Ye Buzhi sab铆a lo que Qin Gu quer铆a en ese momento. Con los dedos temblorosos, alcanz贸 la nuca de Qin Gu para soltar el cierre del dispositivo antimordidas.
Qin Gu esta vez no lo detuvo; simplemente se qued贸 mirando fijamente a Ye Buzhi.
¿C贸mo pod铆a Zhizhi ser tan hermoso?
Ye Buzhi tampoco sab铆a exactamente qu茅 estaba haciendo, pero lo 煤nico que quer铆a era ayudar a Qin Gu a liberarse de ese dispositivo que lo apretaba mortalmente.
En cuanto a lo que vendr铆a despu茅s, no lo pens贸; subconscientemente confiaba en que Qin Gu no le har铆a da帽o.
Sin embargo, apenas el dispositivo se afloj贸, Ye Buzhi fue presionado por Qin Gu en un beso profundo.
"Mmm... hazlo con cuidado... tienes heridas". Ye Buzhi ten铆a en mente las lesiones de Qin Gu y no se atrev铆a a moverse bruscamente.
En realidad, 茅l tambi茅n lo extra帽aba con locura, por lo que no rechaz贸 la cercan铆a de Qin Gu.
Las feromonas del alfa eran verdaderamente como un fuego ardiendo, tan calientes que Ye Buzhi sent铆a todo su cuerpo c谩lido.
"Zhizhi, me siento fatal", murmur贸 Qin Gu. Solo pod铆a mirar pero no comer, aunque eso no le imped铆a actuar de forma encantadora y lastimera para que su omega se compadeciera m谩s de 茅l.
Las cortinas de la habitaci贸n estaban firmemente cerradas, pero ambos sab铆an que afuera todav铆a era pleno d铆a.
Es demasiado atrevido, pens贸 Ye Buzhi, sintiendo un repentino rastro de miedo. ¿Por qu茅 hab铆a confiado en Qin Gu tan r谩pido?
Despu茅s de todo, 茅l era un omega; deber铆a ser m谩s cuidadoso.
A pesar de que Qin Gu lo hab铆a rechazado varias veces, ¿por qu茅 茅l mismo se empe帽aba en lanzarse una y otra vez a la boca del lobo?
Ye Buzhi mir贸 a Qin Gu con ojos h煤medos y asustados, viendo bajo la penumbra una mirada dominada por el deseo.
Qin Gu, hundido en el cuello de Ye Buzhi, al chocar con su mirada, sinti贸 que el ardor de sus emociones disminu铆a bastante.
Zhizhi ten铆a miedo.
"No tengas miedo, Zhizhi, no te vayas, solo abrac茅monos y durmamos un rato", lo arrull贸 Qin Gu, temiendo que Ye Buzhi saliera de la habitaci贸n de inmediato.
Ye Buzhi pod铆a percibir claramente los cambios en el cuerpo de Qin Gu.
Despu茅s de todo, ten铆an una compatibilidad del cien por ciento; su ansiedad, su lujuria y su anhelo eran cosas que 茅l tambi茅n pod铆a sentir.
Qin Gu realmente deb铆a sentirse muy mal; su cuerpo estaba especialmente caliente y su respiraci贸n era pesada.
Ye Buzhi originalmente ten铆a la intenci贸n de ayudar a su alfa, y al ver que Qin Gu todav铆a se preocupaba por sus sentimientos, finalmente se relaj贸.
Ye Buzhi baj贸 lentamente la cabeza, exponiendo completamente su nuca a la vista del alfa.
"Muerde suavemente", dijo Ye Buzhi en voz baja. Aunque su comportamiento parec铆a audaz, su cuerpo no dejaba de temblar, revelando lo nervioso y asustado que estaba.
Realmente era como un conejito que ha sido llevado a la guarida del lobo; el conejito incluso mostraba su mejor trozo de carne y le dec铆a al lobo hambriento que solo pod铆a morderlo con suavidad.
Las feromonas con aroma a rosas tambi茅n se volvieron m谩s intensas, como si estuvieran en medio de un campo de rosas; la fragancia los golpeaba de frente.
Qin Gu, aprendiendo de su autocontrol en la sala de aislamiento, respir贸 repetidamente para calmar sus latidos.
Ciertamente estaba siendo demasiado libertino, y tambi茅n era culpa de que Zhizhi fuera tan indulgente con 茅l. Al oler el cambio en las feromonas del omega, Qin Gu sab铆a que si liberaba solo un poco m谩s de las suyas, podr铆a arrastrar a Zhizhi a entrar tambi茅n en su celo.
Esa era una tentaci贸n inmensa para el Qin Gu actual.
Ye Buzhi permaneci贸 inclinado un breve momento, esperando con nerviosismo ese pinchazo doloroso que los libros describ铆an sobre la primera marca temporal de un omega.
La peque帽a gl谩ndula ya estaba hinchada, una peque帽a masa rosada que emanaba una fragancia embriagadora.
Las feromonas de alfa en el aire comenzaron a disminuir gradualmente. Ye Buzhi quiso levantar la cabeza confundido para mirar, pero apenas hizo el movimiento, Qin Gu se inclin贸 con la boca abierta, temiendo que la presa que ya ten铆a en la boca se escapara.
Ye Buzhi encogi贸 su cuerpo ante el est铆mulo.
Era demasiado, el est铆mulo era excesivo.
Qin Gu no lo mordi贸; Qin Gu cubri贸 toda su gl谩ndula con la boca y comenz贸 a succionarla lentamente, como si quisiera exprimir todas las feromonas de su gl谩ndula.
"Qin Gu". Ye Buzhi no sab铆a qu茅 decir, pero sent铆a la necesidad de llamar su nombre; ten铆a un poco de miedo.
"Mmm". Qin Gu no quer铆a soltar la peque帽a gl谩ndula una vez que la tuvo en su boca. Debido al esfuerzo extremo por contenerse, el sudor empez贸 a brotar de su frente y su espalda.
Qin Gu abrazaba con fuerza a su omega. Aunque en su mente apenas quedaba rastro de racionalidad, sab铆a que este no era el momento.
A 茅l no le importaba nada, pero ahora hab铆a muchas cosas que a Zhizhi s铆 le importaban.
"Zhizhi, no tengas miedo". Tras succionar la peque帽a gl谩ndula por un rato, Qin Gu sinti贸 que su adicci贸n se aliviaba un poco. Aunque la temperatura en el dormitorio era adecuada, 茅l ya estaba tan ansioso y acalorado que el sudor cubr铆a su frente.
Qin Gu sac贸 la lengua y lami贸 con devoci贸n esa gl谩ndula rosada que representaba una tentaci贸n absoluta para 茅l, escuchando de nuevo los gemidos incontenibles de Zhizhi.
Zhizhi es tan lindo, mi esposa huele tan bien.
"No voy a morder, solo lamer茅 un poco", dijo Qin Gu con voz confusa mientras volv铆a a cubrir con su boca la gl谩ndula jugosa de Zhizhi.
Abraz贸 a Zhizhi a煤n m谩s fuerte, usando pies y manos, para que Zhizhi no pudiera dejar su abrazo nunca m谩s.
Los gemidos de Ye Buzhi despertaron a Qin Gu, quien estaba sumergido de nuevo en sus instintos.
