Hab铆a un ba帽o dentro del reservado, pero Ji Jianci sali贸 directamente de la habitaci贸n. Lin Qinghuai no entendi贸 por qu茅, pero no le dio importancia.
Casi media hora despu茅s, al ver salir a la masajista, Ji Jianci entr贸 pavone谩ndose como si nada hubiera pasado. Sin embargo, se encontr贸 con que Lin Qinghuai estaba tumbado de lado, con los ojos cerrados y una respiraci贸n pausada; se hab铆a quedado dormido.
Ji Jianci cerr贸 la puerta suavemente, aminor贸 el paso y se acerc贸 a 茅l. Not贸 que Lin Qinghuai aferraba la manta con fuerza y ten铆a el ce帽o ligeramente fruncido, como si estuviera inquieto. Justo cuando lleg贸 a su lado, las pesta帽as de Lin Qinghuai temblaron y abri贸 los ojos lentamente.
Sus ojos, a煤n sin recuperar la claridad total, estaban empa帽ados por una bruma acuosa. Al ver a Ji Jianci, parpade贸 suavemente, algo confundido.
Ji Jianci dijo en voz baja: —¿Esta vez no te asust茅, verdad?
Lin Qinghuai se incorpor贸 y se toc贸 el cabello alborotado. —¿C贸mo es que me dorm铆?
—¿Est谩s cansado?
—No. —Lin Qinghuai, tras dormitar un momento, se sent铆a m谩s despierto—. T煤... ¿ya terminaste el masaje?
Ji Jianci ni siquiera se hab铆a dado el masaje. En cuanto sali贸, corri贸 directo al 谩rea de gimnasio y estuvo trotando un buen rato para reprimir la reacci贸n corporal que no deb铆a tener. Para colmo, en ese momento Lin Qinghuai estaba sentado y su altura quedaba justo al nivel de cierta zona comprometida. Ji Jianci carraspe贸 ligeramente:
—Si no tienes sue帽o, ¿qu茅 m谩s quieres hacer? Aqu铆 tambi茅n se puede tomar un ba帽o turco con exfoliaci贸n...
—No, no, nada de exfoliaciones. —Lin Qinghuai levant贸 un brazo y la manga se desliz贸 hacia abajo—. La masajista ten铆a una fuerza incre铆ble, me dej贸 el cuerpo molido.
El brazo que qued贸 al descubierto se ve铆a blanco y terso, sin una sola marca roja. Ji Jianci lo mir贸 con una sonrisa y le sujet贸 el brazo con naturalidad. —Si no quieres el ba帽o, vamos a dar una vuelta.
—¡¿A d贸nde?!
Lin Qinghuai no esperaba que Ji Jianci lo llevara a una sala de videojuegos. Hab铆a reservado un sal贸n privado con varios controles conectados a una pantalla enorme. Ji Jianci se qued贸 en la puerta sin entrar y le pregunt贸:
—¿Jugamos?
—Nunca he jugado —dijo Lin Qinghuai—. ¿Es divertido?
—¿Probamos?
Lin Qinghuai mir贸 el reloj; a煤n era temprano. Asinti贸 y entr贸 con 茅l, tomando uno de los mandos. En la secundaria, Ruan Zhao sol铆a invitarlo a jugar, pero 茅l nunca ten铆a tiempo; incluso si pasaba frente a un cibercaf茅, jam谩s entraba.
Ji Jianci puso un juego cooperativo de dos personas que estaba de moda. Empezaron con el tutorial y descubri贸 que Lin Qinghuai aprend铆a r谩pido; en poco tiempo ya manejaba los controles con soltura. Al principio, Lin Qinghuai se ve铆a algo tenso, con el cuerpo r铆gido y la mirada fija en la pantalla, como si le preocupara mucho cometer un error.
Al ver esto, Ji Jianci hizo que su personaje muriera a prop贸sito un par de veces. Al principio, Lin Qinghuai solo apretaba los labios y dec铆a "no pasa nada", como para consolarse a s铆 mismo o a 茅l. Pero cuando las muertes se repitieron, Lin Qinghuai respir贸 hondo y solt贸 el mando para calmarse.
Viendo que segu铆a reprimi茅ndose, Ji Jianci volvi贸 a fallar a prop贸sito. Esta vez Lin Qinghuai no aguant贸 m谩s, dej贸 el mando en el sof谩 y se gir贸 hacia 茅l.
—¡Director Ji!
Ji Jianci lo mir贸 aguantando la risa. —¿Qu茅 pasa?
—¿C贸mo puede ser que... se muera hasta en terreno plano? —Lin Qinghuai sinti贸 que no deb铆a rega帽arlo, as铆 que su voz fue perdiendo fuerza.
Ji Jianci solt贸 tambi茅n su mando y dijo: —No pasa nada si fallas, y no pasa nada si te enojas. Es solo un juego.
Lin Qinghuai se qued贸 at贸nito. Ji Jianci recogi贸 el mando, tom贸 la mano de Lin Qinghuai y se lo puso entre los dedos, diciendo con seriedad:
—Jugar es para relajarse. Haz lo que sientas, no tienes por qu茅 contenerte.
Lin Qinghuai guard贸 silencio un instante y respondi贸: —Est谩 bien.
