤n problema."

"Zhizhi, no te estoy dando esta ayuda gratis. Quiero que me la devuelvas durante toda tu vida; solo puedes ser mi Omega" dijo Qin Gu con franqueza.

Ye Buzhi escondi贸 un poco m谩s su rostro bajo las mantas y se acerc贸 m谩s a Qin Gu, acurruc谩ndose firmemente en su pecho para darle as铆 su respuesta.

La situaci贸n de la abuela se confirm贸.

C谩ncer de pulm贸n en etapa terminal con met谩stasis cerebral.

Finalmente, combinando la opini贸n de la anciana y la evaluaci贸n m茅dica de su estado f铆sico, se decidi贸 por un tratamiento conservador. Pero el costo de la medicaci贸n segu铆a siendo elevado; el f谩rmaco dirigido que ella necesitaba, incluso con el seguro m茅dico, costaba unos cinco mil yuanes al mes. Sumado a la contrataci贸n de personal especializado para cuidar su alimentaci贸n y descanso en un centro de cuidados de alta gama, el gasto mensual superaba definitivamente los veinte mil yuanes.

Esto era solo seg煤n los c谩lculos de Ye Buzhi.

La cuidadora que Qin Gu contrat贸 era muy profesional y ten铆a buen car谩cter; manten铆a a la abuela muy contenta cada d铆a. Curiosamente, la abuela ya no rechazaba el tratamiento; estaba alegre a diario y su 谩nimo era incluso mejor que antes. Ye Buzhi estaba feliz de coraz贸n, sin saber que Qin Gu hab铆a ido a hablar con la abuela en privado y hab铆an tenido una charla no muy agradable.

"¿Cree usted en las vidas pasadas?" le pregunt贸 Qin Gu con voz profunda a la abuela, que insist铆a en recibir el alta m茅dica a medianoche.

"¡Me voy del hospital! ¡Qin Gu, no me vengas con tonter铆as y ve a buscar a Zhizhi!" La anciana hab铆a cambiado de humor radicalmente, volvi茅ndose irracional.

"¿As铆 fue como atorment贸 a Zhizhi en su vida anterior? ¿Cree que morir pronto ser铆a una liberaci贸n para 茅l? Usted deber铆a conocer mejor que yo c贸mo es Zhizhi. Se puso tan triste que dej贸 la escuela un a帽o y cay贸 gravemente enfermo, estuvo a punto de irse con usted. ¿Ese es el resultado que desea?"

Para que ella lo oyera bien, Qin Gu alz贸 la voz y se mantuvo firme junto a la cama con semblante serio, pareciendo muy fiero. Qin Gu estaba deduciendo la situaci贸n de Zhizhi en su vida anterior, y por suerte, acert贸 en todo. La anciana guard贸 silencio, mirando a Qin Gu con sus ojos nublados; su nuez de Ad谩n se movi贸, claramente conmovida por sus palabras.

"Zhizhi fue mi esposa en la vida anterior y lo ser谩 en esta. Usted es su familiar m谩s cercano; si de verdad quiere lo mejor para 茅l, dele lo que 茅l realmente desea."

...

Ye Buzhi pidi贸 cuatro d铆as de permiso. El d铆a que regres贸 a la escuela, ya ten铆a m谩s de veinte ex谩menes sobre su pupitre. Los ex谩menes finales estaban cerca, y el examen de ingreso nacional tambi茅n; los nervios de todos los alumnos estaban a flor de piel.

Qin Gu se levant贸 muy temprano para recoger a Zhizhi en el patio y venir juntos a la escuela. Ahora bostezaba mientras le clasificaba y apilaba los ex谩menes ordenadamente. Tras echarles un vistazo r谩pido, apart贸 algunos cuyas preguntas eran demasiado extra帽as o dif铆ciles y que no val铆a la pena resolver. Al ver a Zhizhi sentarse y empezar de inmediato un examen de matem谩ticas, Qin Gu pens贸 que su esposa realmente se esforzaba. Como Zhizhi no ten铆a apoyo en su familia, 茅l tendr铆a que ser su apoyo dom茅stico.

Llegaron temprano; los compa帽eros entraban poco a poco y saludaban a Ye Buzhi con afecto, charlando de cosas triviales. Ye Buzhi se sent铆a muy reconfortado; todos eran buenos con 茅l e incluso le prestaban sus apuntes. El profesor Xia entr贸 al aula y se sorprendi贸 gratamente de ver a Ye Buzhi; conociendo su situaci贸n familiar, pens贸 que faltar铆a al menos una semana.