Las gl谩ndulas sensibles de Omega, al igual que otros 贸rganos reproductores, son partes 铆ntimas. El simple hecho de estar expuesta a la mirada desnuda de un alfa f茅rtil en periodo de sensibilidad era suficiente para poner nervioso a Ye Buzhi.
Incluso si Qin Gu no mord铆a, el hecho de succionar la gl谩ndula sin detenerse un instante era un nivel de intensidad que superaba incluso a una marca temporal.
Ye Buzhi encogi贸 las piernas con fuerza; en su peque帽o regazo se apretaba el enorme cuerpo de Qin Gu, y sus manos debilitadas se aferraban a los hombros de este.
"Qin Gu". Ye Buzhi realmente no pudo aguantar m谩s y volvi贸 a llamarlo. Sab铆a que Qin Gu se estaba conteniendo al m谩ximo, pero esto era demasiado.
Qin Gu lo estaba embistiendo, peque帽os golpes suaves uno tras otro.
La gl谩ndula privada del omega estaba en la boca de Qin Gu, y los brazos de este, como pinzas de hierro, pasaban por debajo de sus axilas sujet谩ndolo con fuerza, mientras sus piernas tambi茅n eran estrujadas por las de Qin Gu.
Ye Buzhi aguantaba, pensando que solo deb铆a ayudar a Qin Gu a pasar este tiempo dif铆cil, pero 茅l tampoco pudo contenerse m谩s.
Ye Buzhi no sab铆a que Qin Gu se estaba controlando hasta el l铆mite; si esto fuera su vida anterior, este roce sutil a trav茅s de la ropa podr铆a considerarse casi inocente.
Ye Buzhi sent铆a su cuerpo muy caliente, la habitaci贸n se volvi贸 sofocante y las feromonas de p贸lvora del alfa se hicieron m谩s espesas. No solo penetraban en su cuerpo a trav茅s de la gl谩ndula, sino que tambi茅n estaban presentes en cada respiraci贸n.
"Qin Gu, no puedo m谩s", murmur贸 Ye Buzhi en voz baja, con un evidente tono de llanto. Trat贸 de encoger su cuerpo como un peque帽o camar贸n, pero Qin Gu se apretaba contra su pecho con tal fuerza que, al encogerse, terminaba abrazando a Qin Gu a煤n m谩s fuerte.
La cabeza y el cuerpo de Zhizhi tambi茅n estaban cubiertos de sudor; el interior de las mantas estaba lleno de un aire c谩lido y h煤medo.
Qin Gu levant贸 sus ojos, nublados por el sudor, para mirar a Ye Buzhi, quien ten铆a las mejillas carmes铆 y los ojos cerrados con las pesta帽as temblando ansiosamente.
Las feromonas del omega comenzaron a liberarse activamente sin parar; ya no hac铆a falta que las feromonas del alfa las provocaran a muerte, ellas mismas brotaban alegremente de la gl谩ndula.
La respiraci贸n excitada de Qin Gu se volvi贸 mucho m谩s pesada.
Sab铆a que, si continuaba as铆, Zhizhi pronto entrar铆a en su celo y, al igual que 茅l, desear铆a apasionadamente al otro.
"Qin Gu". La voz de Ye Buzhi se volvi贸 especialmente suave y densa. Mir贸 a Qin Gu con confusi贸n y dijo con un peque帽o tono de insatisfacci贸n: "¿Tus feromonas... por qu茅 ya no est谩n?".
Tonto Zhizhi. Qin Gu finalmente se dign贸 a soltar la pobre gl谩ndula del omega para pasar a besar los labios igualmente rojos de Ye Buzhi.
En un momento tan dif铆cil de controlar, Qin Gu reprimi贸 por la fuerza su naturaleza de alfa superior, lo cual le provoc贸 una satisfacci贸n peculiar en medio del dolor y la agitaci贸n.
"Beb茅, eres tan lindo".
Es su esposa, su esposa y de nadie m谩s.
Ye Buzhi estaba al borde de una explosi贸n de feromonas. Le hab铆a costado mucho esfuerzo adaptarse a las feromonas feroces y dominantes de Qin Gu, y justo cuando empezaba a sentirse un poco c贸modo, Qin Gu retir贸 todas sus feromonas.
Se sent铆a muy mal.
"Quiero feromonas". Ye Buzhi se frot贸 contra el cuello de Qin Gu; el cabello de sus sienes ya estaba empapado de sudor.
Ye Buzhi, sin miedo a la muerte, continu贸 buscando con la punta de su nariz la gl谩ndula de la nuca de Qin Gu. Ni siquiera se daba cuenta de lo que le pasaba a su cuerpo, solo quer铆a estar pegado a Qin Gu: "No es justo, yo te di mis feromonas y t煤 no me das las tuyas".
Qin Gu solt贸 una carcajada profunda que hizo vibrar su pecho.
Incluso en este momento, cuando todo su cuerpo estaba r铆gido como una piedra, Qin Gu segu铆a pensando que burlarse de su esposa era muy divertido.
Con la yema del dedo sudorosa, aplic贸 un poco de fuerza y frot贸 esa gl谩ndula de omega que ya sobresal铆a; Ye Buzhi solt贸 un quejido como el de un gatito.
Qin Gu se inclin贸 para besar los ojos de Zhizhi, bajando deliberadamente la voz para que sonara especialmente magn茅tica: "Zhizhi, ¿quieres mis feromonas?".
Ye Buzhi no ve铆a nada de malo en ello; ya eran pareja y, adem谩s, 茅l acababa de darle muchas feromonas a Qin Gu.
Como ya no era la primera vez, Ye Buzhi fingi贸 calma, abri贸 sus grandes ojos vidriosos y asinti贸: "Solo un poco".
"¿Acaso te sientes un poco mal y oler mis feromonas te har铆a sentir mejor?", continu贸 preguntando Qin Gu.
Un alfa con alta compatibilidad puede incitar en cualquier momento a su pareja —con quien est谩 en sinton铆a— a entrar en celo; esto era algo que escapaba al conocimiento de Ye Buzhi.
Ye Buzhi asinti贸 con la mirada perdida, sin pensar en absoluto en el tema del celo.
"Beb茅, ¿sabes qu茅 pasar铆a si te doy mis feromonas ahora?", Qin Gu sonri贸 con picard铆a, con el rostro cubierto de sudor.
Ye Buzhi extendi贸 la mano y toc贸 la mejilla de Qin Gu; su palma qued贸 mojada. Ante tantas preguntas consecutivas, perdi贸 la paciencia: "Eres un taca帽o, si no quieres, olv铆dalo".
"Beb茅, ¿todav铆a no lo sientes?". Qin Gu mir贸 profundamente en los ojos nublados de Zhizhi y dijo algo que hizo que su propio coraz贸n se estremeciera: "Tu gl谩ndula ya casi est谩 madura por mi culpa; solo un poco m谩s y entrar谩s en celo".
Qin Gu pronunci贸 las 煤ltimas palabras con extrema suavidad, junto con un aliento c谩lido que entr贸 en el o铆do de Ye Buzhi.
Su cuero cabelludo se entumeci贸 como si recibiera una descarga el茅ctrica. Ye Buzhi dej贸 escapar un peque帽o gemido y cerr贸 los ojos, escondiendo su rostro en el pecho de Qin Gu.