Mientras segu铆an jugando y llegaban a niveles realmente dif铆ciles, Lin Qinghuai soltaba alguna palabrota en voz baja; eran breves pero directas. Cada vez que maldec铆a, la comisura de los labios de Ji Jianci se elevaba. Al re铆rse se distra铆a, y al distraerse fallaba. Lin Qinghuai al principio apretaba los pu帽os y aguantaba, pero despu茅s de tantos errores, termin贸 gir谩ndose para lanzarle una mirada fulminante.
La sonrisa de Ji Jianci se hizo m谩s evidente y, mientras re铆a, le acarici贸 la nuca a Lin Qinghuai.
—¡Uff! —exclam贸 Lin Qinghuai soltando un largo suspiro tras terminar la partida—. Qu茅 alivio.
Ji Jianci dej贸 el mando y atrajo a Lin Qinghuai hacia s铆 en un medio abrazo. —¿Qu茅 tal?
El coraz贸n de Lin Qinghuai lat铆a r谩pido; la adrenalina a煤n no se hab铆a disipado. Se toc贸 el est贸mago y sinti贸 hambre de repente.
—Vamos, a comer —dijo Ji Jianci.
El lugar ten铆a un restaurante buffet bastante concurrido. Ambos se ducharon, se cambiaron y se sentaron junto a la ventana. Ji Jianci le pas贸 la tableta a Lin Qinghuai: —Mira qu茅 se te antoja.
En la cena con los padres, Lin Qinghuai no hab铆a tenido apetito y apenas prob贸 bocado; no le supo a nada ni se llen贸. Ahora, en cambio, ten铆a un hambre voraz y todo le parec铆a apetecible.
Tras comer y beber a gusto, Lin Qinghuai se levant贸 para ir al ba帽o. Al regresar, vio a un chico de apariencia bastante refinada acerc谩ndose a Ji Jianci y se detuvo en seco. Al recordar los rumores sobre Ji Jianci, pens贸 por instinto que ser铆a alg煤n amante; decidi贸 que no era apropiado interrumpir e iba a escabullirse, pero Ji Jianci lo llam贸.
—Huai Huai.
Lin Qinghuai se detuvo y gir贸 el cuello con rigidez. —Ah...
—Ven aqu铆 —dijo Ji Jianci suavemente.
Ji Jianci, que antes se mostraba fr铆o e indiferente, se puso de pie con una expresi贸n y voz suavizadas. El chico que se hab铆a acercado a ligar se gir贸 sorprendido y vio a Lin Qinghuai. Este se acerc贸 dubitativo y, antes de poder hablar, Ji Jianci lo tom贸 de la cintura y lo atrajo hacia su costado. La distancia se acort贸 tanto que sus respiraciones casi se mezclaban.
Con el brazo firme de Ji Jianci rodeando su cintura y sus cuerpos pegados, estaban tan cerca que Lin Qinghuai sent铆a que, si levantaba la vista, terminar铆an bes谩ndose. Intent贸 apartarse, pero al segundo Ji Jianci le puso la mano en la mejilla.
—¿Por qu茅 has tardado tanto?
La palma de Ji Jianci estaba ardiendo. Al contacto, Lin Qinghuai tuvo un leve escalofr铆o y parpade贸. ¿Qu茅 deb铆a decir? En este ambiente y situaci贸n, ¿acaso deb铆a hacer algo? Desde ese 谩ngulo, Lin Qinghuai ve铆a por el rabillo del ojo la mirada de shock del otro chico, mientras que Ji Jianci alzaba una ceja como esperando algo de 茅l.
As铆 que Lin Qinghuai apret贸 los dientes y apoy贸 la cabeza en su pecho.
Al hacerlo, sinti贸 que el cuerpo de Ji Jianci se pon铆a r铆gido por un instante y sus m煤sculos se tensaban. Una vez apoyado, Lin Qinghuai no supo qu茅 m谩s hacer, as铆 que cerr贸 los ojos y se hizo el muerto.
—¿Est谩s bien? —La voz de Ji Jianci son贸 sobre su cabeza y sinti贸 que le acariciaba la nuca—. ¿Te sientes mal?
Lin Qinghuai ajust贸 el 谩ngulo de su cabeza, hundi茅ndola m谩s en su pecho —lo que para alguien de fuera pareci贸 un gesto cari帽oso— y murmur贸: —No.
—Director Ji, ¿茅l es...?
Ji Jianci tambi茅n se hab铆a sorprendido por el gesto repentino de Lin Qinghuai y pens贸 de verdad que se sent铆a mal. Iba a bajar la vista para comprobarlo cuando el chico lo interrumpi贸; entonces lo mir贸 frunciendo el ce帽o: —Es mi prometido, ¿pasa algo?
La cara del joven se qued贸 p谩lida, forz贸 una sonrisa y se fue a toda prisa. Una vez que se alej贸, Lin Qinghuai levant贸 la vista para mirar a Ji Jianci. La expresi贸n de este se suaviz贸 de inmediato, incluso con una pizca de sonrisa burlona:
—¿De verdad eres heterosexual?
Nota del autor:
Huai Huai: "Cierro los ojos, me armo de valor y me apoyo primero, ya veremos luego".
Ji Jianci: Aparentemente actuando, pero en realidad tocando a su esposa en secreto.

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