"Ye Buzhi, ven a la oficina un momento" llam贸 el profesor.

Sentado en su oficina tomando t茅, vio entrar a Ye Buzhi seguido, como era de esperar, por Qin Gu. Estos d铆as el profesor hab铆a estado en contacto con Qin Gu y sab铆a que estaba ayudando a la familia de Ye Buzhi con el problema de salud de la anciana. El profesor no estaba tranquilo, as铆 que llam贸 a los padres de Qin Gu y recibi贸 una respuesta confirmada. Aunque la situaci贸n parec铆a estar resuelta, el profesor no pod铆a evitar que Qin Gu le cayera mal.

Tras escupir una hoja de t茅 en su taza, el profesor ignor贸 a Qin Gu y suaviz贸 su tono para hablar con Ye Buzhi con la mayor ternura posible: "Zhizhi, ¿c贸mo est谩 todo en casa? Si tienes alguna dificultad, no dudes en dec铆rselo a este profesor."

"Gracias, profesor. Todo est谩 bien" Ye Buzhi sent铆a que era muy afortunado; los compa帽eros, los profesores y Qin Gu lo trataban excepcionalmente bien, siempre ayud谩ndolo y preocup谩ndose por 茅l.

"Te llam茅 por otro asunto" el profesor Xia le entreg贸 un formulario. "Hoy es la fecha l铆mite para entregar la lista a la gente de la televisi贸n. Te han seleccionado a ti como representante de tercer a帽o para la entrevista."

El profesor Xia lo decidi贸 definitivamente; ya tem铆a que se pasara el plazo, pero justo Ye Buzhi lleg贸 hoy. Ye Buzhi tom贸 el papel; ya se hab铆a olvidado de este asunto. Inconscientemente mir贸 a Qin Gu para saber qu茅 pensaba 茅l.

"Me parece bien" afirm贸 Qin Gu.

Al profesor Xia le daba rabia ver a Qin Gu; ning煤n estudiante de tercero se atrev铆a a ser tan descaradamente obvio con su relaci贸n frente a 茅l, y menos siendo de su propia clase. Pero dada la situaci贸n tan especial donde ambas familias estaban al tanto y los chicos encajaban bien sin perjudicar sus estudios, no le correspond铆a a 茅l como tutor entrometerse demasiado.

Al mediod铆a, Ye Buzhi llam贸 a la abuela. Habl贸 con ella un buen rato y le cont贸 que aceptar铆a la entrevista de televisi贸n; la anciana se puso muy contenta.

"S茅 natural, tal como te ense帽aba de peque帽o. Cuando dabas discursos de ni帽o lo hac铆as genial, tu abuela conf铆a en ti."

Con el apoyo de su abuela, Ye Buzhi se sinti贸 con m谩s confianza. Al colgar, se encontr贸 con la cara sonriente de Qin Gu. Durante el descanso del mediod铆a, el aula sol铆a estar vac铆a; ahora solo estaban ellos dos. Ye Buzhi hizo lo m谩s audaz de su vida hasta el momento: en medio del sal贸n, se acerc贸 por iniciativa propia y le dio un beso a Qin Gu.

Qin Gu estaba sentado en el lugar de Chen Chen, apoyado sobre la mesa con los brazos cruzados; no se movi贸 en absoluto, pero la curva de su sonrisa se hizo cada vez m谩s grande. Como era un asiento junto a la pared y la ventana estaba abierta, una brisa suave levant贸 la cortina. Qin Gu miraba las mejillas sonrojadas de Zhizhi tras el beso y se sent铆a plenamente satisfecho. As铆 deb铆a ser; 茅l y Zhizhi siempre estar铆an as铆.

Pero justo cuando Qin Gu se pon铆a sentimental, Ye Buzhi, sin previo aviso, sac贸 su tarjeta bancaria del bolsillo y la puso en la palma de la mano de Qin Gu, que estaba relajada sobre el pupitre.

Nota de traductor:

A partir de ahora los cap铆tulos van a ser m谩s largos. Entrados este punto de la historia, el autor cambi贸 la cantidad de palabras escritas por cap铆tulo. 馃挅


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