Qin Gu soltaba carcajadas bajas de vez en cuando. Su Zhizhi era tan lindo; ten铆a tantas ganas de aprovechar la situaci贸n y darle un mordisco, y luego otro, y simplemente com茅rselo todo hoy mismo.
Pero a煤n no era el momento.
Zhizhi era diferente a 茅l; Zhizhi no ten铆a los recuerdos de su vida anterior.
Las venas de las sienes de Qin Gu saltaron un par de veces de forma nerviosa. Us贸 su cuerpo como un candado, cerrando lentamente brazos y piernas para encerrar a Zhizhi en su abrazo.
Succionar la gl谩ndula era lo m谩ximo que pod铆a permitirse hacer.
Le encantaba.
Qin Gu continu贸 comiendo.
El acto de succionar hizo que sus recuerdos volvieran a brotar, recordando cuando su Zhizhi tuvo a su primer beb茅. En aquel entonces Zhizhi ten铆a muy poca leche materna, por lo que el beb茅 tuvo que ser alimentado con f贸rmula desde el principio.
Pero a veces Zhizhi sent铆a congesti贸n, y ese era el momento en que 茅l aprovechaba para pedirle "beneficios" a su esposa.
"No te dejo, no te dejo succionar m谩s". El cuerpo de Ye Buzhi estaba d茅bil por todas partes y, al dejar de oler las feromonas del alfa repentinamente, sinti贸 una opresi贸n inc贸moda en el coraz贸n.
Siendo un omega, no haber percibido con agudeza los cambios familiares en su cuerpo casi lo lleva a cometer un gran error.
En realidad no se pod铆a culpar a Ye Buzhi; en sus celos anteriores, su gl谩ndula siempre le dol铆a much铆simo y, sumado a los inhibidores de mala calidad, su cuerpo pasaba de fr铆o a calor alternadamente, una sensaci贸n totalmente distinta a la de ahora.
"Zhizhi, m铆mame, solo un abrazo m谩s, esposa, m铆mame", Qin Gu sol贸 la gl谩ndula, lami茅ndola y acaric谩ndola con voz confusa.
¿Por qu茅 iba a renunciar a algo que ya ten铆a en sus manos?
Al notar los cambios en su cuerpo, Ye Buzhi apret贸 las piernas avergonzado, pero no volvi贸 a decir palabras de rechazo fingido.
Despu茅s de tanto alboroto, 茅l tambi茅n ten铆a sue帽o.
La energ铆a de Qin Gu finalmente se hab铆a consumido un poco, y se dedicaba a juguetear succionando la gl谩ndula de vez en cuando.
A pesar de haber hecho algo tan 铆ntimo con el alfa, Ye Buzhi todav铆a se sent铆a seguro en su coraz贸n.
Aunque estaban acostados y abrazados, su ropa segu铆a puesta, su gl谩ndula estaba intacta y ni siquiera se hab铆a realizado una marca temporal.
Qin Gu lo abrazaba pac铆ficamente, y sus palmas no se deslizaron dentro de su ropa como Ye Buzhi hab铆a temido.
Solo lo sujetaba con fuerza.
Ye Buzhi hizo un esfuerzo por no quedarse dormido, esperando en silencio un rato hasta que la respiraci贸n de Qin Gu se volvi贸 gradualmente pausada.
"Gran perro". Ye Buzhi extendi贸 la mano y apart贸 el flequillo h煤medo de la frente de Qin Gu.
Qin Gu se hab铆a dormido.
Al haber estado monitoreado las veinticuatro horas en la sala de aislamiento y estar en pleno periodo de sensibilidad, sus sentidos estaban agudos y sus nervios alerta todo el tiempo; cualquier ruido lo despertaba de golpe en posici贸n de defensa.
Nada era tan c贸modo como ahora, en una habitaci贸n impregnada de su propio olor, abrazando a su amado omega.
Los perritos estaban encerrados fuera de la habitaci贸n; debido a la intimidaci贸n de las feromonas de Qin Gu, no se atrev铆an a subir. Merodeaban por las escaleras olfateando, preocupados por la situaci贸n de Ye Buzhi dentro del cuarto.
Ye Buzhi no sab铆a nada de esto; en sus ojos solo exist铆a este "gran perro" con forma humana que era Qin Gu.
Realmente era muy pegajoso.
Aunque cuando se pon铆a feroz no atend铆a a razones, tambi茅n era tierno.
Tras esperar otro poco y ver que la respiraci贸n de Qin Gu era m谩s estable, Ye Buzhi comenz贸 a mover lentamente la gran mano que rodeaba su cintura; despacio, con cuidado, abandonando el abrazo del alfa.
Ye Buzhi puso las puntas de sus pies blancos en el suelo, pero antes de que sus talones tocaran el piso, el alfa detr谩s de 茅l levant贸 los p谩rpados perezosamente.
Siendo un alfa de alto rango, y adem谩s en periodo de sensibilidad, ¿c贸mo podr铆a caer en un sue帽o profundo? Apenas Ye Buzhi hizo el movimiento, Qin Gu despert贸 de inmediato.
Su sentido del olfato, multiplicado en sensibilidad, percibi贸 ciertas cosas en el cuerpo de Zhizhi, as铆 que Qin Gu se contuvo y dej贸 que su omega escapara de su abrazo.
Los pantalones deportivos de algod贸n de Zhizhi eran muy delgados y de color gris claro, por lo que las manchas de humedad eran especialmente visibles en ellos.
A pesar de que no ten铆a mucha carne en su cuerpo, justo esa zona bajo la cintura era redonda y llena.
Qin Gu sonri贸 en silencio y, cuando Ye Buzhi se gir贸 para comprobar si segu铆a dormido, volvi贸 a cerrar los ojos fingiendo sue帽o.
Ye Buzhi se tir贸 de los pantalones para aliviar la sensaci贸n inc贸moda; su rostro, que acababa de calmarse, volvi贸 a enrojecerse, y mir贸 a Qin Gu varias veces con verg眉enza y reproche.
Todo era culpa de Qin Gu, por hacerlo parecer un omega de "esos"; 茅l nunca antes hab铆a estado as铆.
Ye Buzhi abri贸 silenciosamente el armario de Qin Gu; cada peque帽o ruido lo hac铆a estar con el coraz贸n en un pu帽o. Aunque el culpable de su estado era ese alfa detestable acostado en la cama, Ye Buzhi realmente tem铆a que Qin Gu se enterara.
Tom贸 al azar unos pantalones de ch谩ndal anchos de Qin Gu y se dirigi贸 de puntillas, poco a poco, hacia el ba帽o del dormitorio.
Sintiendo una mirada en su espalda, Ye Buzhi gir贸 la cabeza bruscamente; Qin Gu segu铆a durmiendo pl谩cidamente en la cama.
Como un peque帽o ladr贸n, una vez dentro del ba帽o, finalmente solt贸 un largo suspiro de alivio.
Sus pantalones estaban mojados.
Ye Buzhi us贸 papel higi茅nico para limpiarse r谩pidamente y se puso los pantalones de Qin Gu; aunque eligi贸 espec铆ficamente unos m谩s ajustados con pu帽o en el tobillo, a煤n le quedaban bastante holgados.
Pero al menos ahora est谩 mucho m谩s seco y es m谩s c贸modo.
No pod铆a dejar que Qin Gu lo viera.
Ese era el 煤nico pensamiento de Ye Buzhi; Qin Gu era tan listo que, si lo ve铆a con sus pantalones, definitivamente sabr铆a por qu茅.
Ye Buzhi, perdido por perdido, abri贸 el grifo del lavabo decidido a lavar sus pantalones de inmediato.
Ante la sensaci贸n viscosa, y al pensar en el motivo de su origen, Ye Buzhi sinti贸 que sus piernas se debilitaban mientras frotaba la prenda suavemente con las manos.
Estaba lavando ese peque帽o trozo de tela de algod贸n blanco que acababa de mojarse.
"Beb茅, ¿por qu茅 te fuiste?". Una voz tierna como una pesadilla son贸 en la puerta del ba帽o.
Ye Buzhi se sobresalt贸 violentamente; debido a su sentimiento de culpa, estuvo a punto de llorar de la ansiedad.
Hab铆a intentado que sus movimientos fueran lo m谩s ligeros posible, y todo lo hab铆a hecho en silencio.
Ye Buzhi escondi贸 los pantalones mojados detr谩s de su espalda, mirando a Qin Gu que se acercaba paso a paso; aunque le pidi贸 que se detuviera, 茅l no lo hizo.
脡l recordaba claramente haber cerrado la puerta del ba帽o.
Result贸 que Qin Gu era quien no hac铆a ning煤n ruido al moverse.
"Qin Gu, te dije que no vinieras", dijo Ye Buzhi con tono lastimero. Por alguna raz贸n, frente a Qin Gu, siempre sent铆a que se volv铆a mucho m谩s d茅bil.
Qin Gu no se inmut贸; lleg贸 frente a 茅l, estir贸 el brazo y atrajo a Ye Buzhi a su abrazo. Con su brazo largo, alcanz贸 f谩cilmente los pantalones que Ye Buzhi escond铆a en su espalda y que a煤n goteaban agua.
"Beb茅, ¿Qu茅 tesoro has escondido? D茅jame ver", dijo Qin Gu riendo feliz.
Ye Buzhi ten铆a un poco de miedo; sent铆a que el Qin Gu del periodo de sensibilidad era realmente un poco aterrador.
"Ya no me haces caso, te lo he dicho varias veces, sal primero", Ye Buzhi segu铆a haciendo un 煤ltimo esfuerzo, pero en su coraz贸n sab铆a que no pod铆a ganarle a Qin Gu.
Qin Gu tom贸 con facilidad los pantalones grises de las manos de Zhizhi.
Al estar mojados, pesaban un poco.
Qu茅 l谩stima, lleg贸 un paso tarde.
"Yo lavar茅 la ropa de Zhizhi". Las intenciones de Qin Gu eran evidentes; ignorando la resistencia de Ye Buzhi, rebusc贸 de un lado a otro entre los pantalones grises mojados.
Pronto encontr贸 ese peque帽o trozo de tela blanca que Zhizhi hab铆a escondido espec铆ficamente en el interior.
Frente a Ye Buzhi, Qin Gu apret贸 ese peque帽o trozo de tela en su mano y lo acerc贸 a su nariz para olerlo.
"¡Qin Gu!". Ye Buzhi no pod铆a quit谩rselo y sent铆a que iba a desmayarse de la verg眉enza; si se desmayara estar铆a bien, pero ahora solo quer铆a cavar un hoyo y enterrarse para no volver a ver a Qin Gu nunca m谩s.
"Zhizhi huele tan bien", dijo Qin Gu con naturalidad, como si la persona que acababa de realizar ese acto lascivo y obsceno no fuera 茅l.
Qin Gu sac贸 un peque帽o cuenco limpio de un armario, verti贸 detergente espec铆fico para ropa interior y puso el pantal贸n gris a un lado. Solo meti贸 ese peque帽o trozo de tela blanca, lo humedeci贸 con agua y us贸 sus grandes palmas para frotarlo y lavarlo.
"Zhizhi, lo s茅, todo es mi culpa. Yo te lo dejar茅 limpio", explic贸 Qin Gu con tono solemne, aunque no pod铆a ocultar la sonrisa en las comisuras de su boca.
Ye Buzhi se qued贸 petrificado en el lugar, viendo con sus propios ojos c贸mo Qin Gu lavaba y frotaba su peque帽a prenda por todos lados.
Qin Gu no hizo nada m谩s; realmente parec铆a que solo lo ayudaba a lavar la ropa, limpi谩ndola con seriedad para luego escurrirla, sacudirla y llevarla al balc贸n para tenderla.
Ye Buzhi lo segu铆a con la mirada, sin decir nada; en realidad, su mente se hab铆a ido hace rato.
Qin Gu ten铆a una energ铆a que no sab铆a d贸nde descargar; tras lavar los dos pantalones de Zhizhi, dijo que la camisa de Ye Buzhi tambi茅n ten铆a sudor, as铆 que hizo que se la quitara para lavarla tambi茅n a mano.
Luego empuj贸 a Zhizhi a su ba帽o para que se duchara, usara su champ煤 y su gel de ducha, y se pusiera su camisa y sus pantalones; todo su cuerpo ol铆a a 茅l.
Qin Gu sent铆a que estaba a punto de volverse loco, pero se limit贸 a abrazar a un Zhizhi que ten铆a la cara roja de la verg眉enza, sin siquiera succionar su gl谩ndula; solo lo abrazaba, tortur谩ndose a s铆 mismo.
Ye Buzhi conoci贸 de primera mano lo aterrador que puede ser un Alfa en su periodo de sensibilidad.
Lleg贸 por la tarde y, tras un sinf铆n de alborotos, ya se hab铆a hecho de noche.
Pero, ¿c贸mo iba Qin Gu a dejarlo volver a casa? No solo no le permiti贸 regresar, sino que tampoco lo dej贸 ir a su trabajo a tiempo parcial en el bar. Lo abrazaba para comer, para beber agua, lo vigilaba desde la puerta del ba帽o mientras 茅l hac铆a sus necesidades y luego lo volv铆a a cargar hasta la cama para inmovilizarlo entre sus brazos.
Comparado con su nivel habitual de apego, el 铆ndice de pegajosidad del Qin Gu en periodo de sensibilidad aument贸 m谩s de cien veces.
Ye Buzhi, al final, no pudo volver a su casa esa noche.
Llam贸 a su abuela y le dijo que se quedar铆a a dormir en casa de un compa帽ero; aunque al principio tem铆a que ella hiciera m谩s preguntas, la abuela acept贸 f谩cilmente y, muy animada, le dijo que descansara temprano.
Esta fue la primera vez que Ye Buzhi durmi贸 con un Alfa.
No fue tan vergonzoso ni inc贸modo como hab铆a imaginado antes; principalmente porque Qin Gu era demasiado descarado y hab铆a roto los l铆mites de Ye Buzhi una y otra vez, hasta que este pareci贸 quedar inmunizado.
Sin otras preocupaciones, despu茅s de cenar, Ye Buzhi pronto se acurruc贸 en el pecho de Qin Gu y se qued贸 dormido, cayendo en un sue帽o especialmente profundo.
Por la noche, Qin Gu lo acompa帽贸 a hacer algunos ex谩menes, pero insisti贸 en que Ye Buzhi se sentara sobre su regazo para escribir; Qin Gu rodeaba su cintura con los brazos y apoyaba la cabeza en un lado de su hombro, observ谩ndolo trabajar.
Ye Buzhi simplemente no pod铆a concentrarse; su mente se agitaba con la respiraci贸n ardiente de Qin Gu, as铆 que, con el coraz贸n apesadumbrado, decidi贸 darse medio d铆a libre y no hacer nada.
Con los nervios a flor de piel por el examen de ingreso a la universidad, Ye Buzhi logr贸 relajarse y, milagrosamente, no sinti贸 mucho peligro en los brazos de Qin Gu, a pesar de estar en su per铆odo m谩s vulnerable. Durmi贸 profundamente toda la noche.
En sus sue帽os, incluso resolvi贸 varios juegos de ex谩menes; sent铆a que sus ideas flu铆an con claridad y rapidez, termin谩ndolos en un santiam茅n. Luego se los entregaba a Qin Gu para que los revisara, y todos ten铆an la puntuaci贸n m谩xima.
Despu茅s, Qin Gu le dec铆a que todos eran ex谩menes reales del ingreso a la universidad, y que no se lo hab铆a dicho antes para enga帽arlo y que no se pusiera nervioso.
Como resultado, tuvo un desempe帽o excepcional y se convirti贸 en un genio con puntuaci贸n perfecta en todas las materias del examen nacional.
Ye Buzhi solt贸 una carcajada en sue帽os.
"Zhizhi, cerdito, es hora de levantarse". Qin Gu estaba apoyado al borde de la cama, observando a Zhizhi durante un buen rato; no sab铆a qu茅 hermoso sue帽o estar铆a teniendo su esposa, que hasta sonre铆a mientras dorm铆a.
Tan lindo.
Qin Gu estir贸 la mano y toc贸 suavemente la mejilla de Ye Buzhi.
Tras pasar la noche, el esp铆ritu de Qin Gu se hab铆a aclarado bastante. En realidad, al estar en la fase final de su periodo de sensibilidad, ya pod铆a controlarse bien, pero anoche permiti贸 deliberadamente un peque帽o descontrol y, ciertamente, obtuvo muchos beneficios.
Esta era la primera vez desde su renacimiento que dorm铆a con su esposa en la misma cama.
Era algo digno de recordar.
Para prevenir cualquier imprevisto, Qin Gu se puso su brazalete inhibidor; en cuanto al dispositivo antimordidas, tras pensarlo, decidi贸 no pon茅rselo. El dispositivo solo serv铆a para que Zhizhi lo viera y se compadeciera de 茅l.
Al ver que si no se levantaban pronto no llegar铆an al desayuno, Qin Gu quer铆a dejar que Zhizhi durmiera un poco m谩s, pero tambi茅n sab铆a lo importante que era la escuela para 茅l.
Qin Gu meti贸 la mano bajo las mantas para frotar el brazo c谩lido de Zhizhi.
Su ropa y pantalones eran demasiado grandes para Zhizhi, y le quedaban holgados a su esposa.
Ye Buzhi despert贸 con un quejido; aunque no hab铆a hecho nada, sent铆a que todo el cuerpo le dol铆a.
"Zhizhi, es hora de ir a la escuela, vas a llegar tarde". Qin Gu juraba que no estaba forzando la voz para que sonara m谩s aguda; simplemente as铆 era como le hablaba a su propia esposa.
Al escuchar que iba a llegar tarde, aunque Ye Buzhi miraba la habitaci贸n a su alrededor y su mente a煤n no reaccionaba, su cuerpo ya se hab铆a sentado erguido. Encontr贸 a un lado la ropa que Qin Gu hab铆a lavado y secado anoche y comenz贸 a pon茅rsela mec谩nicamente.
Qin Gu solt贸 una risa baja; no pod铆a evitarlo, ver a Zhizhi le daba ganas de re铆r. Tan aturdido, su esposa era realmente adorable.
"Zhizhi, ¿piensas ponerte mi camisa y mis pantalones debajo de los tuyos?". Qin Gu intervino a tiempo para record谩rselo.
Ye Buzhi record贸 entonces por qu茅 se hab铆a despertado all铆 y, al escuchar a Qin Gu, reaccion贸 y estir贸 la mano para empujarlo. "Entonces sal r谩pido, tengo que cambiarme de ropa, vamos a llegar tarde".
"Est谩 bien, est谩 bien". Qin Gu se puso de pie; hab铆a estado acuclillado al borde de la cama mirando dormir a Zhizhi por tanto tiempo que sent铆a las pantorrillas un poco entumecidas.
Ye Buzhi se arregl贸 a toda prisa. Mientras se cepillaba los dientes y se lavaba la cara en el ba帽o, cuando el agua fresca golpe贸 su rostro, su cerebro finalmente arranc贸 de forma oficial. Los recuerdos de anoche inundaron su mente; algunos detalles que hac铆an latir el coraz贸n y sonrojar el rostro empezaron a reproducirse en bucle autom谩ticamente.
No pienses, no pienses, Ye Buzhi se lav贸 la cara con fuerza.
Si no lo pienso, es como si no hubiera pasado, no pasa nada, no pasa nada.
Qin Gu esperaba junto a la mesa para desayunar con Zhizhi; vio que en cuanto este sali贸 del ba帽o, el color en sus mejillas y cuello era de un rojo rosado vibrante.
Qu茅 bien se sent铆a esto; era igual a la primera vez que vivieron juntos en su vida pasada, la misma palpitaci贸n familiar y timidez.
Solo que la timidez de dos personas se hab铆a convertido en la de Zhizhi solo.
En el coraz贸n de Qin Gu, 茅l ya era un matrimonio viejo con Zhizhi, por lo que no pod铆a sentir timidez; solo quer铆a bromear un poco m谩s y, cuando el momento fuera el adecuado, com茅rselo de verdad.
Las buenas noticias vienen por partida doble: nada m谩s llegar a la escuela, el profesor Xia anunci贸 una gran novedad.
La televisi贸n municipal vendr铆a a la escuela y buscar铆a, precisamente en la clase diecis茅is (la clase de 茅lite), a un estudiante Omega con buena imagen y excelentes calificaciones para realizar una entrevista sobre la situaci贸n de estudio en el tercer a帽o de bachillerato.
La entrevista se emitir铆a en la televisi贸n local, por lo que amigos y familiares podr铆an verla; se consideraba todo un honor.
Hablando de buena imagen, los alumnos de la clase diecis茅is lo ten铆an claro: el Omega m谩s hermoso de la clase era Ye Buzhi.
Era una belleza natural y pura; no necesitaba arreglarse mucho, con su uniforme escolar completo bastaba para que cualquiera pudiera reconocerlo de un vistazo entre una multitud de estudiantes.
El profesor Xia no fue parcial y no design贸 a Ye Buzhi desde el principio; simplemente fue preguntando uno a uno siguiendo el orden de las calificaciones del segundo simulacro.
En el segundo simulacro, Ye Buzhi qued贸 en quinto lugar de la clase y en el puesto veinte de todo el a帽o escolar.
Entre los cinco primeros de la clase, tres eran Alfas, y el estudiante Omega que qued贸 en primer lugar rechaz贸 el honor, diciendo que no quer铆a ser entrevistado.
As铆, el turno pas贸 a Ye Buzhi.
En realidad, al tutor Xia tambi茅n le gustaba mucho la idea de que Ye Buzhi hiciera la entrevista. El chico era guapo, ten铆a buenas notas y era trabajador; era justo que saliera para que todos lo vieran.
Y lo m谩s importante: Ye Buzhi hab铆a estado sumergido en rumores anteriormente. Aunque dentro de la clase diecis茅is estaban unidos, todav铆a hab铆a habladur铆as en otros grupos.
Dec铆an que el Ye Buzhi de su clase hac铆a qui茅n sabe qu茅 cosas en los bares, que qu茅 importaba si era guapo si ten铆a la mente torcida por el dinero; incluso algunos profesores lo discut铆an.
Este tipo de cosas no se pueden controlar en la boca de todos, pero no controlarlo no significa que no importe.
En cuanto el profesor Xia oy贸 lo de la entrevista televisiva, pens贸 inmediatamente en este asunto.
Si el excelente estudiante Ye Buzhi sal铆a en televisi贸n —y la televisi贸n hace una investigaci贸n de antecedentes para sus entrevistas—, la emisi贸n se encargar铆a de darles una bofetada en la cara a todos de forma silenciosa.
Qin Gu tambi茅n estaba orgulloso. Su esposa era excelente, hermosa y saldr铆a en televisi贸n para que otros lo vieran; pero al volver y cerrar la puerta de casa, seguir铆a siendo su esposa y de nadie m谩s. ¿Qu茅 tal? Envidien, envidien.
Pero lamentablemente, Ye Buzhi tambi茅n lo rechaz贸.
En la oficina, Ye Buzhi le expres贸 honestamente sus preocupaciones al tutor Xia.
"Profesor Xia, solo soy un estudiante com煤n, y ahora no quiero hacer otra cosa m谩s que pasar sin incidentes este periodo tan importante del examen de ingreso".
Ye Buzhi estaba realmente escarmentado; todav铆a circulaba en la red aquel video de cuando recolectaba chatarra y esa foto malinterpretada trabajando en el bar.
Las plataformas los borraban, pero siempre alguien volv铆a a publicarlos a escondidas para luego discutir sobre su rostro con deleite y malicia.
Aunque Ye Buzhi se obligaba a no darle importancia, no pod铆a evitar sentir p谩nico y amargura.
Adem谩s, realmente hab铆a gente que iba al bar espec铆ficamente a buscarlo; afortunadamente, Qin Gu siempre estaba detr谩s de 茅l.
El aura de Qin Gu era demasiado fuerte; cuando esas personas se acercaban a preguntarle si era el Omega de internet, antes de que pudieran decir nada m谩s, Qin Gu pon铆a una expresi贸n aterradora y, con el rostro serio, hablaba por 茅l y los espantaba.
Ye Buzhi pens贸 en esto y sinti贸 un poco de gracia; al principio 茅l tambi茅n pensaba que Qin Gu, con su aire feroz, no parec铆a buena persona, pero en realidad Qin Gu era muy tierno.
"Zhizhi, hagamos esto: no te apresures a rechazarme ahora. Pi茅nsalo primero y ma帽ana me das una respuesta".
El tutor Xia tambi茅n sinti贸 que era una l谩stima e intent贸 persuadirlo un poco m谩s.
"Zhizhi, si realmente no quieres ir desde el fondo de tu coraz贸n, este profesor no te obligar谩. Pero si es porque tienes miedo de las habladur铆as de la gente chismosa, espero que seas valiente. Esta entrevista es algo bueno, es un peque帽o honor que te reconoce, y tu abuela tambi茅n podr谩 ver en la televisi贸n lo excelente que eres".
El profesor Xia dej贸 una puerta abierta, y Ye Buzhi asinti贸 sin decir con firmeza que no ir铆a.
En cuanto Ye Buzhi sali贸 de la oficina, Qin Gu salt贸 desde la puerta para preguntarle qu茅 hab铆a pasado.
El profesor Xia, con ojo agudo, lo vio: "¡Qin Gu! T煤, entra aqu铆".
La voz son贸 bastante seria; a Qin Gu no le afect贸, pero Ye Buzhi se puso nervioso y mir贸 hacia atr谩s al tutor, sin entender qu茅 pasaba.
"Zhizhi, ve t煤 primero a la clase a pensarlo bien, tengo un asunto que hablar a solas con Qin Gu", dijo el profesor Xia cambiando el tono para dirigirse a Ye Buzhi.
"Primero vuelve a la clase, no pasa nada. Lo que me diga te lo cuento luego", dijo Qin Gu sonriendo.
Qin Gu no ten铆a miedo en absoluto; era 铆ntegro y no ten铆a nada que temer, adem谩s, 茅l era responsable de sus actos.
"¿Cu谩ntas veces les he dicho a los alumnos que no tengan relaciones rom谩nticas a temprana edad? ¿Qu茅 te pasa a ti? ¿Crees que este profesor est谩 ciego?".
El profesor Xia puso semblante serio, tom贸 un sorbo de t茅 y mir贸 fijamente a Qin Gu, quien estaba de pie con total tranquilidad.
"Profesor, ¿a qu茅 se refiere? No lo entiendo del todo", respondi贸 Qin Gu.
El profesor Xia solo quer铆a intentar que confesara, pero parece que Qin Gu no est谩 cayendo en la trampa en absoluto.
"¿Todav铆a no entiendes? Entonces llamar茅 a Ye Buzhi para preguntarles a los dos juntos. Anda, dime, ¿cu谩nto tiempo llevan juntos?".
Qin Gu sonri贸 sin decir nada; no es que quisiera molestar al tutor a prop贸sito, es que simplemente pensar en su esposa lo hac铆a feliz. Si no fuera por tantas restricciones, le dar铆an ganas de buscar un meg谩fono y gritar cada diez metros: ¡Ye Buzhi es la esposa de Qin Gu! ¡Qin Gu es el Alfa de Ye Buzhi!
"Todav铆a tienes el descaro de sonre铆r. Tus notas son buenas y estables, pero ¿has pensado en Ye Buzhi? El examen de ingreso es algo sumamente importante para 茅l, y 茅l mismo le da mucho valor. Si llegas a arruinar su futuro de por vida, ni yo te perdonar铆a", sentenci贸 el profesor Xia con seriedad.
Si realmente hubieran empezado una relaci贸n en este periodo, el profesor Xia no ten铆a la intenci贸n de armar un gran esc谩ndalo ni de obligar de inmediato a los dos j贸venes imprudentes a romper, pero deb铆a ponerles un freno; esto llegaba hasta aqu铆.
El profesor Xia estaba a punto de decir algo m谩s, cuando escuch贸 a Qin Gu decir con una seriedad absoluta: "Profesor, Zhizhi y yo ya hemos conocido a nuestras familias. En cuanto termine el examen de ingreso, hablar茅 formalmente con su abuela para discutir el compromiso. Si Zhizhi est谩 de acuerdo, nos casaremos despu茅s de graduarnos de la secundaria".
La edad legal para contraer matrimonio era de dieciocho a帽os; en esta vida, ambos ten铆an justamente dieciocho.
Hablar de matrimonio era algo que realmente pod铆an concretar.
El profesor Xia escupi贸 de nuevo el t茅 en su taza; se hab铆a atragantado.
Este muchacho realmente sab铆a c贸mo hacerlo enfurecer.
"¿Acaso sabes lo que Ye Buzhi quiere de verdad? Estudia con tanto esfuerzo, ¿Y t煤 quieres encerrarlo apenas se grad煤e? Qin Gu, ¡aunque los padres de ambos est茅n de acuerdo, este profesor no lo est谩! Un Alfa no puede ser tan ego铆sta".
Un Omega no pasaba tantos a帽os estudiando arduamente bajo el fr铆o para casarse y tener hijos con un Alfa nada m谩s graduarse.
Cuando Qin Gu regres贸 al aula, la clase ya hab铆a comenzado. Ye Buzhi lo mir贸 y, por su expresi贸n, no parec铆a que hubiera pasado nada grave.
Sin embargo, dada la personalidad de Qin Gu, no le dar铆a importancia ni a un asunto del tama帽o del cielo. Ye Buzhi estaba algo ansioso, queriendo saber si el profesor Xia los hab铆a descubierto y si hab铆a presionado a Qin Gu en la oficina.
Chen Chen mir贸 a su mejor amigo y compa帽ero de asiento, suspir贸; volvi贸 a mirar y suspir贸 de nuevo.
Antes, Ye Buzhi se sumerg铆a por completo en las clases; sentado en su lugar, parec铆a una estatua totalmente concentrada.
M铆renlo ahora, Qin Gu lo ha echado a perder; su mente anda volando por otros lados.
Incluso en plena clase, se ladeaba constantemente con la intenci贸n de mirar hacia atr谩s; esos peque帽os movimientos no pod铆an escapar a los ojos agudos de Chen Chen.
El amor definitivamente vuelve ciego a un Omega, especialmente a uno con cerebro amoroso.
Chen Chen cada vez le pon铆a peor cara a Qin Gu, pensando en qu茅 ser铆a de su querido Zhizhi; sus notas hab铆an subido, pero Qin Gu ya lo ten铆a completamente dominado.
En cuanto termin贸 la clase, Ye Buzhi se dio la vuelta impaciente y mir贸 fijamente a Qin Gu con ojos suplicantes, esperando que le contara lo sucedido.
Sus ojos eran grandes, brillantes y mostraban urgencia mientras lo miraba con atenci贸n; Qin Gu sinti贸 que su coraz贸n daba un vuelco ante lo adorable que se ve铆a su esposa.
Chen Chen tambi茅n se dio la vuelta lentamente, con una mirada como una espada envenenada dirigida a Qin Gu, deseando atravesarlo de lado a lado.
Qin Gu, por supuesto, pod铆a sentirlo, pero no se dign贸 a dedicarle ni una mirada.
"No pas贸 nada, el profesor Xia me pidi贸 que ayudara m谩s a los compa帽eros con el estudio y te aconsej贸 que consideraras lo de la entrevista de televisi贸n", dijo Qin Gu con total naturalidad.
"Solo ser茅 la persona que lo impulse a seguir adelante".
"En el examen de ingreso, me asegurar茅 de que Zhizhi sea el primer lugar de la ciudad".
"Usando el pr贸ximo examen final como experimento, Zhizhi entrar谩 sin duda en los tres primeros puestos".
En realidad, hab铆a tenido una discusi贸n en la oficina con el tutor, donde el profesor Xia rega帽贸 unilateralmente a Qin Gu.
Finalmente llegaron a un acuerdo: el profesor Xia no hablar铆a con Ye Buzhi por el momento para no romper la armon铆a, y Qin Gu se encargar铆a de llevar a Ye Buzhi hacia adelante.
Incluso despu茅s de que Qin Gu sali贸 de la oficina, el profesor Xia segu铆a furioso, murmurando insultos como: "Este mocoso est谩 teniendo fantas铆as imposibles".
El primer lugar de la ciudad en el examen de ingreso era algo que 茅l solo pod铆a so帽ar, y esperaba que Qin Gu pudiera darle ese prestigio a su clase e intentara alcanzarlo.
En cuanto a Ye Buzhi, ciertamente era el estudiante m谩s diligente de la clase; ten铆a esperanzas de entrar en los cincuenta mejores de la ciudad, pero intentar el primer lugar era m谩s dif铆cil que subir al cielo.
Sin embargo, ante tal locura, el profesor Xia no la rechaz贸 por completo; guardaba una pizca de esperanza inconfesable.
¿Y si...? ¿Y si realmente suced铆a?
Luego se desment铆a a s铆 mismo; qu茅 "y si" ni qu茅 nada, que estos dos j贸venes intentaran esforzarse y as铆 aprender铆an que la realidad es dura.
En el aula, Qin Gu no desperdici贸 palabras e fue directo al grano.
"Zhizhi, ve a esa entrevista. Yo estar茅 a tu lado vigil谩ndote", dijo Qin Gu directamente.
Eso fue dar en el clavo. Chen Chen, al escuchar que Ye Buzhi no quer铆a aceptar la entrevista, tambi茅n sinti贸 que era una l谩stima; era algo que su mejor amigo se merec铆a.
Aunque fuera una oportunidad rechazada por el Omega del primer lugar, salir en televisi贸n por ser el quinto puesto tambi茅n era una oportunidad ganada por el propio Zhizhi tras noches de estudio intenso.
"Zhizhi, conmigo presente, ¿a qu茅 le temes? S茅 que quieres ir", lo alent贸 Qin Gu. Sus palabras de persuasi贸n sol铆an ser algo secas; si Ye Buzhi acabara de conocerlo, seguramente pensar铆a que Qin Gu le estaba dando una orden.
Pero ahora no era as铆; Ye Buzhi sab铆a que Qin Gu era simplemente as铆, y que lo que 茅l dec铆a, se cumpl铆a; realmente lo respaldar铆a.
脡l lo comprend铆a, pero para Chen Chen no sonaba tan bien; rod贸 los ojos y le dijo a Qin Gu: "Nuestro Zhizhi a煤n no ha hablado, ¿y t煤 ya lo sabes?".
"Lo s茅", replic贸 Qin Gu.
La chispa entre los dos estaba a punto de estallar; ninguno soportaba al otro.
Ye Buzhi sujet贸 a un Chen Chen a punto de enfurecerse y primero le dio una mirada tranquilizadora a Qin Gu, decidiendo ponerse del lado de su amigo por el momento.
"Chenchen, s茅 que lo haces por mi bien, y Qin Gu no tiene malas intenciones. Hagamos esto: los invito a comer a los dos y charlamos juntos, 茅l en realidad es bastante buena persona", Ye Buzhi quer铆a intentar mejorar la imagen de Qin Gu ante su mejor amigo.
Despu茅s de todo, ambos eran personas muy importantes para 茅l.
"Est谩 bien, comida gratis es comida gratis, quiero fideos con carne de res", acept贸 Chen Chen aprovechando la salida, aunque a veces le preocupaba estar entrometi茅ndose demasiado.
Pero 茅l hab铆a protegido a Ye Buzhi desde peque帽os; si no se pon铆a un poco fiero, ¿qu茅 pasar铆a si otros Alfas con malas intenciones pensaran que Ye Buzhi no ten铆a apoyo y era f谩cil de intimidar?
Chen Chen hablaba con dureza, pero en realidad no quer铆a que Ye Buzhi gastara su dinero; 茅l mismo pag贸 la cuenta primero, aunque solo pag贸 lo suyo y lo de Ye Buzhi, dejando fuera a Qin Gu.
"Qin Gu, Chen Chen es mi mejor amigo de toda la vida, es una gran persona", comenz贸 diciendo Ye Buzhi para romper el hielo.
Chen Chen resopl贸; realmente no pod铆a evitar que Qin Gu le cayera mal.
Y es que Qin Gu, desde el primer a帽o, siempre tuvo ese aire de arrogancia insoportable, siendo precisamente el tipo de persona que Chen Chen m谩s detestaba.
Un pretencioso total.
"Lo siento, me equivoqu茅 esta ma帽ana", se disculp贸 Chen Chen de mala gana por su agresividad matutina.
Qin Gu, para sorpresa de todos, cambi贸 su actitud habitual y sonri贸 de forma casi amable: "No te preocupes, fue mi culpa. Eres el mejor amigo de Zhizhi, no deb铆 haberte contestado as铆. Zhizhi ya me ha contado que lo ayudas mucho y que tienen una gran relaci贸n; yo soy el que estuvo mal".
Chen Chen lo mir贸 con desd茅n; la sonrisa hip贸crita de Qin Gu le daba dentera. ¿A qui茅n quer铆a enga帽ar con esa mirada de v铆ctima? Solo pod铆a embaucar al cerebro amoroso de su amigo Zhizhi.
Ye Buzhi se sinti贸 confundido, no recordaba haberle contado a Qin Gu cosas sobre Chen Chen, pero al ver que finalmente estaban teniendo una conversaci贸n normal, no quiso interrumpir.
"Zhi-er, ¿no quieres ir a la entrevista porque te preocupa que algunos hablen de m谩s?", Chen Chen, tras cumplir con decirle una frase a Qin Gu, volvi贸 a centrar el tema en su amigo.
"Quiero ver qui茅n se atreve a chismear, yo mismo ir茅 a romperles la boca. Gente que no tiene nada mejor que hacer", dijo Chen Chen enfadado. "Zhi-er, s茅 valiente. A ellos les molesta que te vaya bien, pues demu茅strales lo bien que est谩s".
Ye Buzhi le dio palmaditas en la espalda a Chen Chen para calmarlo. "Chenchen, quiero pensarlo un poco m谩s".
Ye Buzhi ten铆a sus propias dudas. Chen Chen asinti贸; no pod铆a decidir por 茅l, pero parec铆a que Zhizhi realmente no pensaba ir, lo cual le parec铆a una verdadera l谩stima.
Qin Gu mantuvo su mirada en Zhizhi, baj贸 los ojos y no dijo nada, manteni茅ndose como un oyente silencioso.
Con Chen Chen presente, los dos Omegas charlaban animadamente; escuchar a su esposa hablar y re铆r era muy entretenido.
Ye Buzhi realmente apreciaba a Chen Chen, y se le ve铆a visiblemente relajado en su presencia, incluso m谩s que cuando estaba a solas con 茅l.
Chen Chen era el capit谩n del equipo de baloncesto Omega de la clase diecisiete. Qin Gu record贸 que su t铆o abuelo tambi茅n amaba el baloncesto y que ten铆a varios balones firmados por estrellas internacionales famosas en una sala de exhibici贸n que cuidaba como un tesoro.
Qin Gu pens贸 en cu谩ndo podr铆a "tomar prestado" uno para quedar bien con Chen Chen.
Con la experiencia de su vida anterior, Qin Gu no esperaba que Chen Chen hablara bien de 茅l ante Zhizhi; con que no hablara mal ya era suficiente.
Como a Zhizhi le importaba Chen Chen, 茅l no pod铆a llevarse demasiado mal con 茅l, o afectar铆a su relaci贸n de pareja.
Al salir de la escuela por la noche, como de costumbre acompa帽ando a su esposa a casa, en el peque帽o camino donde ya no hab铆a otros estudiantes, Qin Gu tom贸 la iniciativa de sujetar la mano de Zhizhi.
Su mano era grande y, al entrelazar sus dedos, la peque帽a mano de Zhizhi quedaba protegida, lo cual era adorable.
Ye Buzhi estaba discutiendo un ejercicio con Qin Gu y se detuvo un momento ante el gesto, pero no dijo nada; sonri贸 y continu贸 hablando.
Qin Gu aprovech贸 para mencionar lo que hab铆a planeado: "Zhizhi, pronto ser谩n los ex谩menes finales y se decidir谩n los puestos para las becas".
Ye Buzhi se puso tenso de inmediato. "Es verdad, es verdad".
Quedar en quinto lugar en el segundo simulacro fue cuesti贸n de suerte para Ye Buzhi; varias preguntas de matem谩ticas y f铆sica eran similares a las que Qin Gu le hab铆a explicado.
Seguramente en el final no tendr铆a tanta suerte; si sus notas volv铆an a caer en picada, ¿qu茅 har铆a?, pens贸 Ye Buzhi con des谩nimo.
En realidad, la preocupaci贸n de Ye Buzhi era innecesaria.
Zhizhi simplemente no ten铆a confianza en su propio talento y diligencia, hasta el punto de que otros realmente cre铆an que solo era un estudiante com煤n que se mataba estudiando.
Cuando Qin Gu le explicaba ejercicios a Ye Buzhi, aunque el razonamiento era claro, la velocidad era r谩pida y los saltos l贸gicos eran grandes.
Ye Buzhi pod铆a seguirle el ritmo a todo, sin que Qin Gu tuviera que bajar la velocidad para cuidarlo.
Adem谩s, Zhizhi era capaz de resolver varios juegos de ex谩menes al d铆a con gran eficiencia y ten铆a una gran capacidad para aplicar lo aprendido a nuevos problemas, disfrutando del proceso.
Debido a sus excelentes notas, Qin Gu hab铆a tenido que explicar ejercicios a mucha gente, ya fuera por voluntad propia o por obligaci贸n.
脡l sab铆a perfectamente bien si su esposa ten铆a talento o no.
Adem谩s, en el futuro, su esposa ser铆a un profesor de una universidad prestigiosa, incre铆blemente brillante.
"Tu novio tiene buenas notas y mucha capacidad, estoy calificado para ense帽arte", dijo Qin Gu revelando finalmente sus intenciones ante un confundido Zhizhi: "¿Qu茅 tal si me dejas estar en tu habitaci贸n dos horas cada noche para hacer la tarea contigo, eh, esposa?".
Nota de traductor:
馃槶 ¿Qu茅 demonios? ¿Por qu茅 este cap铆tulo fue tan largo?
Los dem谩s solo ten铆an 2000 palabras, ¡Este tiene m谩s de 7500 palabras! Tuve que revisar la versi贸n en chino varias veces porque no lo pod铆a creer.
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